A través de cámaras de alta precisión, avatares en 3D, sensores inteligentes y chalecos con GPS, el Sistema de Seguimiento Electrónico del Rendimiento (EPTS) transformó el fútbol en una ciencia de datos en tiempo real.
En las canchas de Estados Unidos, México y Canadá, donde se juegan los partidos del mundial, cada milímetro cuenta. Detrás de las decisiones arbitrales instantáneas y de los análisis tácticos que realizan los cuerpos técnicos de las 48 elecciones opera un ecosistema tecnológico invisible pero omnipresente: El EPTS.
Esta tecnología en red interconectada procesa millones de datos por segundo para ofrecer una radiografía exacta de todo lo que ocurre en el campo de juego.
En esta nota de El Prisma te contamos cómo funciona el EPTS en este Mundial.
Para que el lector lo entienda mejor, dividimos el EPTS a continuación en tres partes que actúan en una completa sincronía:
¿Para qué sirve tanta información?
El EPTS va mucho más allá de la Tecnología de Fuera de Juego Semiautomático (SAOT), que sirve principalmente al árbitro del partido arbitraje.
Gracias a este macro sistema interconectado, los cuerpos técnicos de las selecciones reciben información en tiempo real en tabletas ubicadas en las bancas. Esto les permite medir el desgaste físico de sus futbolistas, prevenir lesiones musculares antes de que ocurran y ajustar la estrategia táctica sobre la marcha según los espacios que deje el rival.
El fútbol moderno ha dejado de jugarse solo con los pies. Ahora se mide, se analiza y se perfecciona mediante la ciencia de datos.