Cuánto creció la generación y uso de energía solar en los últimos 10 años

Impulsadas por un nuevo marco legal, la reducción de costos tecnológicos y una demanda de energía eléctrica en constante aumento, las plantas solares fotovoltaicas pasaron de ser una alternativa marginal a una fuente que ya aporta energía al sistema eléctrico nacional.

Según los datos e informaciones recopilados por El Prisma de publicaciones periodísticas sobre energía solar en Paraguay, la generación y uso de la energía que proviene directamente del sol a los paneles solares era en el 2016 casi inexistente en el país.

Se podían ver algunos paneles solares brillando bajo el sol ardiente de verano en remotas zonas rurales del territorio nacional, fruto del algún experimento que realizaban algunas empresas del agro, institución pública u ong que trabajaba en energía limpia. Paneles que generaban unos cuantos vatios, insignificantes, de energía eléctrica.

Ahora, 10 años después, el uso de las plantas fotovoltáicas en el país aumento de forma importante.

En el 2016 generaba vatios no definidos de energía, en el 2020 pasó a 50 MW/hora, y en este año 2026 ya producen más de 300 MW/hora, cantidad distribuida en hogares, comercios e industrias del país.

De ser una tecnología exótica, confinada a contados y pequeñísimos proyectos experimentales, se transformó en grandes inversiones privadas y estatales que apuntan a convertir la energía solar en una de las fuentes que sostenga en el fututo cercano el consumo de electricidad del país, junto con la fuente hidroeléctrica.

Aunque las represas de Itaipú, Yacyretá y Acaray abastecen, hasta hoy, con holgura al país, la demanda interna se ha disparado de forma sostenida, registrando un pico de crecimiento del 12,5% en 2025 y un incremento acumulado del 19,4% en los primeros cinco meses de 2026.

Ante la proyección de que el consumo nacional igualará la capacidad de generación hidroeléctrica disponible para finales de esta década, la diversificación de la matriz se volvió prioritaria y urgente para el Estado paraguayo.

De la periferia al centro del consumo

El punto de inflexión de este crecimiento de fuente de energía llegó con la promulgación de la Ley 7599/2025 de Energías Renovables No Convencionales (ERNC), reglamentada en mayo de este año mediante el Decreto 6034.

Esta normativa habilitó formalmente la figura de la autogeneración y la inyección de excedentes privados a la red de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), pudiendo las empresas privadas generar y distribuir energía, rompiendo asi el monopolio que tenia la ANDE.

A la par de las nuevas reglas de juego, el factor económico aceleró su adopción en la práctica. De acuerdo con Eduardo Viedma, especialista en energía solar local, el costo de los módulos solares y sus componentes acumuló importantes reducciones a nivel internacional, permitiendo que hoy un sistema residencial básico en el mercado local comience desde los Gs. 12,5 millones.

Así, mientras que en 2016 los plazos de amortización superaban los 15 años, en la actualidad un hogar o una empresa recuperan su inversión en un periodo de entre 5 y 10 años, usando posteriormente hasta dos décadas de electricidad complementaria a costo casi nulo.

Proyectos de envergadura

La versatilidad de la energía solar en Paraguay se evidencia en tres frentes clave: el residencial, el agroindustrial y los macroproyectos del Estado.

En el ámbito urbano y comercial, los paneles se integraron al paisaje de Asunción y ciudades cabeceras, instalándose en oficinas, edificios, estaciones de servicio y galpones industriales para mitigar el consumo diurno y actuar como respaldo ante los cortes de la red de distribución.

En la Región Occidental o Chaco, una zona con de niveles de radiación excepcionales que promedian los 1.725 kWh/m² al año y unos 300 días de cielo despejado, el impacto es aún más profundo. Comunidades vulnerables o indígenas, como la comunidad Yshir en Alto Paraguay o localidades en Bahía Negra, reemplazaron parcial o totalmente los costosos y contaminantes generadores de combustibles fósiles por microrredes solares autónomas.

Además, la ANDE ya avanza en la licitación para construir su primera planta fotovoltaica a gran escala en Loma Plata (Boquerón), proyectada para aportar 140 MWac al Sistema Interconectado Nacional.

Incluso la propia Itaipú Binacional ha incursionado en la materia implementando un plan piloto con cerca de 1.600 paneles solares flotantes sobre su embalse, demostrando que la hidráulica y la solar no compiten, sino que se complementan eficientemente.

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