El coordinador del proyecto científico más ambicioso del Paraguay, Christian Shaerer cree que nuestro país puede aportar muchísimo en el área de modelamiento, un área que lleva a la matemática profunda y a la computación de vanguardia, abarcando la inteligencia artificial (incluido el aprendizaje de máquina), desde el desarrollo de algoritmos hasta la dinámica de fluidos.
Es el proyecto científico más ambicioso. De hecho, ha recibido el apoyo económico de Conacyt (Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología) de un millón de dólares.
Shaerer, su coordinador, nos cuenta que actualmente están ajustando detalles normativos, y afianzando las áreas que ya están impulsando y “que tienen el potencial de convertir el Paraguay en la vanguardia mundial”.
Aunque en guaraní Arasy significa madre del cielo, es, como sigla, The Alliance for Research and Analysis of SYstems, un consorcio de varias instituciones nacionales y extranjeras que busca potenciar las capacidades de modelamiento matemático-computacional para la tierra y la vida.
Involucra a cuatro universidades nacionales: la Universidad de Concepción, la Universidad de Itapúa, la Universidad de Pilar y la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción. Esta última es la coordinadora del proyecto.
Además, participan del consorcio la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el Centro de Biología Estructural del Mercosur (CEBEM), el Computational Science Research Center del San Diego State University, el INQUIMAE de la Universidad de Buenos Aires, el ESCALAB de la Universidad Federal de Minas Gerais y el GESAR de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro. Integran, además, el Grupo de Biomateriales (GBIOMAT) y el de Bioinformática (GBI), y están coordinados por el Grupo de Computación Científica y Matemática Aplicada (CCyMA).
Shaerer sostiene que el éxito de montar una propuesta tan ambiciosa radica en que cada una de estas instituciones cuenta con su personal permanente de científicos, administradores y colaboradores. En particular, en las líneas de interés de ARASY.
“Llevamos más de 20 años construyendo este proyecto; es la consecuencia natural del trabajo bien realizado” , explica.
El proyecto se encuentra en fase de coordinación operativa. Ya recibieron el 80 % de los recursos.
El desafío es grande. Este proyecto debe formar un centro de investigación de carácter internacional, ubicado en Paraguay.
“Es ciencia creada en Paraguay para el mundo. Es la internacionalización de lo que estamos haciendo. Esto lo hace sui generis, pero además plantea una serie de acciones sin precedentes para la estructura universitaria nacional. Por mencionar, la contratación de posdoctorandos, docentes internacionales extranjeros, equipos inéditos en el Paraguay, la realización de ciencia multinacional en la frontera del conocimiento y la creación de empresas de base científica”, enuncia.
Para algunas de estas cosas, aún no se cuenta ni con los mecanismos burocráticos ni con los administrativos, ni con la experiencia previa para ejecutarlos. “Así que, tendremos que elaborar esas experiencias y esos mecanismos burocráticos y normativos (legales)”, explica.
En el desarrollo del proyecto no le preocupa tanto la parte científica de ARASY ni la empresarial. Le preocupa la parte normativa. Cómo ajustar la parte administrativa y normativa relativa al uso de los recursos financieros de ARASY, ya que: “no podemos colocar vino nuevo en ánforas viejas; se nos va a agriar”. Espera, en ese sentido, contar apoyos para cambios en la estructura de las universidades.
Para mejorar en todas las áreas de la ciencia en Paraguay se necesita contar -nos comenta- con una universidad internacional y competitiva, que se adapte a la velocidad, la calidad y la excelencia que requiere la universidad del siglo XXI. No podemos continuar soñando con un país tecnológico y científico, pero con un lastre que no nos permite ni crecer, ni consolidarnos, ni caminar rápido.
El Prisma:-En qué área de la investigación y desarrollo de programas y aplicaciones, ¿qué creés que podemos aportar desde Paraguay?
Firmemente, creo que el área de modelamiento es una de las que podremos aportar desde Paraguay; esto nos lleva a la matemática profunda y a la computación de vanguardia, abarcando la inteligencia artificial (incluido el aprendizaje de máquina), desde el desarrollo de algoritmos hasta la dinámica de fluidos. Esta matemática ciertamente va a penetrar y difundirse en otras áreas del conocimiento y del aprendizaje, y en la medida en que maduren también en las matemáticas de colegios y escuelas.
