La ley de energías renovables rompe el monopolio de la ANDE en producción y comercialización de energía

Eduardo Viedma, presidente de la Asociación Paraguaya de Energías Renovables, dijo que la promulgada “Ley que crea el régimen de generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables no hidráulicas” permite al sector privado producir y comercializar energía. 

El presidente Santiago Peña anunció ayer, a la tarde, a través de su cuenta en la red social X, que promulgaba la Ley 7599, que establece el régimen de generación de electricidad a partir de fuentes renovables no hidroeléctricas

Dijo que la misma iba fortalecer “el clima de inversiones en energías limpias, abriendo el camino hacia una matriz más diversificada, competitiva y sostenible”, y “colocar al sector industrial en el centro de las políticas públicas y la transición energética”.

La Ley, que en realidad es una modificación de la Ley 6967 de energías renovables del 2023, da un plazo de tres meses al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para que lo reglamente y se implemente.

“Da la oportunidad al sector privado a invertir, generar y comercializar energía renovable no hidráulica; es decir, vender lo producido a la ANDE (Administración Nacional de Electricidad o a otros países, principalmente de la región”, explicó Viedma a El Prisma. Un hecho -recordó nuestro entrevistado-, inédito en el país, ya que “la ANDE contaba, hasta ayer, con el monopolio en la producción, comercialización y distribución de la energía que se genere de cualquier fuente”.

“Esta ley es el impulso que necesitábamos para trabajar en proyectos importantes de generación de energía, principalmente la solar y la de biomasa, que son las que más hay en Paraguay para diversificar la matriz energética en el país”, dijo el ingeniero Viedma.

Hasta ahora, Paraguay depende casi exclusivamente de la producción de energía de sus dos principales hidroeléctricas, sobre todo la de Itaipú, para satisfacer la demanda de electricidad de su población. Con esta ley todo indica que el gobierno apostará fuerte por la generación de energía de fuentes solar, eólica (generada por el viento) y de biomasa (obtenida de materia orgánica reciente como plantas, residuos agrícolas y de animales).

Esta ley no solo permitirá a las empresas de energía dedicadas a las renovables no hidráulicas (la energía generada del agua) a producir y comercializarlas, sino también a las casas y edificios particulares y comerciales, que podrán, por ejemplo, instalar sus paneles solares, consumir la energía eléctrica que estas generan, y, si tienen excedentes, venderlas a la ANDE a través de un medidor bidireccional.

“Es un paso fundamental para que podamos diversificar las fuentes de producción de energía en el país, que es el camino que se está siguiendo en el mundo para garantizar energía a la gente”, concluyó Viedma.

Respecto de la energía solar, una de las renovables no hidráulicas, la Itaipú Binacional viene apostando fuerte por su generación, mediante paneles solares flotantes instalados en el embalse del río Paraná, lado paraguayo.

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