Es muy fuerte la dependencia del financiamiento externo en las inversiones de la ANDE para el 2026

Paraguay se ha ubicado en el país con mayor uso domiciliario de electricidad de la región. Y se prevé un aumento de consumo de más del seis por ciento anual hasta 2030. La ANDE cada vez necesita más recurso para evitar los cortes, los pestañeos, y contratar toda la energía de las hidroeléctricas, pero su inversión en infraestructura para el 2026 sigue mucho más baja y está sostenida, en un 55%, en cooperación extranjera.

Ya en el 2024 el informe del Instituto Paraguayo de Profesionales del Sector Eléctrico (IPPSE) retrataba un cuadro de inversiones muy inferior al que se venía dando desde el Estado paraguayo para que las subestaciones y las redes de transmisión de la Ande puedan abastecer de energía a los lugares donde aún no ha llegado y estabilizar el servicio tanto domiciliario, comercial o industrial.

Y más aún si en el diseño existiese el interés de contratar toda la energía que produce Yacyretá e Itaipú, ya sea para abastecer propuestas de desarrollo industrial o vender a terceros países.

En el informe del IPSSE, este retraso al 2024 tiene un número: USD 1.200 millones. A ese retraso, ahora se suman todas las inversiones necesarias para optimizar el servicio en todo el país de acuerdo al plan maestro de la propia ANDE.

En la búsqueda de dichas inversiones, nos encontramos con que en el presupuesto 2026 de la entidad estatal, de unos USD 1.988 millones, alrededor de USD 511 millones, 25.7% del total presupuestado, serán destinados a infraestructura: obras de fortalecimiento y modernización del sistema eléctrico.

De esos números enunciados, unos USD 280 millones lo constituyen fondos externos de organismos financieros, entre estos el Banco Interamericano de Desarrollo, el CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe), el FONPLATA (Banco de Desarrollo conformado por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay).  De todos estos, el monto superior lo podrá en BID: USD 156 millones.

El ingeniero Félix Sosa, presidente de la ANDE, ha dicho que entre las obras más importantes a ser ejecutadas en el año 2026 se encuentra la construcción del 2° Circuito LT 500 kV Margen Derecha – Villa Hayes, que forma parte del Programa de Expansión del Sistema de Transmisión en Alta Tensión- Fase II, contempladas en el Plan Maestro de la ANDE,  por un monto total de inversión de USD 326, 3 millones, de los cuales, se contempla en el Proyecto de Presupuesto 2026, un monto de USD 106, 4 millones.

Son muchas las  obras que serán financiadas y que están dentro del programa de expansión mencionado. Entre estas, también la construcción de la línea de transmisión (LT) 220 kV Valenzuela – Guarambaré y la construcción de la LT subterránea 220 kV San Lorenzo – Villa Aurelia y Barrio Molino.

Fondos genuinos

En la actualidad, existen unos USD 650 millones que, al elevarse la tarifa de Itaipú a 19,28 kW-mes, se ubicaron en un rubro denominado Gastos Sociales.

Es un dinero que puede ser de uso directo, sin tantos acuerdos, consultorías y plazos determinados por los organismos financieros internacionales, pero que el gobierno de Santiago Peña prefiere mantener su uso para cuestiones diversas, sin que esos fondos pasen por el escrutinio público: Contraloría General de la República, Dirección de Contrataciones Públicas y el Presupuesto Nacional.

También, con la tarifa ampliada, la ANDE ha perdido una gran posibilidad de aumentar sus ingresos. El propio titular del Sindicato de Trabajadores de la ANDE (Sitrande), Adolfo Villalba, ha dicho que existe una intención premeditada de generar una desinversión en la ANDE y de quitarle autonomía al obligarle a pasar por “engorrosos” procesos licitatorios para comprar un “alfiler”.

En esta línea, para el ingeniero Ricardo Canese la entidad que administra el recurso de las hidroelétricas debe ser priorizada a la hora de las inversiones.

 

En la presentación del presupuesto de la ANDE en el Parlamento Nacional, el presidente Sosa (foto de portada) habló de avances significativos en el servicio de este bien público, pero no pudo asegurar que con estas inversiones se resuelvan los permanentes colapsos que se producen en dicho servicio.

Pero no solamente esos apagones y pestañeos que generan gran inestabilidad en las casas, en los comercios y en las industrias, sino que Paraguay pierde buena parte de la energía por problemas en la transmisión.

Hasta el año pasado, el propio Sosa había señalado que alrededor del 20 al 25 por ciento se perdía por esos problemas infraestructurales.

En la última entrevista con El Prisma, el gerente comercial Hugo Rolón nos había dicho que habían logrado, ya con las inversiones establecidas, bajar a 16%, pero que quedaba aún mucho para llegar a una utilización óptima.

Las condiciones del financiamiento

Estamos actualmente averiguando cuáles son las condiciones del financiamiento externo. Cuáles son las condiciones del desembolso y cuántos desembolsos más esperan hasta el 2030.

 

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