La reunión exprés que el jefe de Estado argentino mantuvo con el paraguayo no incluyó reclamos históricos y urgentes de Paraguay en la hidroeléctrica.
Durante el “vuelo rasante” que Javier Milei realizó sobre Paraguay, el miércoles 10 de abril pasado, apenas se permitió un aterrizaje de 9 horas para hablar con Santiago Peña, en una conversación formal en el Palacio de Gobierno que se inició alrededor de las 12:30 y que ya terminó antes de las 15:00.
Para la noche de ese miércoles, Milei ya estaba de vuelta en la Casa Rosada. Un hecho que se criticó en los medios por apresurado y desprolijo: por la brevedad de la reunión y el manejo poco transparente de la información sobre la agenda de temas tratados en la reunión por parte de Presidencia de la República.
El informe de prensa de Presidencia reveló el contenido de la conversación entre Peña y Milei recién a las 23:40, nueve horas después de la conferencia de prensa que ambos dieron. El informe contó los temas muy generales sobre los que se pronunciaron los presidentes al mediodía, y no se refirió al acuerdo operativo en Yacyretá, pendiente de tratar para resolver los problemas financieros, económicos y las diferencias en la represa.
Los medios de comunicación, los entes y organismos públicos competentes en materia energética, y muchos sectores industriales, económicos y sociales directamente interesados en la administración y en los recursos de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) estaban expectantes de la reunión entre los presidentes.
Sin embargo, al parecer, Peña no se dio por enterado de los temas de alto interés que Paraguay viene reclamando a Argentina en la administración de la EBY, y desaprovechó la oportunidad.
Aquí te contamos solo tres de los varios reclamos paraguayos en la EBY:
1-Deuda histórica por la construcción de la represa
Paraguay objeta la deuda que tendría con la EBY por la inversión financiera que realizó la Argentina en la construcción de la represa, cuyas obras iniciaron en 1983 y terminaron en 1998, con 13 años de retraso. Paraguay no acepta los términos de esa deuda porque la construcción de la usina fue un aporte del Estado argentino, razón por la cual –señala- es erróneo exigir el pago de moras, intereses y otras imposiciones obligatorias, cuando la base legal no respalda tales reclamos. Además, hoy, Argentina se aprovecha del 93% de la energía producida.
Pese a esto, en el año 2017, el entonces presidente argentino Mauricio Macri y el presidente paraguayo Horacio Cartes firmaron un acta de entendimiento (Nota Reversal del 2017) que buscaba ordenar la situación económico–financiera de la Entidad Binacional, reconociendo así la supuesta deuda de nuestro país con la EBY.
El acuerdo entre los expresidentes de Paraguay y Argentina fue criticado en nuestro país porque fijaba la deuda de Yacyretá con el Tesoro argentino en USD 4.084 millones, al 31 de diciembre de 2015, con un plazo a 30 años y 10 años de gracia.
Hubo serios cuestionamientos que indicaban que Paraguay aceptaba con el documento pagar la mitad de la deuda, cuando el país vecino utilizó el 93% de la producción de la Central, mientras que Paraguay solo el 7%.
2-Deuda por territorio inundado
La EBY debe al Estado paraguayo 15 años de aporte por sus territorios inundados a causa de la construcción de la represa. El último pago que la EBY realizó a Paraguay por este concepto fue el 27 de junio de 2008 por un valor de 2.900.000 dólares americanos.
Según los cálculos de la EBY lado paraguayo, la deuda acumulada por este concepto ascendería, en 15 años, a casi 1.000 millones de dólares americanos. Sin embargo, Paraguay reconoce que esta deuda se podrá saldar recién cuando el Congreso Nacional de Argentina apruebe la Nota Reversal (o carta de entendimiento) que en el 2017 firmaron los gobiernos de Macri y Cartes. El Congreso paraguayo ya lo aprobó. Si el Parlamento argentino rechaza la Nota Reversal, Paraguay no podrá cobrar esa deuda y deberá reiniciar negociaciones al respecto.
3-Deuda por generación de energía
En febrero pasado, Argentina terminó de pagar a Paraguay su deuda de compensación por cesión de energía, un monto que ascendía a 132 millones de dólares. Ahora está con “deuda cero”. No obstante, continúan los compromisos pendientes por generación de energía, que, según informó el actual presidente de la EBY lado paraguayo, Luis Benítez, suman USD 50 millones, según los cálculos de los expertos del lado paraguayo.