Todo indica que, como ya ocurrió en el 2022, nuevamente se rechazará el proyecto de ley que habilita la exploración y explotación de petróleo en el Parque Nacional Médanos del Chaco.
La existencia de agua dulce en el subsuelo, la bio diversidad y las comunidades aún aisladas son tres de las principales razones expuestas por las comunidades y las organizaciones ambientalistas.
El proyecto del diputado colorado José Rodriguez se encuentra con la oposición también del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Social, que ha pedido que se rechace el proyecto.
Uno igual, con idénticas características, ya había sido rechazado en el 2022.
En la audiencia pública del 21 de mayo, las voces críticas coincidieron en que abrir el parque sentaría un precedente peligroso para todo el sistema de áreas protegidas del país.
La diputada Johanna Ortega (País Solidario), miembro de la Comisión de Ambiente, anunció que junto a la diputada Leidy Galeano solicitarán formalmente un dictamen de rechazo al proyecto.
“Por lo menos dos de sus miembros ya estamos en posición de pedir ese rechazo y defenderlo en el pleno”, sostuvo Ortega durante la audiencia.
La legisladora remarcó que el debate no puede ignorar a los más vulnerables: los pueblos Ayoreo en aislamiento voluntario.
“Cuando hablamos de vidas, tenemos que hablar de todas las vidas. Y las vidas de quienes están en aislamiento y que no pueden estar acá y no tienen voz también son vidas que importan”, afirmó.
Cerró su intervención con una frase que se volvió lema de la oposición: “Los Médanos no se tocan”.
WWF: “Esto implica deforestar miles de hectáreas”
Desde el sector ambiental, Óscar Rodas, de WWF Paraguay, alertó sobre el impacto real que tendría la prospección en el parque. Contrario a la idea de que sería una intervención “controlada”, Rodas explicó que las fases de exploración petrolera son altamente invasivas.
Refurió qué la prospección implica deforestar miles de hectáreas, movimiento de tierra, establecer campamentos humanos y mover maquinarias ultra pesadas en uno de los ecosistemas más frágiles del Chaco. Para WWF, esto vulnera el principio de no regresión ambiental y contradice compromisos internacionales como el Acuerdo de París.
Comunidades indígenas: “No hubo consulta y están en juego nuestros hermanos aislados”
En la audiencia participaron representantes de la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas y comunidades indígenas del Chaco.
Proteger las venas del Acuífero Yrenda fue central en la intervención del representante guaraní Marcelo Vázquez.
Hay que recordar que el Parque Médanos del Chaco no es solo biodiversidad. Es territorio ancestral de los Ayoreo y Guaraní Ñandéva.
Un frente común contra el precedente
El Mades, a cargo de Rolando de Barros, calificó el proyecto como una “licencia para matar reservas”, advirtiendo que abriría la puerta para desafectar cualquier otra área protegida del país.
La Coalición Por Los Bosques, que agrupa a 67 organizaciones, también exige el rechazo total. WCS Paraguay pidió una mesa técnica y científica con participación de todos los sectores antes de cualquier avance.
Con 605.000 hectáreas, Médanos del Chaco protege al yaguareté, al guanaco y a fuentes de agua0 estratégicas como el acuífero Yrenda.
Por lo menos durante la audiencia, al diputado Rodríguez se lo vio muy solo edefensa del proyecto.