Con el último acuerdo Peña-Milei sobre Yacyretá “se olvidan de todo”

“Del precio justo, de la deuda cero, del ferrocarril inundado que debe reponerse y de la deuda por compensación por territorio inundado, más de 1.000 millones de US$ que debe EBY a Paraguay”, sostiene la ex viceministra de Minas y Energía, Mercedes Canese.  Acá, en esta nota, parte de los enredos de una entidad manejada con la mayor arbitrariedad posible.

El lunes último, autoridades de Paraguay y Argentina, en Buenos Aires, firmaron un acta de entendimiento en el que cada parte se comprometía a pagar USD 22MWh la energía producida por Yacyretá. En el mismo instrumento, Paraguay se comprometía a contratar alrededor del 20% de la energía. Estos dos fueron los acuerdos más importantes. El primero, el de establecer una tarifa, sin llamarla como tal, suponía un arreglo de años, ya que Argentina estaba pagando un precio y Paraguay otro. Y con el establecimiento de un precio, se asume que se podrán retomar las obras de Aña Cua, las mismas que aumentarían en un 10% la capacidad generadora de la entidad.

Casi todos los entendidos en la materia asumen que lo de la Entidad Binacional Yacyretá es un de un desorden extraordinario que arranca con la nota reversal del 92 promovida por el gobierno argentino. Este intento de fijar tarifas, sistemas de financiamiento, de pagos de deudas, entre otras cláusulas, fue rechazado entonces por el Congreso paraguayo. Luego, en el 2017, un acuerdo que entonces se anunciaba histórico entre los expresidentes Mauricio Macri y Horacio Cartes fue aprobado por el Congreso de Paraguay pero hasta ahora no por el congreso argentino.

Y así, como un “limbo jurídico”, usando el término que ha establecido el propio presidente de Paraguay Santiago Peña para calificar lo que se estuvo a punto de firmar en el último acuerdo.

Finalmente, el último acuerdo se concentró básicamente en establecer el precio que deben pagar las proveedoras (ANDE, en el caso paraguayo). Todos los acuerdos son por este año, revisables por cinco años más. Se acordó un precio de 22 USD MWh y en lo que respecta a Paraguay, específicamente, se estableció que nuestro país, a través de la ANDE contratará un promedio del 20% del total de la energía producida por la binacional. 425 MW de una capacidad máxima de producción de 3100.

Por qué no hay una tarifa. Por qué se le llama precio que deben pagar las empresas proveedoras. Qué dice el tratado en torno de la tarifa. ¿Existe un valor posible permanente?

Según el tratado, la tarifa debe ser igual al costo.

Los costos establecidos en el Tratado son: gastos de operación, compensación por territorio inundado, utilidades sobre el capital, resarcimientos por la administración, servicios de la deuda y saldo positivo o negativo con signo cambiado del año anterior.

Mercedes Canese explica que el costo no incluye gastos sociales ni que la tarifa sea mayor al costo. Y que como la tarifa está por tratado no se puede cambiar con instrumentos de menor jerarquía. Por eso le llaman “precio”.

A criterio de Canese, Paraguay debe reclamar que se calcule correctamente esta tarifa, y que los servicios de la deuda ya sean cero. “La deuda debió terminarse de pagar en 2014 (a los 40 años de la firma, tal como en Itaipú sucedió a los 50 con el mismo texto de revisión del Anexo C).”

Asume que este valor debería ser similar a la tarifa de Itaipú sin deuda, algo menos de 10 US$/MWh pero podría ser un poco diferente considerando que los costos de operación son también un poco diferente.

Efectivamente, en el tratado de Yacyretá se establecen cláusulas de compensación por cesión de energía y por territorio cedido. ¿A cuánto asciende esto hoy?

En primer lugar, la ex viceministra aclara que la compensación por cesión de energía no es parte de la tarifa de Yacyretá sino del precio al cual Paraguay le vende energía a Argentina, y que esa compensación debería ser igual a la utilidad por vender la energía a precio de mercado.

“Hoy el precio de mercado no es menor a 100 US$/MWh, si el costo es 10 US$/MWh la compensación debería ser 90 US$/MWh.”, nos cuenta.

En cuanto al territorio inundado, “debería también actualizarse el valor, considerando el lucro cesante de la tierra inundada y también el daño social y ambiental, incluida la inundación del ferrocarril y la expulsión de los Mbya Guaraní. No quiero decir una cifra, pero con estos parámetros técnicos, claramente objetivos, se debe calcular y Yacyretá debe pagar”.

Cómo cubrir las deudas entonces

Al entender de Canese y de otros expertos como Pedro Ferreira, las deudas del pasado las debe pagar Yacyretá “pero cobrándole a cada país por la energía que llevó en el momento que se devengó ese concepto, no a futuro porque terminaríamos pagándonos a nosotros mismos ya que cada año usamos más energía y cuando se hizo el daño (y se devengó) Argentina llevó más del 90% de la energía”.

-Desde el rechazo de la nota reversal de 1992, Yacyretá ha estado funcionando en el desorden. Por qué era dañino para Paraguay la nota reversal del 92

La NR del 92 no fue ratificada, por lo tanto no está vigente, pero Argentina igualmente la estuvo aplicando. Esto es lesivo para los intereses del Paraguay porque nuestra fortaleza es exigir el cumplimiento del Tratado y el derecho internacional. Pero más lesivo es que Argentina estuvo pagando en papeles, no en efectivo, retrasando la finalización de las obras en su momento y en la actualidad paralizando Aña Cua y sin reponer el ferrocarril de Paraguay.

-Cómo que en papeles. Qué significa eso

Que no paga en efectivo sino que a cuenta de pagos que Yacyretá tiene con Argentina. O en algún título, pero casi nada o muy poco en efectivo, que es lo que ahora se comprometen.

-El gobierno argentino, en comunicado oficial, asumió que Argentina estaba pagando cerca de 50 dólares MWh. En la realidad estuvo pagando un promedio de 16 dólares. ¿De dónde pudo haber sacado ese valor el gobierno argentino?

El valor de 50 es cercano a los 44,5 US$/MWh fijado por el acuerdo Cartes-Macri (no vigente, por lo tanto ilegal), Paraguay, en cambio, ha mantenido el criterio de aplicar la tarifa según Tratado, que ellos estaban calculando en 22,63 US$/MWh. Pero Argentina nunca pagó en efectivo, sino en papeles.

Se asume que con el precio fijado en el último acuerdo se podrán retomar las obras de Aña Cua

El 4 de mayo de 2017, los entonces presidentes Horacio Cartes y Mauricio Macri firmaban un acta de entendimiento para poner fin a las arbitrariedades.

“Hoy marcamos la historia de nuestras generaciones porque decidimos juntos poner en orden Yacyretá” y construir “una imagen distinta de la entidad binacional”, dijo entonces Cartes.

Este acuerdo fue refrendado por el Congreso paraguayo, pero no por el argentino, por lo que tampoco tuvo validez.

A criterio de Canese, el acuerdo Cartes- Macri no abordaba nada que favorezca los intereses paraguayos y que lo mismo sucede con este nuevo acuerdo Peña-Milei.

-Por qué

Se olvidan del precio justo, se olvidan de la deuda cero, se olvidan del ferrocarril inundado que debe reponerse y de la deuda por compensación por territorio inundado, más de 1.000 millones de US$ que debe EBY a Paraguay.

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