Con la incorporación de más de un centenar de buses eléctricos en el Área Metropolitana de Asunción (AMA) y Ciudad del Este, y un sostenido crecimiento en la importación de vehículos eléctricos, va cambiando el transporte público y particular en las calles del país.
La combinación de incentivos fiscales, la, hasta ahora, abundancia de energía hidroeléctrica y un renovado interés tanto del sector público como del privado sacaron la movilidad eléctrica de los proyectos para convertirla en una realidad cotidiana.
El AMA, Ciudad del Este y las principales rutas del país registran el avance de colectivos, autos y camionetas 100% eléctricos, lo, que de apoco, va reduciendo la altísima dependencia paraguaya de los combustibles fósiles (diesel y nafta) importados.
El salto más visible se dio en el transporte público de pasajeros.
El sistema metropolitano incorporó recientemente una flota de 70 buses eléctricos, las que se sumaron a la flota de 30 unidades que desde fines del 2025 ya estaban operando en los principales corredores de entrada y salida de Asunción hacia y desde los municipios aledaños como San Lorenzo, Fernando de la Mora, Luque y Mariano Roque Alonso.
Con relación a los 70 nuevos incorporados, el Estado paraguayo puso en circulación 30 unidades bajo el modelo del Consorcio Arapoti (líneas E1, E2 y E3), fruto de un programa de cooperación con Taiwán. Por otro lado, la empresa Ñandutí S.A. realizó una histórica inversión privada para incorporar 40 colectivos cero emisiones adicionales.
El municipio de Ciudad del Este, bajo la administración del exintendente Miguel Prieto, adquirió 20 buses eléctricos, en el 2023, para el transporte público de la ciudad, y está desarrollando otros proyectos de electromovilidad a corto y mediano plazo, que pronto incorporarán más buses eléctricos.
Estas unidades no solo eliminan la polución sonora y atmosférica en los centros urbanos, sino que mejoran la experiencia de comodidad en el viaje del usuario, ya que cuentan con aire acondicionado, rampas de accesibilidad y conectividad GPS. Además, mantienen la tarifa estándar regulada y se integran al sistema de transbordo metropolitano, permitiendo a miles de trabajadores viajar de forma sostenible sin pagar más por el servicio.
Paralelamente, el mercado de vehículos particulares experimentó un auge importante en los últimos 4 años. La importación de automóviles, camionetas y furgonetas eléctricos e híbridos mantiene un ritmo de crecimiento sostenido año tras año: Según la CADAM, en el 2024 se importaron 2.443 unidades, mientras que en el 2025 se importó 4.049 unidades, casi un 100% de crecimiento.
Factores clave, como la Ley N° 6925/22 —que otorga incentivos fiscales e inmunidad aduanera a la importación de estos rodados—, abarataron los costos de adquisición para la clase media y las empresas de transporte y de logística, razón por la cual importantes marcas de automotores globales establecieron concesionarias exclusivas en el país, ampliando la oferta desde vehículos compactos urbanos hasta utilitarios de gran carga.
El principal motor de este fenómeno es la indiscutible ventaja económica y ambiental de la movilidad eléctrica, habida cuenta que el país es uno de los mayores productores regionales de energía eléctrica, fruto de sus hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá.
Mientras el país gasta millones de dólares anuales en importar diésel y nafta, el costo de cargar un vehículo eléctrico con energía local equivale a apenas una fracción del gasto en combustible convencional, tal como demuestran diversos estudios locales: El costo operativo de un auto eléctrico es hasta un 80% menor frente a uno de combustión interna.
Para sostener este parque automotor en expansión, la infraestructura de carretera tuvo que incorporar la “Ruta Verde”. Esta, impulsada inicialmente para conectar Asunción con Ciudad del Este y Encarnación, cuenta ahora con una red de cargadores eléctricos rápidos y semirápidos en estaciones de servicio, centros comerciales y puntos estratégicos de las principales rutas nacionales.
El Gobierno proyecta la licitación internacional de 300 buses eléctricos adicionales para el eje de la Avenida Mariscal López y planes para incentivar el ensamblaje local de autopartes eléctricos.