La organización deslinda toda responsabilidad sobre los nuevos decretos. El Poder Ejecutivo asumió que las correcciones se realizaron luego de una mesa técnica con los gremios.
Tras semanas de tensión con gremios técnicos, el gobierno de Santiago Peña había oficializado el 24 de abril dos nuevos decretos con nuevas reglas para las “industrias convergentes”: data centers de inteligencia artificial, criptominería y proyectos de hidrógeno verde.
Los decretos N° 5860/26 y N° 5861/26 reemplazan a las polémicas normas de enero que otorgaban beneficios considerados un exceso y una grave lesión para las finanzas de la ANDE.
La corrección llegó después de que el Sindicato de Trabajadores de ANDE y la Unión de Ingenieros advirtieran que las tarifas congeladas asfixiarían financieramente a la estatal.
Qué cambia para los data centers
El Decreto 5860 iguala la tarifa de los centros de datos de IA a la que hoy paga la criptominería: la llamada “tarifa técnica” de ANDE. Según técnicos de la estatal, esa tarifa ronda los 44 USD/MWh.
A diferencia del esquema anterior, el precio no quedará fijo por 15 años. Tendrá dos mecanismos de ajuste: una actualización anual por el IPC de Estados Unidos y una revisión quinquenal basada en el costo medio de generación.
“Definitivamente no vamos a tener una tarifa fija por 15 años”, aseguró el titular de ANDE, Félix Sosa, ante la Cámara de Diputados.
El Ejecutivo impuso un límite de uso por empresa: 250 MW de potencia.
No es un número menor. Es más de lo que produce, por ejemplo, Acaray, pero no llega a la mitad de lo que produce una de las 20 turbinas de Itaipú.
Las finanzas no son el único tema importante.
En tanto que el Gobierno busca atraer inversiones de USD 4.000 millones para convertir a Paraguay en un hub regional de IA, los ingenieros de ANDE alertan que vender a 44 USD/MWh es insostenible. Proyecciones internas indican que para 2030 la tarifa en alta tensión debería estar en 51 USD/MWh.
Al ritmo del consumo actual, muy impactado por las criptomineras, la aparición de estas electrointensivas viene a avivar una amenaza que hasta cinco años atrás no existía.
Es posible que ya muy pronto termine el excedente energético en Paraguay. Si esto ocurre sin nuevas fuentes, debemos importar a precio de mercado, advierten especialistas como Ricardo Canese y Pedro Ferreira.
“Es una asfixia económica y una asfixia de potencia”, sentenciaron especialistas del Departamento de Estudios de Generación durante un conversatorio de la Unión de Ingenieros. El argumento: con el excedente hidroeléctrico casi agotado, ANDE tendría que comprar energía más cara en el mercado, y la diferencia terminaría pagándola el usuario residencial.
El gobierno asumió que las correcciones a los dos decretos nacieron de una mesa técnica entre el MIC, MITIC, ANDE y los gremios.
Pero el Sindicato de Trabajadores de la ANDE (Sitrande) emitió un comunicado en el que sostiene que no hubo tal negociación sino una simple presentación de los reclamos. Y deslinda “toda responsabilidad” de estas medidas a las que consideran muy lesivas para la salud financiera de la empresa y para la capacidad productiva de nuestras hidroeléctricas.
Estos decretos podrían “ocasionar daños irreparables al Estado paraguayo”, advierte en el comunicado con la firma del secretario general Adolfo Villalba.
Las empresas
Hasta ahora se conocen dos pedidos. El más grande proviene de la estadounidense X8CLOUD, que firmó un memorandum con ANDE en septiembre de 2025 para instalar el mayor data center de IA del país, esperan firmar los contratos. El CEO de la firma habló de inversiones de USD 8.000 millones, pero ahora deberá negociar bajo las nuevas reglas: tope de 250 MW y ajustes periódicos.