Lo considera una de las obras más importantes con las que el tránsito se ahorrará “unos 20 minutos y combustible”, al decir de la ministra de Obras Públicas Claudia Centurión. Es una obra de 3,8 kilómetros que, saliendo de Ñu Guazú conectará con el camino a San Bernardino y Areguá, en el marco de las obras viales de interconexión con la ruta PY02.
Si bien el intendente de Luque, el dirigente colorado Miguel Carlos Echeverría, se ha sacado fotos con la ministra Claudia Centurión cuando presentaron el proyecto un año atrás, la Junta Municipal de Luque se dio por enterado recién luego de la toma de decisiones y de la un poco más amplia difusión del caso.
Hasta ese momento en la dirección de Obras de la municipalidad no se tenía información sobre el proyecto.
Cuando la información se difundió más, empezó una campaña ciudadana advirtiendo que el proyecto generaría un impacto social y medioambiental de altísimo costo. Entre ellos, según la concejala Belén Maldonado, candidata hoy a la intendencia de Luque, muchísimos comercios que viven del paso de los conductores se verán afectados, además de los puntos históricos sobre los cuales pasaría el viaducto.
Un viaducto de esas características es un “punto” ciego sobre la ciudad, ha dicho a El Prisma, el arquitecto urbanista Jorge Zárate, quien, en su carácter de investigador docente de la UNA, había dirigido una investigación sobre los patrimonios de Luque, la segunda capital del país durante la Guerra Grande. Este tipo de viaductos, dice, son para grandes urbes. En Paraguay todavía hay muchísimas formas de mejorar el traslado de las personas, pero “se necesita una profunda transformación, entre otros, del sistema público de transporte”. En fin, según Zárate.
El proyecto
El Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), inició oficialmente el pasado viernes 9 de enero el proyecto vial que, según su objetivo, “impactará positivamente en la movilidad y en la calidad de vida del Área Metropolitana”.
Es una obra de alto impacto que fortalecerá la conectividad del área metropolitana con la ruta PY02, “incrementando la seguridad vial y contribuyendo a descongestionar uno de los corredores más transitados del país”, sostiene el MOPC
El acto de inicio de obras se había realizado en la ciudad de San Bernardino, con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña, la ministra del MOPC, Claudia Centurión, el gobernador del departamento de Cordillera, Denis Lichi, el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, el diputado Hugo Mesa, y el intendente de San Bernardino, Emigdio Ruiz Díaz.
La inversión estimada asciende a USD 175 millones y estará a cargo de la empresa Rutas del Este S.A., concesionaria de la ruta PY02, bajo el régimen de Alianza Público-Privada.
El contrato contempla la construcción, operación y mantenimiento de la red vial, “garantizando su funcionalidad y sostenibilidad a largo plazo”, sostiene el MOPC.
En el acto de inicio, el presidente Peña dijo que la actual ruta PY02 “se vuelve un embudo para salir de Asunción y para entrar a Asunción”, y subrayó que “el 80% del comercio del Paraguay transita sobre la ruta PY02”.
El proyecto en ejecución contempla la habilitación de dos corredores viales sobre la ruta PY02. El primero, denominado Acceso a la Ruta PY02–Ypacaraí, partirá del kilómetro 41 e incluirá una nueva variante en Areguá.
El segundo, el Acceso a la Ruta PY02–San Bernardino, se iniciará en el kilómetro 43 y prevé la duplicación de carriles, mejoras urbanas y accesos directos.
Y es en esta interconexión que uno de los componentes más destacados del proyecto aparece la construcción de una autopista urbana elevada de 3,6 kilómetros, con dos calzadas y dos carriles por sentido de circulación, que conectará las avenidas Ñu Guasú y Silvio Pettirossi.
Claudia Centurión sostiene que entre los principales beneficios viales se destacan un ahorro estimado de más de 20 minutos en el trayecto entre Asunción y San Bernardino, “una reducción en el consumo de combustible y una mejora sustancial en la seguridad vial”.