Más de USD 15.000 millones han endeudado al país desde el gobierno de Horacio Cartes

Actualmente, muchas deudas públicas se pagan con nuevas deudas, ocupando gran parte de lo que le ingresa al fisco. Específicamente el 10%. La rueda ha avanzado sobremanera durante el gobierno de Santiago Peña sobrepasando el 41% del Producto Interno Bruto.

Aún teniendo a disposición unos USD 650 millones de dólares conseguidos por un “irregular e ilegal” (así lo sostienen varios entendidos) acuerdo para alzar la tarifa de Itaipú, el gobierno de Santiago Peña ha resuelto este año cubrir el déficit del presupuesto ordinario del Estado paraguayo con bonos por USD 700 millones.

Estas deudas ya alcanzaron USD 19.919 millones.  Durante los dos años y dos meses del gobierno de Santiago Peña se han contraído –o aumentaron- USD 3.794. Entonces, solo en este período de gobierno la deuda pública ha aumentado un 19,04 por ciento.

Y en ese estado de cosas, el informe de agosto del Ministerio de Economía Finanzas señalaba que el Estado paraguayo estaba tramitando un paquete de nuevo endeudamiento por 1,148 millones.

En ese mismo informe, se detallaba que con organismos financieros bilaterales y multilaterales, la deuda asciende a 8,643 millones, el 43,8 por ciento del total. Y que, en ese momento, se estaban ejecutando obras con estos fondos por 6,500,32 millones, con una ejecución del 47%.

Solo intereses y servicios

No hemos podido encontrar detalles de cuáles pagos han sido de capital de la deuda y cuáles son solo por intereses y los denominados servicios.

Se sabe que aquellos bonos denominados soberanos, desde breve gobierno de Federico Franco, se ha habían establecido a 10 y 20 años. En todo ese tiempo no se puede pagar la deuda sino solo sus intereses. Y llegado el momento, el fisco, de un solo golpe, debe pagar por completo.

Cómo llegamos a este lugar

Desde 2012, más concretamente desde la expulsión del gobierno de Fernando Lugo, el Estado paraguayo impulsó obras de infraestructura atándolas directamente a la deuda externa. Hasta ese momento se tenía una deuda por USD 2.746 millones, según el estudio elaborado por el economista Luis Rojas para la organización Decidamos, campaña Ciudadana.

Fue ya durante el gobierno de Horacio Cartes (2013-2018) que el endeudamiento disparó ostensiblemente. Entre los años 2012 y 2019, el promedio del aumento anual de la deuda pública fue de US$ 764 millones, estableció aquel estudio.

El salto más importante en la deuda en estos años se tuvo en el 2020, “a raíz de las circunstancias generadas por la pandemia del COVID-19, que significó un aumento de la deuda en US$ 3.354 millones”, durante el gobierno de Mario A. Benítez (2018-2023).

Luego de este salto, la deuda pública siguió aumentando, pero ya otra escala que hasta el 2019: 1.500 millones al año.

¿Cómo y quiénes pagarán?

Al 13 de octubre de este año, el Ministerio de Economía y Finanzas señaló que al cierre de setiembre de 2025, el déficit fiscal acumulado alcanzó G. 3.305 mil millones (USD 436 millones), equivalente al 0,9% del PIB. Una progresión del déficit presupuestado de USD 700 millones, que el Estado, pues lo irá salvando con nuevas deudas.

En ese mismo informe, nos cuenta el MEF que los ingresos totales (tributos) acumulados a septiembre mostraron un incremento interanual del 5,8% en comparación con el mismo período de 2024. Este desempeño fue explicado principalmente por la recaudación tributaria, que creció 9,8%. La dinámica fue positiva tanto en los impuestos internos como externos, con incrementos acumulados de 7,8% y 12,4%, respectivamente.

Pero todo esto solo para llegar a la meta con financiamiento externo.

Así las cosas, buena parte del presupuesto nacional ya se utiliza para pago de servicios e intereses de las deudas.  La mayor parte de las grandes obras de infraestructuras, tan necesarias según las propias autoridades del país, y también en la demanda de la gente, dependen de más deudas.

Con el último dato oficial con el que nos encontramos para este artículo nos señala que, de enero a junio del 2024, el Estado paraguayo desembolsó 879,1 millones. Si eso proyectáramos a todo el año, en la misma proporción, nos encontramos con que del dinero que se recaudó en impuestos, tasas y aranceles, se utilizaron unos USD 1758 millones. Y que con el nivel de endeudamiento este monto irá aumentando año a año.

Si tomamos el presupuesto planteado (ya se ha sobrepasado según el último informe del MEF) para el 2025, de USD 18.894 millones, estamos con que casi el 10% de lo que recauda el fisco se dirige a pago de intereses y servicios de la deuda. Una deuda que no para de crecer.

Hace poco el senador Rafael Filizzola intentó poner en debate del Senado este “alarmante crecimiento” (según sus palabras) de la deuda pública en Paraguay. Lo de alarmante se “agrava” al saberse de que el Estado paraguayo no muestra una fuente de financiamiento real ni de las obras públicas ni del pago de la deuda.

Al no haber una fuente real (impuestos directos, por ejemplo), Paraguay se “desangra” (al decir del economista Luis Rojas) pagando intereses y servicios de las deudas.

¿Adónde nos llevará todo esto?

Próxima entrega: ¿Cómo se puede parar la rueda eterna de la deuda?

 

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