A través del programa PROCIENCIA, diversas investigaciones generan soluciones científicas en áreas como salud pública, biotecnología, energía sustentable y conservación ambiental para el país.
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), mediante la administración de los fondos del programa PROCIENCIA, permite que investigadores locales, de diversas instituciones y organizaciones, lideren proyectos de investigación que, terminados, tienen impacto importante en diversos campos.
Son iniciativas científicas cuyos presupuestos provienen, a través de CONACYT, del Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI), que elevan el perfil académico del país, y que además responden a problemáticas estructurales de la sociedad paraguaya.
Benjamín Barán, presidente de CONACYT, dijo que el enfoque institucional de esta institución “se enfoca en alcanzar la mayor cantidad posible de trabajos científicos de calidad, en consolidar la inversión a través de programas como PROCIENCIA y fijar la meta de llegar a 4.000 científicos en el país en el 2030”.
El Consejo de Ciencia -explica Barán- desarrolla proyectos en conjunto con instituciones públicas y privadas (como las universidades) que se orientan a políticas públicas con una visión de futuro para el país.
Para el 2025, CONACYT evaluó y aprobó unas 12 (de 630 postulación presentadas) iniciativas para investigación. Los fondos adjudicados a esos 12 proyectos de carácter multicéntrico y estratégico ascendieron a USD 10 millones.
Si bien han sido muchos los proyectos de investigación desarrollados, culminados y que aportaron conocimiento al país, El Prisma te detalla aquí cinco de esos proyectos que, a criterio nuestro, han generado nuevos conocimientos con sello nacional.
Modelos matemáticos e informáticos
El primero de ellos es el Proyecto Arasy, ejecutado por la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (FP-UNA).
Esta iniciativa implementó modelos matemáticos e informáticos complejos para analizar variables socioambientales y biológicas.
Sus aplicaciones prácticas han sido fundamentales para el diseño de estrategias predictivas contra epidemias de dengue y para optimizar el tratamiento de aguas residuales. Este trabajo demostró el valor de la ciencia computacional aplicada para anticipar crisis sanitarias urbanas.
Biomarcadores genéticos
En el ámbito de la salud, mencionamos el Estudio Genético de Enfermedades Inmunomediadas (IMID).
Este proyecto analizó los biomarcadores genéticos de susceptibilidad en pacientes paraguayos con patologías autoinmunes complejas, como el Lupus Eritematoso Sistémico (LES) y la esclerodermia.
Los resultados arrojaron datos clínicos inéditos sobre las variantes de estas afecciones en la población local. Este avance permite a los médicos diseñar tratamientos más personalizados y efectivos basados en la realidad genética del país.
Biotransformación de residuos
El tercer proyecto relevante que citamos aquí se centra en la biotecnología y la economía circular: la Investigación Novel Food, liderada por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FACEN-UNA).
Los científicos lograron documentar la biotransformación de residuos agroindustriales utilizando hongos comestibles nativos de Paraguay. El estudio no solo amplió el catálogo de la biodiversidad micológica local, sino que validó alternativas nutricionales seguras y sostenibles a partir del aprovechamiento de desechos agrícolas, un sector clave de la economía nacional.
La valorización de los recursos naturales renovables mostrados por la Novel Food motivó otro proyecto de investigación, que también seleccionamos: el Aprovechamiento Industrial del Carozo de Coco.
Producción de cabón
Este estudio, desarrollado por la Facultad de Ciencias Químicas de la UNA, analizó el potencial de la Acrocomia aculeata (coco paraguayo) para la producción de carbón activado de alta pureza y bio-oils. Los hallazgos abren un camino científico para la futura obtención local de combustibles limpios como el metanol, transformando un residuo tradicional en un insumo tecnológico de alto valor.
El quinto proyecto de investigación que mencionamos corresponde a la Bioprospección de la Flora Nativa, desarrollado en alianza con la Fundación Moisés Bertoni.
Enriquecimineto botánico
Esta investigación identificó y aisló principios bioactivos en plantas autóctonas del país. El trabajo científico no solo enriqueció el conocimiento botánico nacional, sino que descubrió compuestos con propiedades antioxidantes y antimicrobianas útiles para la industria alimentaria y farmacéutica, reforzando además los argumentos para la conservación de los bosques nativos.
Los conocimientos producidos gracias a estos cinco proyectos demuestran que la inversión en ciencia no es un gasto inútil, sino una contribución al desarrollo económico, social y tecnológico del país.