Las empresas gastronómicas son las que más golpes acusan en cada apagón de electricidad por la cadena de frío que debe utilizarse para mantener los alimentos. Su representante, Oliver Gayet, reclama al gobierno paraguayo respuestas y no palabras. “¿Quién o quiénes nos reponen las pérdidas?”
Oliver es representante de la Asociación de Restaurantes del Paraguay, que congrega a un poco más de 400 restaurantes, según nos ha explicado el mismo. Entre estas, 92 marcas tipo Mc Donald, Bellini y Shangrila. Este sector da empleo a unas 13.000 personas. “Todas inscriptas en IPS”, afirma.
El Prisma: –Ayer, durante la conferencia con otros gremios, había usted adelantado sus reclamos de atención inmediata en el mejoramiento de los servicios eléctricos. Nos podría explicar mejor cómo afectan al sector los apagones y las descargas eléctricas.
-Nosotros tenemos productos que están congelados. Los productos congelados a menos de 18 grados, a menos de 5 grados, a diferentes temperaturas. Con tres a cuatro horas de corte, la temperatura sube y perjudica. Qué tomamos como precaución: no abrir más la puerta.
-¿Qué pasa si se la abre?
-Imagínese lo que puede pasar con una congeladora si la temperatura de afuera es de 32, 35 o 38 grados y abrimos la puerta. Se destruyen los alimentos. Entonces, al mantenerse cerrada la máquina se corta el trabajo, pero el reloj sigue, los salarios siguen…
-Usted había dicho en la conferencia de prensa de ayer que en esos dos apagones de noviembre ustedes perdieron G. 250 millones.
-Sí, eso dije. Pero es lo que dejamos de vender. Ahí no entran pago de salarios ni reposición de materiales. Es una pérdida enorme cada vez que se corta la electricidad. Por darles una idea más gráfica, en un corte de tres días, allá por el 2001, toda la materia prima que había en los restaurantes se perdió. Yo, en mi restaurante, perdí 16 millones de guaraníes.
Perdemos materia prima, perdemos máquinas. Y dejamos de vender. No le puedo decir yo al empleado se fue la luz cuatro horas y que por eso no le puedo pagar. O decirle a la ANDE que le pague al empleado. Todo lo deben asumir las empresas.
¿Se pierde más dinero buscando la reparación?
–Usted comentó que la reposición de materiales dañados por los apagones es casi una utopía. ¿Es tanta la demora? ¿Es tanta la burocracia? ¿Qué es?
-Hay un proceso de reclamo cuando se te quema el equipo. Hay queque demostrar todo, propiedad, precio de arreglo, todo. Y te pueden indemnizar a tres, seis meses. A veces a un año. Nuestra necesidad es inmediata. Si se me quema un freezer hoy mismo debo reparar. Una vez más, el costo financiero lo asumen los restaurantes, por culpa de la ANDE.
Hace poco un socio del gremio comentó que atravesó todo el proceso, yéndose cada semana con su número de expediente. “Yo me fui, perdí más tiempo y más dinero, pero me parecía que era un acto de justicia reclamar”, me dijo el socio.
-Durante la última conferencia, usted dijo que las respuestas que reciben del gobierno o de los gobiernos son más bien políticas. ¿Cómo se entiende esto? ¿O qué entiende usted por respuestas políticas?
Y es muy simple. Te dicen sí a todo. Te dicen que ya hay presupuesto para una nueva línea de transmisión (de electricidad), para una nueva planta. “Ya tenemos todo”, te dicen. La realidad es que nada se ve. Siguen los cortes y la intermitencia. Ahora, todavía no llegó el verano y ya nos quedamos sin luz.
-Y, finalmente, el sector gastronómico, en general, es gran generador de empleo en el país. En el caso del gremio al que usted representa, cuánta gente, aproximadamente, trabaja.
-Damos trabajo a 13 mil personas. Y las tenemos registradas en IPS. Es un sector ampliamente generador de empleos directos.