Cinco desafíos estratégicos en energía que el gobierno tendrá que afrontar en este 2026

Por su importancia transversal, El Prisma te trae en esta nota cinco de los desafíos estratégicos que el gobierno nacional deberá afrontar con decisión, compromiso y eficiencia para que la energía no falte en el país

La producción y suministro de energía, principalmente la eléctrica, es necesaria para satisfacer casi todas las demandas productivas, económicas y sociales de la población. Si la fuente de energía es insuficiente, se generará un espiral de problemas que envolverá a toda la sociedad.

 

El Estado paraguayo tiene complejos y múltiples responsabilidades para satisfacer el bienestar de la población a la que gobierna. Dentro de este, es el Poder Ejecutivo el que asume la ejecución de los planes, programas y proyectos, en suma, de las políticas públicas, que responderán a las necesidades y demandas de la gente.

De este complejo ovillo de demandas desafiantes, la energética es un asunto transversal, porque sin ella no pueden funcionar fábricas ni industrias ni servicios sociales fundamentales como hospitales e instituciones educativas. Y ni qué decir los millones de hogares paraguayos, que sin el suministro de energía eléctrica serían un calvario para las familias que necesitan luz, aire acondicionado y todos los electrodomésticos de la casa.

Más aun teniendo en cuenta que todos los estudios de prospección señalan que Paraguay llegará al límite de su excedente energético entre 2030-2032, si no planifica la diversificación de su matriz energética, demasiado dependiente de la energía hidráulica.

Los cinco desafíos estratégicos:

Por su importancia transversal, El Prisma te trae en esta nota cinco de los desafíos estratégicos que el gobierno nacional deberá afrontar con decisión, compromiso y eficiencia para que la energía no falte en el país.

1. Suministro y Demanda Futura

El Paraguay está experimentando en los últimos años un crecimiento exponencial de la demanda de energía traducida en electricidad. Este crecimiento alcanzó picos del 18% en 2024, superando todas las proyecciones públicas y privadas. En el 2025 avanzó 10 más.

Todo indica que este crecimiento seguirá este y los próximos años.

Las causas principales de este aumento exponencial de demanda están identificadas.

Una de ellas es la ineficiencia en el consumo de la electricidad. A pesar de seguir siendo un gran productor de energía, principalmente a través de sus represas hidroeléctricas, la población paraguaya consume ineficientemente en su cotidianidad la energía que recibe de la ANDE. Pequeñas acciones como dejar las luces y aires acondicionadores encendidos, usar focos que consumen mucha energía, son formas de derrochar energía por falta de concientización.

La otra causa principal identificada es el crecimiento de industrias como la criptominería, los centros de datos y las empresas electrointensivas, cuyos altos consumos aumentan enormemente la presión sobre el sistema eléctrico.

La demanda de electricidad por parte de los centros de datos es masiva, nos ha confiado Félix Sosa, titular de la ANDE

2. Diversificación y Transición Energética

La matriz energética paraguaya depende en exceso de las represas hidroeléctricas, principalmente de Itaipú. Más aún, la matriz energética es 100% hídrica, lo que la hace vulnerable a la variabilidad climática, como las sequías y la paulatina pero sostenida reducción del agua en los ríos.

Es fundamental apostar con fuerza por las energías renovables no convencionales, fomentando la energías solar y eólica para complementar a la hidroelectricidad, manejando la intermitencia inherente a estas fuentes. En este sentido, debe hacerse realidad la Ley de Energías Renovables No Convencionales recientemente promulgada.

Paralelamente, es imperioso reducir el uso de la energía proveniente de los recursos de fósiles (petróleo, gas y carbón vegetal) para disminuir la dependencia de estos, mejorando la calidad de vida en zonas rurales con cocinas eléctricas, bioenergías y uso de movilidad eléctrica.

3. Infraestructura y Eficiencia

El correlato de la creciente demanda de energía descripta en el punto 1 es el suministro efectivo de la electricidad a través de una infraestructura adecuada.

En este sentido, la optimización y modernización de la obsoleta Infraestructura del sistema eléctrico paraguayo, directa responsabilidad de la ANDE, es el gran desafío.

La red de transmisión y distribución es insuficiente y vulnerable, con pérdidas elevadas de energía por robo y fallas técnicas, y por falta de líneas de alta tensión.

En este sentido, el fortalecimiento de la ANDE, dotándole con más recursos financieros para que tenga capacidad de inversión, es fundamental. Es urgente que la ANDE invierta en la red de transmisión y distribución de electricidad para soportar más generación y mejorar la calidad del servicio.

Además, se debe mejorar la eficiencia energética, implementando programas de control de carga, etiquetado de electrodomésticos y auditorías para reducir el consumo y la demanda pico.

4. Marco Regulatorio e Inversión

Se ha avanzado en el 2025 en el marco regulatorio (leyes y reglamentaciones) para incentivar la inversión nacional e internacional, sobre todo con la Ley de Energía Renovables No Convencionales. Pero aún falta establecer más exenciones tributarias y descuentos para equipos de energías renovables, de forma a atraer inversiones privadas.

Es necesario fortalecer la institucionalidad jurídica que se ocupa de la energía, actualizando el marco legal, incluyendo la biomasa y las bioenergías, y creando un Ministerio de Energía.

5. Desarrollo Industrial y Competitividad

Es necesario seguir atrayendo a las empresas e industrias electrointensivas internacionales y nacionales a través del Ministerio de Industria y Comercio y la subsecretaría de Minas y Energías, Atraerlas para que usen la energía limpia y barata que aún tiene el país, y a la vez promover sectores como el hidrógeno verde.

Se debe buscar valor agregado en el uso de la energía, priorizando en la política industrial el suministro a sectores como la agroindustria para generar más empleo, además de ejecutar fuertes inversiones para modernizar la red y generar más capacidad.

Es prioritario abordar las actuales renegociaciones del Anexo C del Tratado de Itaipú para obtener mejores ingresos por excedentes y seguir atrayendo industrias de alta demanda como centros de datos e hidrógeno verde

 

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