“En solo dos apagones perdimos 250 millones. Nos sentimos desamparados”, arrancó diciendo Oliver Gayet, de la Asociación de Restaurantes del Paraguay, en conferencia de prensa convocada de urgencia por los gremios de gastronomía, hotelería y supermercados. Este gremio representa a 360 restaurantes.
“De cinco supermercados se han destruido los acondicionadores de aire”, alegó en la misma conferencia, el titular de la Cámara Paraguaya de Supermercados, Joaquín González.
Lo mismo pasa en los hoteles. Algunos establecimientos no tienen generador. Y los que tienen se exponen a un costo muy alto. “Cuál es la impresión del país que se lleva un turista, en cada pestañeo del ascensor, en cada apagón”, ha denunciado, por su parte, Josefina Otero, de la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay.
“Lo que mata es la intermitencia (pestañeos). El ascensor se destruye, te mata los cables. Cada pieza que se destruye vale un promedio de 1.500 dólares”, expuso.
Que el Estado cumpla su parte
“Exigimos que el gobierno nos atienda. Que nos repare la Ande, que haga algo. Exactamente hace un año que reclamamos lo mismo. Y ahora, en una sola ola de calor, ya sufrimos dos apagones. Esto ya no debe ser así. Pagamos salarios, pagamos impuestos. Exigimos que el Estado cumpla su parte”, remató Oliver Gayet.
Las dos olas de calor, aún en primavera, con temperaturas de hasta 38 grados (con una sensación térmica de 40 y más) han provocado esos pestañeos y esos apagones por el uso permanente del sistema de refrigeración en los comercios y en las casas.
Al igual que los comercios, muchas familias de diversos lugares del país han soportado la experiencia de los apagones. Para este año se prevé olas de calor más allá de los 40 grados.
Las reposiciones
Oliver Gayet ha dicho que los reclamos a la Administración Nacional de Energía (Ande) van por un sendero súper burocrático. “En algunos casos te reponen después de seis meses”. Contó que a veces se pierde más plata en el tiempo invertido que en el costo de la reposición. “Hubo algunos casos (de reposición), luego del hartazgo, más por orgullo en los que se terminaron los trámites de reposición”.