Para Raúl, el éxito no se mide en metros cuadrados construidos ni en cantidad de autos alquilados, sino en las garantías de solidez y rendimiento que sus dos empresas otorgan a cientos de familias. Movido por la disciplina y eficiencia que aprendió en el deporte de élite y el amor a su familia, Szarán es hoy el creador de un ecosistema de movilidad productiva y estabilidad habitacional únicos en Paraguay.
Habla cinco idiomas, fue campeón sudamericano de rally, es paracaidista, tiene cinco hijos que son la fuerza que le mueve y dos empresas, One (alquiler de vehículos) y RSK Real Estate (desarrolladora inmobiliaria), con las que está haciendo historia trabajando con familias de las clases populares y de clase media baja.
La marca personal de Raúl es un reflejo de su propia historia: una mezcla de herencia polaca resiliente y trabajadora, una visión multicultural (habla inglés, guaraní, italiano, portugués y español) y una capacidad operativa que no se detiene ante las adversidades que le plantean diariamente los negocios habitacionales y de movilidad en el complejo mercado paraguayo.
Si en 2013 su enfoque era la construcción de dúplex, hoy su propósito escaló hacia un modelo con un profundo sentido social que ataca la raíz de la desigualdad: la falta de herramientas para generar ingresos y el difícil acceso al crédito para la construcción de la casa propia y el uso de un vehículo prácticamente propio.
Su primer emprendimiento fue en el 2013, cuando decidió construir su propia casa y dos dúplex en dos terrenos juntos en la ciudad de Villa Elisa. “Cuando terminé el proyecto me di cuenta de que había gastado menos de la mitad del valor de mercado de las construcciones, y pensé: ‘Si lo pude hacer para mí, también se lo puedo ofrecer a otras personas’”, dice con alegría, revelando que esta fue su inspiración para fundar la empresa RSK Real Estate.
El binomio del progreso: movilidad y techo propio
La visión actual de Szarán integra dos negocios muy potentes que se complementan: Alquiler de vehículos (One) y desarrollo inmobiliario (RSK Real Estate). A través de este modelo complementario, Szarán ofrece una solución integral para la base de la pirámide económica. “No se trata de una simple venta, sino de un plan de vida que comienza el día uno”, dice con convicción nuestro protagonista.
“Mi objetivo es entregar un activo productivo que genere ingresos reales desde el primer momento, y que esa misma capacidad de trabajo se transforme en la llave de una vivienda propia”, nos explica el empresario.
El mecanismo es tan disruptivo como innovador y eficiente: El cliente accede a un vehículo para trabajar en plataformas (como Uber o Bolt). A través de un contrato de alquiler con opción a transferencia, el conductor capitaliza su esfuerzo. En el mes 18 de este proceso de responsabilidad y disciplina, se le entrega su departamento. Al finalizar el ciclo del vehículo, la misma cuota se reconvierte para financiar el hogar, sin depender de la burocracia de las entidades financieras tradicionales.
Breve historia personal
Raúl Job Szarán nació en Asunción el 26 de diciembre de 1975. En sus primeros años de infancia vivió y creció en los barrios Obrero y Sajonia. Fruto de la unión de Luis Alberto, músico y director de orquesta, y Wilfrida Elena, contadora, Raúl estudió y se formó en el colegio italiano Dante Alighieri.
A los 13 años comenzó a trabajar como ordenanza en Financopar, una financiera de Asunción. Por esos años también comenzó su pasión por los deportes extremos. Su madre le regaló su primera bicicleta BMX, con la que realizó todo tipo de acrobacias, saltos, piruetas y trucos. Tanta era su destreza, que la firma de bicicletas Caloi lo esponsoreó. Este espíritu deportivo con aventuras extremas ya no lo abandonó, y en el 2001 comenzó a correr carreras de rally a bordo de un Volkswagen Gol GTI. Dos años después logró ser campeón sudamericano manejando un Fiat Palio.
Nuestro protagonista, al evaluar su vida, afirma sin dudar que fue esta pasión por el deporte, lleno de riesgos y severo en necesidad de eficiencia, la que le dieron la disciplina y la dedicación para cumplir cabalmente con los cientos de clientes de sus dos empresas.

La familia como fuente y motivación
Nuestro entrevistado tiene algo muy claro: La familia es lo más importante, porque en ella “se aprenden el amor, la honestidad y la eficiencia”, los tres pilares fundamentales para emprender proyectos empresariales que, además de dejar ganancias al empresario, beneficie realmente a los sujetos de esos proyectos.
El mismo Szarán cuenta una historia que lo inspira: “Soy un empresario que nació y se crio en una familia de clase media baja. Cuando nací, mi mamá se compró su primera casa en Fernando de la Mora pagándola durante 30 años. Crecí viendo a mi madre pagar religiosamente esas cuotas y con la ilusión que siempre tenía de poder terminarla. Y la terminó”. Es la inspiración de Raúl para sus actuales emprendimientos.
Hoy tiene 50 años y es padre de cinco hijos: Andrea (30), Octavio (28), Florencia (16), Chantall (8) y Stefano (6). “Si bien me dedico con energía e inteligencia a cumplir mi compromiso con la gente que confía en mis dos empresas, siempre tengo tiempo y atención suficiente para mis cinco hijos. Jamás pierdo la perspectiva de que la familia es lo más importante en la vida de un empresario”, dice con convicción.

Una huella basada en la confianza y el “know-how”
Raúl no es un empresario de escritorio; es un estratega que conoce la calle. Su experiencia previa en el rally y el paracaidismo le otorgó la frialdad y la eficiencia necesarias para gestionar la compleja logística que implica su negocio: desde el mantenimiento preventivo de una flota de autos hasta la optimización de costos en obras de gran escala en ciudades como Villa Elisa, Capiatá y Limpio.
Con 38 unidades ya entregadas y más de 100 en proceso, su meta es ambiciosa pero tangible: alcanzar las 1.000 unidades anuales. Para él, cada ladrillo y cada kilómetro recorrido son parte de una estrategia de desarrollo sostenible que busca democratizar la prosperidad.
Autenticidad en cada paso
A través de sus cuentas redes sociales, especialmente en TikTok, Raúl muestra la realidad sin filtros de sus proyectos. Es un líder que valora la transparencia y que entiende que su reputación se construye con resultados concretos, y no con propagandas huecas. Su marca personal comunica productividad como base de progreso, visión de largo plazo y, sobre todo, una voluntad inquebrantable de dejar una huella positiva en su país.
Raúl Job Szarán es, en definitiva, el hombre que comprendió que para que una familia tenga un techo donde soñar, primero debe tener una herramienta (el vehículo propio) con la cual trabajar.