Paraguay se encuentra en una encrucijada. En su actual nivel de consumo, dejará de contar con excedente energético en el 2030. Si las grandes empresas electrointensivas se instalan en el país, el 2028 se marca ya como el cierre del ciclo de excedente. Aún todo está en carpeta.
Desde el mismo momento en que el secretario de Estado Marco Rubio promovió la idea de que cualquier “inteligente” debía venir a ubicar centros de datos para Inteligencia Artificial en Paraguay para aprovechar la energía excedente principalmente en Itaipú, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) no ha parado de recibir pedidos de uso electro intensivo.
Ante esta realidad, el gobierno del presidente Santiago Peña estableció tarifas y plazos. Luego de los reclamos de varios gremios, el último decreto estableció un plazo de 15 años, no más de 250 MW de potencia. Pero he aquí que mientras ubicaba este límite, desde Taiwán, en su viaje oficial, anunciaron un acuerdo que estipula el uso de energía, por etapas, hasta de 1G, 1000 MW para un enorme centro de datos.
Veamos los números
Paraguay produce 8.760 MW entre Itaipú, Yacyretá y Acaray.
En su récord de consumo ya tocó 5.752 MW en enero de 2026. Si tomamos esto como referencia, quedan 3.008 MW de margen.
De Itaipú ya hemos llegado al 35 por ciento de lo que corresponde al país.
En Yacyretá, por una cláusula de principios de 2025, Paraguay se comprometió a contratar no más del 20 por ciento.
Al ritmo de uso de la energía de Itaipú, en definitiva, en algún momento ese excedente se trasladará a Yacyretá. Y habrá que lidiar con Argentina, en el marco de un manejo que siempre ha “sido inestable y por tal poco previsible”, al decir del ex titular de la Ande, Pedro Ferreira.
El precio de la energia
El otro gran tema es la tarifa y la capacidad de distribución.
Muchos técnicos del sector sostienen que la tarifa base quedó, por el decreto 5306, para “Industrias convergentes” (IA, computación en la nube y data centers) en 37/MWh para contratos en muy alta tensión 220 kV. Esto es 14% más barato que la tarifa que pagan las criptomineras legales.
Es la peor forma de “comercializar la energía sobre la base de estos decretos”, asume el ingeniero Fabián Cáceres, experto en temas energéticos.
“Que vengan, pero que vengan a solucionar nuestros problemas”, sostuvo durante el programa en Gen, con el periodista Benjamín Livieres. Se refiere a los agudos problemas económicos – que acarrean dificultades de transmisión y distribución- reportados en la misma ANDE.
Con esa tarifa “regalada” no solamente habremos rifado nuestra energía sino que apurará una crisis energética que con el consumo actual se prevé ya para el 2030, advierte, igualmente, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la ANDE, Adolfo Villalba.