En esta entrevista de perfil, este ingeniero aeroespacial paraguayo, que trabaja hace casi 19 años a en la NASA, comparte con El Prisma su sueño intacto de viajar al espacio, el valor de la familia y su exigente labor en la agencia espacial más importante del mundo.
“Desde la infancia me ha fascinado la ciencia, los aviones y el misterio del espacio. El sueño de trabajar en la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio) apareció temprano, a menudo sin siquiera darme cuenta, a través de libros, documentales y el deseo de entender cómo funcionan las cosas”, comienza diciendo nuestro entrevistado a El Prisma desde su residencia en EE.UU.
Hernando, quien nació hace 43 años en Asunción pero que a los 12 años viajó a EE.UU. a vivir y estudiar, tiene la nacionalidad estadounidense, es padre de tres hijos y actualmente vive en la ciudad de Huntsville, estado de Alabama (cerca de la sede del Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA).
Lo primero que le vino a la memoria cuando comenzó esta conversación fueron los aviones que veía en cielo paraguayo y los libros de ciencia que leyó en su niñez, los que fueron las semillas de su futuro profesional en EE.UU.
“El sueño de convertirme en astronauta comenzó en aquellos tiempos de mi niñez, inspirado en la exploración humana y en la idea de que la gente común puede lograr cosas extraordinarias. Un sueño ya se ha cumplido: trabajar en la NASA. El otro, convertirme en astronauta, lo mantengo vivo como una posibilidad”, dice Hernando, aclarando que sigue firme su intención de viajar al espacio.
En la NASA
Nuestro entrevistado se graduó de ingeniero mecánico y aeroespacial en EE.UU., y en poco tiempo se incorporó a la NASA.
Luego de una carrera profesional de más de 15 años, que sus superiores valoraron positivamente, Gauto Toledo fue designado como gerente principal e ingeniero líder en sistemas de control ambiental y soporte vital de la reciente misión Artemis II en la NASA, la que envió al espacio la nave que orbitó la Luna.
“Alcanzar un puesto de gestión en una institución tan exigente y competitiva requiere una combinación de disciplina técnica y madurez personal. Aprendí la importancia de la consistencia, la atención al detalle, la comunicación y el trabajo en equipo”, explicó, añadiendo que, en entornos como la NASA, la humildad y la curiosidad son fundamentales: debes estar dispuesto a aprender continuamente y aceptar comentarios.
El ingeniero aeroespacial dice que valores como la responsabilidad, la integridad, el respeto por los compañeros y el compromiso con la excelencia, fueron clave para su carrera profesional.
El valor de la familia
Ver a su padre trabajando con los aviones en su niñez y adolescencia fue, sin dudas, la gran inspiración para este paraguayo cuya cualidad principal es la disciplina y la perseverancia.
“El primer gran ejemplo lo encontré en mi propio hogar: mi padre, Eleuterio Gauto, quien se desempeñó como ingeniero principal de mantenimiento de aeronaves en el emblemático Aeropuerto Internacional JFK de Nueva York”, narra Hernando.

Y especifica: “Ver a mi padre trabajar entre turbinas y sistemas de vuelo encendió una chispa directa hacia mi interés por la ingeniería. Mi madre, Berta, aportó el balance y la fuerza diaria para estructurar el camino”.
Pero también -agrega- los profesores de secundaria y de la universidad fueron muy importantes en su formación. Ya en la NASA, recordó que una persona que lo ayudó mucho fue Erica Álvarez, directora de la NASA, quien lo impulsó a dar sus primeros pasos en la agencia.
Sin embargo, su gratitud por lo que logró en la vida, dice, es sobre todo para su familia. “Mi familia, especialmente mis padres e hijos, jugó un papel esencial en todo lo que he logrado. Construyeron la base de valores, disciplina y confianza que me permitieron perseguir metas ambiciosas.”, comentó.
La nostalgia por Asunción
Para nuestro entrevistado, vivir en los Estados Unidos le ha ofrecido oportunidades de crecimiento, aprendizaje y contribución. “Pero no importa lo lejos que vaya, mi país de origen y su cultura permanecen profundamente presentes en mi identidad”, enfatiza.
Hernando siente orgullo, nostalgia y gratitud por sus primeros años de vida en Asunción, años en los que dice haber formado sus valores, su ética de trabajo y su visión de la comunidad.
“Haber nacido en Paraguay me recuerda que el talento existe en todas partes y países del mundo, y que parte de mi misión es representar y elevar el lugar de donde vengo”, concluye.