El especialista en telecomunicaciones Federico Osorio se pregunta por qué si el propio Donald Trump se reúne comercialmente con China, nosotros, en Paraguay, nos atamos. “Que alguien me responda esa pregunta”, reclama.
Una enorme incertidumbre se ha generado entre proveedoras de servicios digitales y mypymes al excluirse de la licitación de Internet 5G a los operadores chinos Huawei y TZE.
Para Osorio, alguna vez presidente del gremio de proveedores, y abogado especializado en telecomunicaciones, el primer problema es que esa incertidumbre se instala en todo el ecosistema.
El punto central – agrega- es jurídico y de fondo. “La primera cuestión, central, es la Constitución Nacional. Qué dice respecto de la competencia. Que será libre”, recuerda. En esa línea, sostiene que si la Carta Magna consagra la libre competencia, el país debe mantener la opción de contratar los mejores servicios a los mejores precios.
“Nuestro objetivo final debe ser el beneficio de la ciudadanía”, afirma.
Y es allí que Osorio pone el foco en la contradicción internacional, preguntándose el porqué.
“Yo me hago preguntas”, se repite.
Asume que el desarrollo tecnológico debe quedar al margen de las cuestiones geopolíticas.
Por eso pide sacar la discusión del terreno ideológico. “Yo no quiero entrar en geopolítica, quiero discutir las cuestiones técnicas”, dice.
Para el especialista, la licitación del 5G debió evaluarse con criterios técnicos, de seguridad comprobable, calidad y precio. De lo contrario, advierte, la incertidumbre para las pymes proveedoras y para las mipymes que usan servicios digitales se traducirá inevitablemente en un mayor costo final para la gente.
Cómo fue el proceso de licitación
La primera licitación adjudicó espectro en la banda de 3.5 GHz a Claro y a Nubicom Paraguay S.A. Esa adjudicación quedó bajo fiscalización especial de la Contraloría General de la República, que concluyó que Conatel había otorgado la licencia violando su propio pliego.
En medio de esos cuestionamientos, Conatel lanzó la segunda licitación, la Licitación Nº 01/2026 Banda Ancha Móvil, para adjudicar licencias en las bandas de 2.300 MHz y 3.500 MHz, con precios base de entre US$ 1 millón y US$ 1,6 millones por lote.
Uno de los puntos más polémicos del nuevo pliego fue que se mantuvo la exigencia de que los equipos de acceso radioeléctrico cuenten con la certificación internacional TIA SCS 9001, vinculada a la seguridad de la cadena de suministro. Consultado sobre si esa condición bloquea a fabricantes chinos como Huawei o ZTE, el director suplente de Conatel, Víctor Martínez, admitió: “¿Eso puede excluir a un fabricante? Sí, le puede excluir”.
Conatel atribuyó esa exigencia a una instrucción del MITIC, en el marco de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad, y sostuvo que no es el ente quien decide qué empresas certifican.
La recepción de ofertas se realizó el 10 y 11 de julio de 2026. Según Conatel, hubo 84 consultas en la etapa previa, lo que mostraba interés del mercado. Finalmente se presentaron Telefónica Celular del Paraguay (Tigo) y Núcleo S.A. (Personal).
El procedimiento, según explicó el regulador, tiene varias etapas: recepción de ofertas, evaluación y precalificación, y luego subasta simultánea ascendente o adjudicación directa, antes de la entrega final de las licencias.