Con qué se compensarán los cerca de 1000 MW que utilizan las criptomineras

El contrato con las electrointensivas rige hasta el 31 de diciembre de 2027. El sector genera a la ANDE ingresos por unos 240 millones de dólares anuales. El camino de la reconversión en un hub tecnológico —centro de datos— necesita alta conectividad y redundancia eléctrica. Aunque al país se lo está ofreciendo “con energía abundante y barata”, en las condiciones actuales “es como pedirle a un piloto de Fórmula 1 que corra un rally”, como dice Bruno Vacotti.

La gran fiebre del bitcoin se está apagando. Ya no tiene ese ascenso vertiginoso que mostraba en 2025. El bitcoin cotiza ahora, 12 de agosto, a USD 63.494. El precio más alto registrado en la historia del bitcoin fue de USD 126.272, alcanzado el 5 de octubre de 2025. Algunos analistas pronosticaban que, a medida que quedaran menos monedas virtuales, el precio iría subiendo. No ha sido así.

Ya se han encontrado —minado— cerca de 20,07 millones de bitcoines, lo que representa más del 95 % del total. Quedan por minar aproximadamente 930.000 bitcoines hasta completar el límite máximo de 21 millones.

Esa es la razón por la cual ya solo quedan en el mercado los grandes jugadores transnacionales, como Penguin Group.

De unos 70 iniciales, la ANDE ha quedado con 32 contratos. Todos corresponden a establecimientos que se conectan a alta y extra alta tensión, utilizando una energía que podría cubrir el uso domiciliario y comercial de casi todo el Departamento Central, el más poblado del país.

Estos contratos generan, según Bruno Vacotti, representante de Penguin, hasta el 60 % de los ingresos de la Administración Nacional de Electricidad. No hemos podido confirmar este dato con la Gerencia Comercial, pero seguimos intentando.

Vacotti, experto en activos y servicios digitales, asume que irán por la renegociación de los contratos, en tanto puedan hacer una transición infraestructural hacia centros de datos para IA y otros servicios.

Cerrar los contratos de una vez sería “un golpe a la ANDE y a las infraestructuras”, asegura.

Es así que expone de una vez todo el argumento en favor del mantenimiento de esos contratos: “Hay gente del Gobierno que nos trata de leprosos, pero el 60 % de los ingresos de la ANDE viene de las criptominerías. Paraguay es el cuarto jugador mundial en activos digitales. Hasta ahora se ha pagado a la ANDE USD 1.200 millones”.

Y luego remata: “No podés estar expulsando a la gente que te ayudó a utilizar una energía que estabas cediendo —a Brasil— a precio irrisorio”.

Bruno Vaccoti, vocero de Penguin Group.

Según Bruno, los únicos clientes de la ANDE que pagan una tarifa técnica son las criptomineras. En el resto de los sectores, las tarifas son subvencionadas o “políticas”, como lo asumió en su momento el ex titular de la ANDE, Félix Sosa.

Entre el interés de seguir en el mercado de los grandes jugadores del bitcoin y la posibilidad de que, al cierre del próximo año, el negocio ya no sea rentable, surge la pregunta de qué hacer con todas las infraestructuras y todas las inversiones.

Conectividad

Convertirlas en otros servicios es la línea, y es ahí donde las cosas no son tan maravillosas como lo plantea el Gobierno de Santiago Peña en el exterior. Para esto se necesita alta conectividad a internet, internet 5G con dos o más proveedores para que no se corte el sistema, comenta Vacotti. También redundancia eléctrica. Es decir, que si se corta el servicio de un proveedor de electricidad, ingrese automáticamente otro.

Y he aquí, de nuevo, un gran enredo. La licitación internacional ha excluido tecnología china, más barata y más abundante en el mundo de la conectividad. Casi todas las operadoras utilizan tecnología de procedencia oriental. Y una de las empresas que quedaron con la licitación, Nubicom, nuevamente presenta serias sospechas de irregularidades, según la Contraloría General de la República.

Ante los posibles nuevos retrasos, Vacotti exclama con pesar: “Nos vamos quedando en el oscurantismo”.

En fin, ¿qué pasará con esos casi 1000 MW que ha estado utilizando la criptominería?

El ex titular de la Cámara de Activos Digitales, Jimmy Kim, hoy asesor de importaciones y exportaciones de Rediex —Ministerio de Industria y Comercio—, responde: “No sé si hay otro producto que pueda sustituir. No hay otra industria en el mundo que pueda consumir tanta potencia. Las demás industrias electrointensivas tardan. Yo creo que hoy en día no hay otro producto”.

Y, en relación con la reconversión de estas electrointensivas hacia centros de datos, plantea el mismo problema que Vacotti: “Paraguay se está posicionando, está llamando la atención; el problema es la conectividad, la IA necesita internet potente, entonces, Paraguay todavía no tiene”.

Así, las visitas de inversionistas “son numerosas, pero no hay nada en concreto”.

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