Qué hace el Estado paraguayo para mejorar las capacidades de acceso a las nuevas tecnologías, entre ellas a la Inteligencia Artificial. Aquí te presentamos un recuento de planes, programas y proyectos que el gobierno, a través del MITIC, está desarrollando.
Por Jazmín Rodríguez
Desde el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) se vienen realizando numerosos programas y proyectos que incluyen y fomentan la educación y el uso de la Inteligencia Artificial. Además de haberse identificado áreas estratégicas donde la IA puede generar un alto impacto, como energía, salud, agroindustria, ciberseguridad y la modernización del Estado.
Infraestructura
En lo que respecta a acciones concretas, están impulsando sandboxes regulatorios (foto interna de ilustración: son espacios virtuales que se utilizan para, entre otras cosas, determinar la eficiencia de los programas, softwards). También el fortalecimiento de la infraestructura digital y de datos, capacitación de IA dentro del Estado y la cooperación con Taiwán para crear un Data Center de IA binacional. Esto incluye iniciativas para fortalecer la educación digital, promover la investigación tecnológica y garantizar un marco ético que regule el uso de estas herramientas.
Diplomados
Una de estas iniciativas vigentes son los Diplomados TIC que son un total de 600, para áreas estratégicas que están orientadas a las demandas actuales y futuras del mercado laboral. El Ministerio cubre el 100% del costo. Estos son programas de capacitación enfocados en actualizar conocimientos y desarrollar habilidades prácticas para el área laboral. Las bases y condiciones están en www.mitic,gov.py y la postulación está habilitada hasta el 27 de enero.
Algunos programas de estudio son Inteligencia Artificial con el Instituto Superior Life, Inteligencia Artificial Aplicada y Ciencias de Datos con la Politécnica, Inteligencia Artificial en Infraestructura Cloud con UNIDA, Inteligencia Artificial Aplicada al desarrollo de Software con CIRD, Inteligencia Artificial Aplicada con el Instituto de Desarrollo.
Agenda digital
Otro importante eje es el Programa de Apoyo a la Agenda Digital que busca promover la mejora de la competitividad de la economía paraguaya, que se financia a través de un contrato de préstamo otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de hasta USD 130.000.000. Este programa cuenta con cuatro componentes: Gobierno Digital, Economía e inclusión digital, Infraestructura y Conectividad Digital y Fortalecimiento Institucional.
En cuanto a la conectividad e infraestructura digital se registraron importantes avances en interconexiones fronterizas, modernizando servicios migratorios y facilitando un flujo más eficiente entre Paraguay y Argentina. En paralelo, se implementó la conectividad 5G bajo, potenciando sectores estratégicos como la industria, la medicina y la economía digital.
Se ha logrado fortalecer además la infraestructura tecnológica del Estado mediante la ampliación de la capacidad de la Nube PY, que pasó de 1.500 a 2.500 máquinas virtuales, permitiendo proveer una mayor cantidad de servicios digitales a las instituciones públicas. Y a través del acuerdo COPACO – Starlink, se inició la instalación de internet satelital de alta velocidad en más de 500 escuelas, hospitales y comunidades rurales.
Street View
Paralelamente, se celebró la activación oficial de Google Street View (Vista de calle) en Paraguay, una herramienta que permite recorrer virtualmente el país a través de imágenes panorámicas de 360° en Google Maps, fortaleciendo la visibilidad internacional.
Y el Data Center Modular del Estado se encuentra en fase de licitación pública internacional, como infraestructura estratégica certificada TIER III para la soberanía y seguridad de los datos públicos. La instalación está prevista en el distrito Nueva Asunción, Presidente Hayes, Chaco Paraguayo (foto de portada: visita al lugar con el plano).
También en el 2025 se logró la adjudicación para el diseño y construcción del Parque Tecnológico, núcleo del futuro Distrito Digital, junto con avances en el Distrito Digital Virtual. En materia de innovación emergente, se presentó el Informe de Evaluación del Estado de Preparación en Inteligencia Artificial de Paraguay, elaborado con el CONACYT y la UNESCO, con apoyo de la Unión Europea, que sienta las bases para una futura hoja de ruta nacional e internacional.

