Se aprobaron las garantías presentadas por el Consorcio Añua Cua, integrado por las empresas Webuild, Rovella y Tecnoedil. Con esta decisión se anuncia la reanudación de los trabajos para aumentar la capacidad de producción en un 10 por ciento. En una entidad donde la tarifa es provisoria y de la que Paraguay solo usa alrededor del 15% de la energía, el desarrollo de las obras dependerá de nuevos acuerdos.
En una reunión en Asunción, la decisión la tomó el comité ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), encabezado fue por los directores ejecutivos de ambas márgenes, Lic. Luis Benítez Cuevas (Paraguay) y Ing. Alfonso Peña (Argentina).
Así se pondría fin a una serie de contratiempos que hicieron que las obras se paralizaran por varios años.
Estas obras comenzaron en el 2020 con las mismas firmas. Las obras en el Aña Cuá habían comenzado en el 2020, con una inversión inicial calculada por la EBY de alrededor de USD 450 millones. Pero en diciembre del 2023 fueron suspendidas por el presidente argentino Javier Milei, quedando bloqueada su financiación.
Tras casi dos años de suspensión y posposición de reinicio de las obras, la última promesa de su reinicio hecha por Luis Benítez, director general de la EBY lado paraguayo, fue el 26 de julio pasado.
De acuerdo con los datos esgrimidos por la entidad, el proyecto impulsará la reactivación productiva en las ciudades de Ayolas (Paraguay) e Ituzaingó (Argentina), a través de la contratación de más de 900 trabajadores y la movilización de proveedores locales de bienes y servicios, “generando un efecto multiplicador en ambas márgenes del río Paraná
Luego de la decisión, el director paraguayo Luis Benítez Cuevas dijo que Aña Cuá representa mucho para nuestros dos países: más trabajo, más ingresos, más comercio y, sobre todo, más energía, que es lo que necesitamos para desarrollarnos y atraer inversiones industriales”.
Paraguay, sin embargo, apenas utiliza un promedio del 15% de lo que Yacyretá genera de energía eléctrica. El resto se lo llevan hacia el lado argentino, cuestión que fue ratificada por el acuerdo denominado Milei-Peña, a principios de año.
Con el acuerdo provisorio, por año, alcanzado a principio de este año, de ubicar una tarifa común de la energía producida por Yacyretá (USD 28 MW hora), se ha podido retomar el proyecto. Hasta ese momento, Paraguay, a través de la ANDE, compraba a un precio y Argentina a otro, muy menor.
Con la instalación de tres turbinas, de mediana potencia, lo que se pretende con esta obra es aumentar la capacidad de generación de energía eléctrica en un 10 por ciento.
La primera turbina
El gerente del proyecto de maquinización, el Ing. Carlos Yorg, frente a la comisión parlamentaria de las binacionales, había dicho que para julio del 2028 se preveía la puesta en funcionamiento de la primera turbina. Con los últimos retrasos, de seguir en pie el contrato y las obras, se tendría la primera turbina alrededor de fin del 2028.
Los acuerdos en Yacyretá son muy provisorios, sostiene el ex director de la ANDE, Pedro Ferreira.
Si la tarifa actual es la base de la capitalización de las obras, pues, es esperarse que, con un nuevo acuerdo, se mantenga el precio actual de la energía.