¿Quiénes pueden medicarse con la droga Tirzepatida y para qué sirve?

Advierten que la automedicación y la inyección con fines meramente estéticos son los principales riesgos al usar esta droga, un medicamento que se está comprando masivamente en el país.  

En un país donde, según el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), casi el 70% de la población padece de exceso de peso (sobrepeso y obesidad), el masivo uso de la droga Tirzepatida buscando sus efectos adelgazantes hizo sonar las alarmas en el seno de la autoridad sanitaria, especialmente entre los médicos que trabajan en la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (DINAVISA) y el Programa Nacional contra la Diabetes.

Esta droga fue originalmente diseñada para tratar la diabetes tipo 2. Su función principal es regular el azúcar en la sangre y reducir el apetito de las personas al generar una sensación de saciedad prolongada.

Esta última cualidad que posee provocó que fuera aprobada en varios países para el tratamiento de la obesidad crónica. Gracias a esto, muchas personas, que ni siquiera tienen sobrepeso, se están inyectando con fines estéticos, es decir para mejorar sus formas físicas. Si embargo, en Paraguay está dirigido solo a las personas con diabetes.

La DINAVISA ya tomó nota de que, desde este marzo que termina, la Tirzepatida comenzó a venderse masivamente en las farmacias del país, ya que su adquisición es libre. No requiere la presentación de una receta firmada por un médico para comprarla, como sí ocurre desde hace unos años con los antibióticos.

El principal problema con el uso de la Tirzepatida es que la gente se está automedicando, y esto es muy riesgoso, dijo el doctor Víctor Arias, especialista en diabetes y director del Programa Nacional contra la Diabetes.

Arias explicó que el enfoque correcto para el uso de este medicamento, aquí en Paraguay, es que se trata de uno orientado a personas con diabetes que sufren obesidad. En este sentido, apuntó que muchas personas la están comprando y consumiendo para fines de adelgazamiento estético, sin consultar con un médico y sin siquiera tener sobre peso.

El MSPBS, a través de estas dos instancias, viene repitiendo en los medios de comunicación, a través de comunicados y declaraciones, que la Tirzepatida “es parte de un plan de tratamiento médico para las personas con diabetes, y no una medicación para cualquiera”.

En este sentido, el problema base es su venta libre en las farmacias, sin necesidad de presentar recetas médicas.

Al respecto, Carlos Penayo, joven médico endocrinólogo, señaló que la autoridad sanitaria del país debe reglamentar su venta, una reglamentación que establezca su venta bajo estricta receta. Caso contrario, habrá consecuencias en la salud pública que se lamentará, añadió.

La doctora Elena López, también endocrinóloga, advirtió sobre “los daños colaterales como la gastroparesia (disminución de la motilidad estomacal), dolores, cólicos y vómitos cuando la Tirzepatida se aplica sin control médico”.

El mercado paraguayo cuenta con versiones de fabricación nacional de la droga en cuestión desarrolladas por laboratorios locales para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad.

Otra fuente de peligro para la salud pública son las marcas falsificadas que contienen esta droga. Para advertir de ese peligro, la DINAVISA había emitido el 24 de diciembre de 2025 una alerta sobre varios productos inyectables comercializados bajo nombres como “Monlaro”,  “Freedom Reset” “Tirzapatide injection”, “TirzseBound” y “Tirzepatide Synedica Lab”, que no contaban con registro sanitario en el país.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más vistos

Opinión