Aquí les compartimos la entrevista con Margarita Rojas, directora general de Inclusión Digital y TIC en la Educación
El Prisma: -¿Cómo está avanzando el gobierno en proyectos, programas y planes en IA? ¿Hay un listado?
Desde el Gobierno venimos avanzando en inteligencia artificial con una hoja de ruta que combina diagnóstico, levantamiento de información y planificación estratégica. En primer lugar, contamos con el diagnóstico país realizado con la metodología RAM de UNESCO, que permite identificar capacidades, brechas y prioridades. En paralelo, estamos desarrollando el mapeo del ecosistema con el marco AILA del PNUD, que busca ordenar las iniciativas existentes y orientar la toma de decisiones.
Sobre un listado único de proyectos, hoy no existe un catálogo nacional publicado que concentre todas las iniciativas de IA del Estado, principalmente porque hay esfuerzos que se han desarrollado de manera sectorial por institución. Justamente, el trabajo de diagnóstico y mapeo permite avanzar hacia una visión integrada y una planificación país.
-¿Cuántos son? ¿En qué estado están? ¿Nombres e información disponible?
En este momento, no corresponde dar un número único cerrado de proyectos de IA a nivel Estado, porque el inventario consolidado se encuentra en etapa de sistematización a partir del levantamiento que se realiza con AILA y del diagnóstico RAM. Lo que sí podemos señalar, con claridad, son líneas y componentes ya identificados:
● Diagnóstico RAM (UNESCO): concluido y publicado, como base técnica para la hoja de ruta nacional.
● Evaluación AILA (PNUD): en proceso, con el objetivo de mapear iniciativas, capacidades y brechas del ecosistema.
● Estrategia Nacional de IA: en elaboración, orientada a una adopción responsable, con foco en modernización del Estado y mejoras en servicios.
● Sandboxes regulatorios: planteados como mecanismo para implementar y probar soluciones de forma gradual y controlada, ajustando marcos y aprendizajes.
● Infraestructura: se ha mencionado el fortalecimiento en cooperación, incluyendo un data center de IA binacional con Taiwán.
● Casos institucionales: se han referenciado experiencias como la DNCP, vinculadas al uso de IA para detección de anomalías, análisis de riesgos y asistentes virtuales.
-¿Cuáles son las estrategias utilizadas y qué datos manejan sobre uso y acceso a nivel país?
La estrategia se basa en una implementación responsable y progresiva. Por eso, el país está trabajando primero en diagnóstico y mapeo (RAM y AILA) y, a partir de ahí, en la definición de una Estrategia Nacional con instrumentos que permitan avanzar sin improvisación.
Un punto central es que la IA depende de la disponibilidad y calidad de datos, por lo que hay un enfoque articulado en tres bloques: datos abiertos, interoperabilidad (intercambio de información entre instituciones) y protección de datos personales. Estos elementos son habilitadores para que cualquier uso de IA en el Estado sea seguro, ético y transparente.
Respecto a indicadores de “uso y acceso” de IA, hoy no existe un único indicador nacional público que mida adopción de IA como tal. Lo que sí se está construyendo, a partir de AILA y del trabajo interinstitucional, es una base que permita medir capacidades, condiciones habilitantes y avance de iniciativas de forma estandarizada.
-¿Cómo se manejan con los tiempos y la burocracia?
En el Estado los tiempos no se explican únicamente por procesos administrativos; en inteligencia artificial se suman exigencias de seguridad, ética, protección de datos, mitigación de sesgos y transparencia, que requieren un abordaje cuidadoso.
Por eso, el enfoque es avanzar por etapas, combinando planificación estratégica con pruebas controladas. En esa línea, los sandboxes regulatorios permiten implementar pilotos con reglas claras, aprender, ajustar y escalar, evitando tanto la improvisación como la parálisis. Así se busca equilibrar velocidad de implementación con la responsabilidad que exige el uso de datos y tecnologías de alto impacto.