Pero además de esto, le agrego una acción sinérgica con otras áreas, como el diseño de proteínas antivirales, el diseño de nuevos materiales y la nanotecnología, y los modelos matemáticos para entender enfermedades (lupus, cáncer), predecirlas, analizarlas y conocer su distribución, como el dengue, por ejemplo. Estas son áreas que, de hecho, ya las estamos impulsando y que tienen el potencial de convertir el Paraguay en la vanguardia mundial. Desde luego, no podemos solos.
Además, hay otras, como los gemelos digitales en dinámica de fluidos, para entender el comportamiento de los raudales y la nueva estructura organizacional del Paraguay. La creación de nuevos materiales para celdas de combustible que nos permitan obtener nuevas formas de energía para crecer, y el uso de los desechos para generar energía y aprovecharlos en procesos de tratamiento de contaminantes, incluidos los emergentes. Y como elemento aglutinante: la administración científica de conflictos, la teoría de juegos y el entendimiento del comportamiento humano en nuestra sociedad. Porque toda cosa nueva trae consigo un conflicto, ya sea con el pasado o con el futuro.
Es increíble el poder sinérgico de todo esto.
Todas estas son cosas que ya las estamos, de hecho, haciendo, pero formar recursos humanos tiene su velocidad, y esto, sobre todo, es una corrida de resistencia. Hay que mantener el ritmo durante un tiempo razonable. Y es aquí donde ARASY viene a acelerar las cosas, y a darle volumen.
-Cómo hacer que las empresas desarrolen los programas computacionales y o matemáticos que aquí se desarrollan.
No solo programas. Pero, como preguntas acerca de programas, te comento que una de las formas es dar la libertad a la ciencia y la academia para explorar corriendo riesgos. En ese sentido, cuando comenzamos a desarrollar el KrysBAS, incluso los alumnos tenían miedo: muy matemático, decían. Pero hoy ya varios están realizando sus tesis y viendo aplicaciones industriales. De hecho, vamos a estimular, incluso financieramente, a aquellos (alumnos y profesionales) que deseen explorar o abordar el desafío de usar el KrysBAS para resolver problemas industriales y empresariales, no solo nacionales, sino también extranjeros y de cualquier nacionalidad. Porque quizás en nuestro país no contemos con una economía de escala suficiente para rentabilizar un software de base científica, pero estoy seguro de que en otros mercados sí lo hay. Eso nos obligará a volver-nos aún más veloces y competitivos. También nos obliga a expandirnos y abrir nuevos mercados.
-¿Qué es el KrysBAS?
KrySBAS (Krylov Subspace-Based Adaptive Solvers) es una biblioteca de software de código abierto en MATLAB/Octave, desarrollada por investigadores del NIDTEC (Núcleo de Investigación y Desarrollo Tecnológico) de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (FPUNA) en Paraguay, que ofrece herramientas para resolver sistemas lineales de gran escala de forma eficiente utilizando métodos basados en subespacios de Krylov, como variantes de GMRES adaptativas.
Importancia de KrySBAS
En las últimas tres décadas se han propuesto varios solucionadores adaptativos. Sin embargo, muchos de esos solucionadores actualmente no están disponibles para la comunidad científica. Por ello, nos motivamos a desarrollar KrySBAS, una caja de herramientas open-source escrita para MATLAB/OCTAVE que contiene una colección de solucionadores adaptativos basados en subespacios de Krylov. KrySBAS se desarrolla bajo la licencia GPL v3.0 y está disponible en: https://github.com/nidtec-una/krysbas-dev
-Bueno, en general, ¿cómo ves en el país el desarrollo de aplicaciones y programas.
Lo que veo es que debemos aprender a correr riesgos y a explorar lo desconocido. Veo que sí hay un espacio donde podamos hacer eso; hay muchos jóvenes que están dispuestos a correr el riesgo y explorar, y con ellos es que debemos construir. Intentar arreglar lo torcido da mucho más trabajo que crear uno nuevo. Por eso, en realidad, no importa el área; tenemos opciones en todas; algunas nos darán más resultados que otras, pero ciertamente los modelos matemáticos están a la vanguardia.
La ciencia, el porvenir de la humanidad, está repleta de tentativas y errores. Nos mueve la esperanza de que juntos podremos ir más lejos y mejor. Pero hay que perder el miedo.