Atome es solo punta de lanza de una feroz presión internacional por la energía paraguaya

A la derogacion del decreto que subsidiaba a las electrointensivas, la empresa británica de fertilizantes, a través de James Spalding, ex ministro de Industria y Comercio, amenazó ahora frenar una inversión de unos USD 665 millones. Pero la presión y la demanda sobre los 2000 MW de electricidad son masivas. Ahora, con esa altísima presión, la ANDE definirá la nueva tarifa.

Anteayer, en una reunión clave convocada por el Ministerio de Industria y Comercio, el Gobierno confirmó lo que los gremios de la ANDE venían exigiendo desde enero: los decretos 5306 y 5307, que otorgaban tarifas preferenciales a industrias electrointensivas, quedaron sin efecto.

Así las cosas, se le ha devuelto a la ANDE la potestad de definir la tarifa por su carta orgánica, la Ley 966. Con eso se terminó el intento de congelar precios por quince años para sectores como hidrógeno verde, inteligencia artificial y criptominería a unos USD 30 MWh.

En los papeles, la estatal ganó la pulseada legal y técnica.

Sin embargo, la presión por acceder a energía barata no se desactivó. No fue solo Atome PLC la que empujó por megavatios a treinta dólares. Fue un conjunto de operadores que, sumados, reclaman más de dos mil megavatios. Siguen golpeando la puerta de la ANDE y esperando los contratos.

El caso de Atome fue el más visible por la amenaza explícita. La británica condicionó su planta de fertilizantes en Villeta a una tarifa de treinta dólares por megavatio hora fija por quince años. James Spalding, presidente de Atome Paraguay, lo dijo a ABC Color el 9 de junio: “Si la ANDE no respeta la tarifa fija de US$ 30 por MWh, el proyecto se cancela. Ya estamos en riesgo”. La planta recién produciría a pleno en octubre de 2029, pero sin el contrato eléctrico a largo plazo, Spalding sostiene que no hay cierre financiero.

La fila es más larga. La canadiense Neogreen Hydrogen firmó en 2022 con la ANDE por hasta trescientos megavatios en dos fases para hidrógeno verde en Alto Paraná. Las criptominerías del Grupo de Consumo Intensivo Especial ya consumen 1000 MW.

En el 2026 ese sector, con la tarifa a 44, habrán pagado USD 340 millones

Los data centers de inteligencia artificial también entraron en escena: X8 Cloud anunció que arrancará en 2026 con cincuenta megavatios y escalará hasta quinientos megavatios en 2027. REM Industries, la planta de ferrosilicio en Limpio, ya contrató treinta megavatios y apunta a cien en seis años. Y el presidente de la ANDE, Félix Sosa, reconoció en diciembre pasado que “otras industrias electrointensivas similares” tienen intención de contratar hasta trescientos megavatios más.

Con ese volumen, el viceministro Marco Riquelme explicó que el Gobierno reservó quinientos megavatios para el sector porque el potencial de inversión es de quince mil millones de dólares. Por cada cien megavatios, calculó, entran entre tres mil y cuatro mil millones de dólares de inversión extranjera directa. Ese argumento fue el que llevó al MIC y a Mitic a impulsar los decretos originales, buscando dar previsibilidad de precios por una década y media.

La disputa actual es por excedente de la energía en Itaipú. Luego irán por Yacyretá

La reacción interna fue inmediata. Sitrande, UIA, Sipra y Aproande denunciaron que los decretos 5306 y 5307 eran un subsidio encubierto. Adolfo Villalba, de Sitrande, habló de “apriete” del Ejecutivo a Sosa para que firmara con Atome. Los técnicos advirtieron que la tarifa técnica real es de cuarenta y cuatro dólares por megavatio hora, pero que el costo total para la ANDE, con transmisión y distribución, llega a ochenta y cinco con cinco dólares. Vender a veinticinco o treinta dólares, alegaron, era descapitalizar la empresa.

Es grande la diferencia

Según supo fue el propio jefe de Gabinete, Javier Giménez, quien acompañó la exigencia de Atome para cerrar el acuerdo lo más rápido posible.

Es que la diferencia de lo que esta empresa paga en Chile es muchísima. Acá iban a pagar a USD 30 por MWh, mientras que allá pagan alrededor de 70.

ANDE recuperó la iniciativa y, en términos legales, ganó la pulseada.

Sosa remarcó que ahora las industrias de IA e hidrógeno verde pagarán la tarifa técnica de la estatal, algo que  garantice sostenibilidad financiera.

Ese es el punto más crítico. Aunque el presidente no se sumó formalmente a las campañas del sindicato de trabajadores y el gremio de ingenieros, siempre “objetó el regalo”, nos confía una fuente muy cercana.

La tarifa de 30, más el tiempo de 15 años, era cavar la tumba de la Ande, sistiene el secretario general de Sitrande.

El juego está ahí. A cuánto vender esos 2000 MWh que dispone de excedente Paraguay. Gran parte en Itaipú.

Aunque la referencia de la tarifa para uso electro intensivo son los USD 44 megavatios hora que se le cobra a las criptomineras, el propio jefe de la ANDE dejó picando la pelota al decir que la tarifa inicial no será muy diferente a la de los decretos derogados.

Y entonces, aparece la figura de la compensación.

Qué el dinero que la ANDE pierda en una tarifa promocional sea cubierto por gastos sociales de Itaipú. Esto, otra vez, está atado a nuevos acuerdos con Brasil

El acuerdo de abril del 2024 establece una compensación para gastos sociales de unos USD 650 millones anuales hasta el 31 de diciembre de este año.

La derogación anunciada anteayer cerró el capítulo legal de los decretos 5306 y 5307, pero la presión del conjunto de operadores no se derogó. Con el propio titular de la ANDE reconociendo que la nueva tarifa “no diferirá mucho” de la anterior, la pulseada por el precio del megavatio sigue abierta.

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