Ya se tiene la nueva ley. La tercera. Según Santiago Peña, también fecha de inicio de las obras: abril del 2027. Cada vez que la ministra de Obras Públicas Claudia Centurión se acuerda de ello, todo parece sobre rieles. Pero…
El 11 de junio el Poder Ejecutivo había peomumgado la Ley 7434/2025 de Reforma del Tren de Cercanías, que habilita la ejecución mediante un acuerdo Gobierno a Gobierno con Emiratos Árabes Unidos. La ley había sido sancionada en Diputados el 26 de mayo y antes en Senadores, en ambos casos con fuerte impulso del oficialismo y cierre de debate.
El esquema es conocido: se creará una Sociedad de Objeto Específico integrada por Ferrocarriles del Paraguay S.A. y la estatal emiratí Etihad Rail, con una participación del 75% para la firma emiratí y 25% para Fepasa. La sociedad tendrá a su cargo la construcción y la operación por 30 años.
En la fase 1 serían aproximadamente 20 kilómetros, entre Asunción y Luque.
Se utilizaría la traza ferroviaria actual, saliendo de la Estación Central. En una segunda fase el sistema se extendería hasta Ypacaraí para completar 44 kilómetros en total. El sistema previsto es de 100% eléctrico, con nueve estaciones en el primer tramo y capacidad para movilizar alrededor de 40.000 pasajeros por día.
La novedad de los últimos dos meses es el cronograma. Según confirmó la Agencia IP tras una reunión convocada por el presidente Santiago Peña, las obras del primer tramo hasta la histórica estación de Luque iniciarían en abril de 2027. El presidente de Fepasa, Facundo Salinas, indicó que se están culminando los trabajos para firmar los acuerdos finales con Etihad Rail.
Hoy, dicen, el proyecto está en fase de estudios de ingeniería avanzada.
Hasta acá, toda la carpeta parece muy ordenada, con un plan modelo, modelo del gobierno, la conocida Alianza Público Privada.

Pero he aquí que, entre tanto, en el territorio, donde habita muchísima gente, al lado de los rieles, y algunas personas y empresas encima de ellos, pues, “todo es bla, bla”, asume Berzabé Meza, una de las ocupantes y promotoras de proyectos barriales y ecológicos en las vías del tren.
Proyectos, como una ciclovía ecológica, que nunca pueden desarrollarse porque “cada año nos vienen con un nuevo proyecto tren”.
Ahora de nuevo, de nuevo se habla, “pero nadie del gobierno se ha acercado a nosotros, a las comisiones”.
La realidad, que no es tan de papeles y dinero nomás, se suma a otras.
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones confirmó en mayo que solo la primera etapa entre Asunción y Luque demandará entre 400 y 450 millones de dólares, monto que no incluye el tramo hasta Ypacaraí. El director de Proyectos Estratégicos del MOPC, Amílcar Guillén, explicó que las estimaciones definitivas estarán recién hacia octubre.
Al final solo USD 150 millones
El esquema financiero no era tampoco tal como se lo había anunciado. Algo así como que todo el capital lo pondría la empresa emiratí.
De los posibles USD 400 millones, ahora se dice, Etihad Rail aportaría solo 150 millones. El estado debería poner 50 millones, mientras que los 200 millones restantes se deberían de obtener mediante otro financiamiento internacional.
El legislador opositor Raúl Benítez advierte que avanzar sin información técnica y financiera detallada es firmar un cheque en blanco por 400 millones.
A eso se suma la preocupación por el subsidio. El presidente de Ferrocarriles del Paraguay S. A, facundo Salinas había confirmado que para viabilizar el proyecto el Estado debería garantizar un pago anual mínimo de unos 50 millones de dólares durante 15 años, de los cuales solo el 20% provendría del pasaje y el 80% restante sería cubierto con subsidio estatal.
“Nunca nos han mostrado los planes, ni con el proyecto coreano ni ahora”, asume Guillermo Escobar, presidente de la comisión vecinal de Trinidad, cuya familia vive a los costados desde la época de Los López.
El Ejecutivo advierte que cuenta con herramientas legales para liberar las vías invadidas.
“Nadie se opone al progreso, pero debe ser con nosotros”, nos había dicho, en otra entrevista con El Prisma, Berzabé.
“Hay muchas formas ahora. Mirá cómo lo hacen los chinos, hasta pasan por entre edificios”, refuerza.
Desde la oposición política hay matices. La diputada Rocío Vallejo dijo que el proyecto es sumamente necesario y que opta por confiar en las explicaciones del MOPC para que no se convierta en otro metrobús. Es decir, la discusión ya no es si hace falta un tren Asunción-Luque, sino cómo se hace para que no se tuerza.
–Mbouvesema oje’e. Japupareiko (cuantas veces ya se dijo, es pura mentira) – suelta Hugo Franco, de una compañía de Luque, una de las 40.000 personas que al día ahorrarían casi dos horas de colectivo para llegar de su casa al trabajo y viceversa si alguna vez se pone en marcha el plan.
Los antecedentes legales
La última fue la tercera modificación de la ley.
Santiago Peña había asumido tomando como emblema de la futura transformación del sistema de transporte el tren de cercanías. Uno de Asunción a Ypacaraí. Entonces, el propio gobierno hablaba de satisfacer la demanda de un millón de personas.
Aquella idea la venían trabajando con el gobierno coreano desde el gobierno de Mario Abdo Benitez. Sin embargo, un día cayó el plan, como si todo hubiese sido un sueño.
En soledad, Salinas, de Fepasa, salió a enfrentar el fracaso con un nuevo proyecto en mano, el de la licitación nacional e internacional. También, con mayoría parlamentaria, rápidamente se sancionó una nueva ley.
Ahora ya otra nueva ley. La tercera. El gobierno ya definió fecha de inicio de las obras.
El cuento se puede contar solo si mañana de nuevo cae este plan emiratí. Por ahora, al decir de la diputada Rocío Vallejos, resta confiar. O creer en el dicho popular: “la tercera, la vencida”.
Nota de redacción: hemos elegido para foto de portada el recorrido que hicimos con los vecinos de Trinidad. En la foto, encabeza Berzabé Meza.