Lo que fue presentado por el gobierno de Santiago Peña como una conquista histórica y una gran oportunidad de negocios para Paraguay, puede convertirse en una nueva gran entrega al capital brasilero, advierten Itaipú, Causa Nacional, y otras organizaciones. El oferente escogido por la comisión técnica (ahora en estudio del Equipo Económico Nacional), Infinity, de Brasil, para la venta de la energía de Acaray, ha presentado una propuesta mucho menor al precio de reposición de la energía. Ha presentado una propuesta de a 21 US$/MWh cuando que el costo de la reposición de la energía saldría 48 US$/MWh.
¿Qué es el costo de reposición?
Es lo que le saldría a la Administración Nacional de Energía (ANDE) reponer lo que se venda de Acaray. En este caso, energía de Itaipú, la cual saldría a 48 US$/MWh.
“¿Qué gana Peña vaciando al Estado Paraguayo/ANDE y beneficiando a la empresa brasileña Infinity?”, se preguntan Causa Nacional y otras organizaciones en la denuncia recientemente presentada a la Contraloría General de la República.
“¿Tiene menos entendimiento que un almacenero, que nunca venderá su existencia de azúcar –ni siquiera un kilo– a 2.100 Gs/kilo si debe reponerla a 4.800 Gs/kilo?”, infieren dichas organizaciones.
Actualmente, el costo en el mercado de la energía es de 100 a 120 dólares MWh, asegura el ingeniero Ricardo Canese, en entrevista con El Prisma.
La posibilidad de venta directa a Brasil de energía paraguaya que no sea de las binacionales, en este caso de Acaray, formó parte de aquel acuerdo de entendimiento firmado sobre el Anexo C del Tratado de Itaipú Binacional, el 7 de mayo, por las autoridades paraguayas y brasileras. En aquel acuerdo se había fijado una tarifa a 19, 28 KW/mes, y sobre esa base se había establecido, por tres años, alrededor de US$ 280 millones de ingresos por royalties, US$ 650 millones para inversión social, US$ 265 millones por compensación de energía y US$ 53 millones en utilidades de capital, totalizando US$ 1.250 millones anuales.
En lo central, en el artículo más discutido del Anexo C, configuró la liberación de la venta de energía. Al principio se expuso que la venta de energía de Itaipú al mercado brasilero era de definición inmediata, pero luego, con el transcurrir de los días, se fue aclarando que la venta, por ahora, era de energía que no sea de la Itaipú Binacional. Quedaba entonces entendido que era la energía de Acaray la que podía venderse “libremente” al mercado brasilero.
Entonces, la ANDE habilitó la licitación para la presentación de ofertas. El primer gran error, al decir del documento presentado a la Contraloría General de la República (CGR), es no haber puesto un monto mínimo de referencia.
Si el costo de reposición es más del doble, “es un absurdo, es una entrega, es un robo, que, aunque ahora no lo habiliten, ya configura una tentativa de asociación ilícita para delinquir”, advierte Ricardo Canese.
“En nombre de las campañas “Itaipú Causa Nacional”, “IGUALES: soberanía y resarcimiento en Itaipú” e “Itaipú es también soberanía/PPP”, venimos a denunciar el vaciamiento de la ANDE y del Estado Paraguayo perpetrado por Santiago Peña, como presidente de la República, con la complicidad del presidente de ANDE, Félix Sosa, al exportar la valiosísima energía paraguaya de Acaray muy por debajo de su costo de reposición, que es la energía de Itaipú”, comienza diciendo la nota presentada por estas organizaciones ante la CGR.
“En un Estado de derecho mínimamente serio, tanto el presidente de la República como el presidente de la ANDE ya deberían estar procesados por el simple hecho de no haber ubicado un precio base y por promoverse una oferta de estas características”, remata Canese.
Infinity
Hasta donde pudimos averiguar, Infinity es una empresa de capitales afincados en Brasil, con el ropaje de sociedad anónima. “Quiénes son los accionistas, quiénes son sus contactos acá, en Paraguay. Quiénes son las manos “oscuras” que están detrás de una posible adjudicación con precios que no aguantan ningún mínimo análisis de costos y beneficios?”, se pregunta, finalmente, el ingeniero Ricardo Canese.