Más de 400 familias podrían ser expulsadas por el viaducto sobre Luque

Una empresa privada, de nombre Sustentar, ya está llevando las notificaciones del MOPC a los vecinos, incluso con exigencia de no innovar. El proyecto de USD 200 millones se pretende adjudicar a la empresa de Luis Pettengil, este senador que sostiene que podemos comer puchero por G.10.000. El proyecto, en papeles, aún no llegó a la Municipalidad de Luque. “Es todo raro y oscuro”, asumen una concejal y una de las voceras de los afectados.

 

El miedo y la incertidumbre ya se han apoderado del Primer Barrio, San Juan, donde iniciará, detrás del Hotel Bourboun, el viaducto de cuatro kilómetros. También de toda la gente que vive en los alrededores de la franja de dominio del antiguo tren Carlos A. López.

A estas gentes, de precarias viviendas, ya les están llegando las notificaciones para ingresar a la propiedad, medir y evaluar el precio de una indemnización.

Les quieren pagar G. 70 millones, asume Romi Cabral, oriunda plena de Luque, habitante del Primer Barrio. Detrás mismo del Borboun, donde iniciará el súper viaducto, está un pequeño barrio de antiguos habitantes, cerca del colegio Julio Correa. “Yo no quiero verles a mis amigos expulsados de Luque. Qué se pueden comprar por G. 70 millones”, se pregunta Romi.

Además, se sabe que un viaducto genera un punto ciego en las ciudades, sostiene el arquitecto urbanista Carlos Zárate

Efectivamente, debajo de estos viaductos, en las grandes ciudades, “solo se perciben abandono y marginalidad”, refuerza Cabral.

En tanto que a la concejala Belén Maldonado le preocupa todo.

“Es todo muy hermético e irregular. En la Junta Municipal no tenemos el proyecto y tampoco se lo tiene en la intendencia. Todo lo que se sabe es por los medios y las plataformas”.

No es solo dinero. Es arraigo, identidad, el deseo de bienestar, asume Romi. Luque es el distrito más grande del Departamento Central y se dirige a ser la tercera ciudad del país en habitantes.

Cómo es posible que un proyecto se haga sin consultar ni siquiera con las autoridades

¿De qué le servirá a la ciudad y a los luqueños un viaducto de cuatro kilómetros?, se pregunta Romi. Y ella misma se responde:

Un viaducto lo que hará es hacer pasar gente sobre la ciudad, gente que ahora pasa por rutas y que quedan a comer, a descansar, a comunicar y activar la economía

 

Entonces, Romi y muchas personas afectadas por el proyecto del gobierno de Santiago Peña han pedido que se hagan audiencias públicas en las que ponga a conocimiento público todo el plan

 

La extraña empresa

Sustentar se llama la empresa privada que lleva adelante la comunicación con los afectados, la evaluación de los terrenos. Las notificaciones se realizan con membrete del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.

Hasta ahora no se ha podido dar con los responsables de Sutentar. En su página de Instagram el espacio del staff aparece en blanco. Y tiene publicaciones recién desde el 12 de mayo.

“Todo esto es muy raro, huele muy raro”, refuerza Romi.

La idea del proyecto es unir por viaductos y súper carreteras las ciudades con la ruta 2 (PY2).

“Pero por qué un viaducto. Uno se va al botánico y todos antiguos pequeños comercios están cerrados, en ruinas. Eso quieren en Luque, que mientras la gente pase sobre la ciudad acá, abajo, todo quede en ruinas”, se pregunta Cabral.

Ya empezaron las notificaciones de desalojo

También hay mucho patrimonio histórico en juego, refuerza la concejala. Y el hecho de que la constructora sea de un “legislador oficialista, lo vuelve aún más oscuro”…

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