El gigante que ofrece el servicio de los pagos digitales en el mundo, que alguna vez fue propiedad del hombre más rico del mundo, Elon Musk (según la revista Forbes) y del polémico empresario tecnológico Peter Thiel (quien visitó días atrás al presidente Santiago Peña), sigue sin poder operar en el país.
Y esto ocurre pese a que el propio Peña prometió, en agosto del 2025, a través de los medios de comunicación que “no voy a parar hasta traer a Paypal a Paraguay”.
PayPal es un sistema de pagos en línea y billetera digital que permite a personas y empresas enviar, recibir y gestionar dinero de manera rápida y segura en internet.
Funciona como intermediario en las transacciones, a través de una cuenta gratuita que puede vincular tarjetas de crédito o débito, protegiendo así la información financiera de los usuarios sin necesidad de compartirla con los vendedores.
Técnicamente la plataforma opera en el país desde 2014. Pero esta participación es parcial. Los usuarios paraguayos pueden usarlo asociando tarjetas de crédito locales para realizar compras en sitios web del extranjero, pero la función más importante de recibir dinero y retirarlo en efectivo a través del sistema financiero nacional permanece bloqueada.
Por esta limitación, miles de profesionales independientes, desarrolladores de software y pequeños exportadores de servicios se enfrentan diariamente a esta barrera invisible: la incapacidad de cobrar por sus servicios a través de PayPal.
Un mercado pequeño
El problema principal para que Paylpal no aterrice en el país es el tamaño reducido del mercado paraguayo, poco atractivo para una multinacional de este tipo por la escasa ganancia que tendría, ya que, según los expertos del sector financiero, empresas de la envergadura de PayPal analizan el volumen de clientes potenciales antes de desembarcar en un país.
Aunque en Paraguay existen cerca de dos millones de tarjetas de crédito, esta cifra es insignificante frente a lo que tienen Argentina y Brasil, países que sí cuentan con el servicio habilitado de Paypal.
El otro obstáculo es que Paraguay se caracteriza por una economía en la que el dinero proveniente del narcotráfico y de otras fuentes ilegales la atraviesa. Paraguay tiene una economía subterránea tan basta que provocaría temor a la plataforma trasnacional.
Mientras las decenas de miles de trabajadores independientes, principales profesionales liberales, siguen sin poder utilizar esta plataforma para el cobro de sus trabajos y las transacciones por sus negocios, también se sigue esperando de que Peña cumpla su promesa de traer a Paypal a Paraguay.