A 53 años del tratado, el economista Luis Rojas sostiene que la entidad ha reconfigurado la política, la economía, la sociedad y la naturaleza. Y que ha hecho posible el mantenimiento por tanto tiempo del Partido Colorado en el gobierno.
En esta serie por los 53 años (26 de abril de 1973) de la firma del tratado de Itaipú, el ex presidente de la Sociedad de Economía Política del Paraguay (SEPPY), Luis Rojas asume que ha sido tan significativa la entidad Binacional al punto de que sus alcances afectan toda la composición de los últimos 50 años.
Parte su análisis asegurando, primero, que no fue un proyecto paraguayo, de Alfredo Stroessner ni del stronismo. Asume que fue una necesidad de la industria brasilera, que en los años 50, 60 estaba en un gran desarrollo que demandaba energía creciente.
Entonces, el “gobierno paraguayo aprovecha esa coyuntura para sumarse a ese proyecto Binacional”.
Sin embargo, cree que la negociación fue lesiva a los intereses de Paraguay, en el marco de dictaduras militares, con condiciones favorables al Brasil. A tal punto que Bartolomeu Melia (antróplogo y linguista) había dicho que “Itaipú era el hecho colonial más importante en Paraguay, que fortalecía y proyectaba la condición de país colonizado, frente a la potencia económica”, recuerda.
Esa subordinación “neocolonial” se vio y se sintió claramente en el uso de la energía en un 90 por ciento por parte de Brasil, a un precio muy por debajo de los valores del mercado y con la imposibilidad de comerciar con otros países la energía excedente.
Los grandes impactos
Para Rojas, Itaipú ha tenido impacto muy grande, empezando por los territorios inundados. “Miles de hectáreas que pertenecían a comunidades indígenas, desalojadas por la inundación de sus territorios. Nunca fueron suficientemente indemnizadas, plenamente relocalizadas”, resuelve.
La economía
Al igual que la extendida observación, Rojas dictamina que, en términos económicos, Itaipú significó una inyección muy grande de capital para una precaria economía paraguaya, mayormente rural.
Recuerda que la obra prespuestada en USD 2, 000 millones terminó costando 22, 000 millones.
Esa gran inyección de capital significó un importante desplazamiento demográfico. “Miles de campesinos fueron trabajar a las obras, oficiaron de albañiles, de prestadores de servicio, choferes. En su momento se hablaba de 10 mil personas, en obras, alimentación, hospedjaje, transporte…”
El Prisma:-Entonces, con Itaipú arrancó una oleada de migración interna.
Aceleró la urbanización en el Paraguay, atrayendo a trabajadores rurales.
Fue una población que se desarraigó, no volvió a campo, en crisis ya de su mayor rubro de renta: el algodón.
Esta gente quedó por la zona urbana y periurbana, alimentando la dinámica informal del comercio en Ciudad del Este, participando luego en rollo tráfico, deforestación y en otras actividades.
La gran corrupción
-Cuál es el dato más concreto para asumir que Itaipú es una gran cuna de la corrupción.
El hecho de pasar de 2 a 20 mil millones de dólares da una muestra de la enorme sobrefacturación. Generó nuevos ricos, los barones de Itaipú, ingenieros civiles eléctricos que se enriquecieron, personas que fueron muy poderosas, como Juan Carlos Wasmoy, Raúl Cubas Grau (ambos fueron presidentes del Paraguay), el ingeniero Enzo Debernardi, a costa de una deuda enorme.
Alimentó una burguesía fraudulenta qué creció también con la evasión de divisas, el armatráfico, el contrabando.
Una burguesía que se convirtió en clase dominante, tanto en dictadura como en democracia. Colgada del Estado, de privilegios y de actividades ilegales.

-Qué otro impacto
Otro gran impacto es la consolidación del clientelismo, llevado a su nivel máximo por el Partido Colorado. Itaipú se volvió la caja chica muy grande, fuente de recursos a través de los royalites, la cesión. El Partido Colorado utilizó los fondos por fuera del presupuesto general de gastos, alimentado la dinámica clientelar con funcionarios con niveles salariales muy por encima de los demás funcionarios públicos, con contratos de todo tipo, gastos en educación, salud, inversiones, agrícola. En muchas áreas duplica en inversión a los ministerios.
Recursos para la política clentelar, que ha sido su mayor fuerza, adhesión, fidelidad y votos.
–¿Tanta incidencia?
En un país con una baja distribución tributaria, entonces, otras fuentes de recursos se vuelven muy importantes. Allí Itaipú ha sido fundamental, en esa estrategia de perpetuación en el gobierno, en el poder.
-Entonces, desde el aspecto del desarrollo, tan hecho propaganda, qué
No ha sido un factor de desarrollo económico y social. Se lo ha utilizado como una cuenta bancaria para beneficiar a los poderosos. Ha sido una oportunidad perdida para un desarrollo industrial. Hasta hoy nuestro país carece de un plan de manejo racional de sus recursos. La tierra, el agua y la energía eléctrica no forman parte de un desarrollo racional. Su plan es esperar la inversión extranjera, créditos internacionales, bonos, donaciones, esperar que llegue todo de afuera.
-¿Podemos hablar de una gran oportunidad de desarrollo perdida?
La energía eléctrica pudo haber sido una catapulta para alimentar pequeñas, medianas y grandes empresas que procesenla materia prima. Y también parte de una gran transformación en el transporte.
Contra todo sentido común, Paraguay depende cien por ciento de la importación de hidrocarburos, con sus costos elevados.
-¿Se ha perdido, por ejemplo, la oportunidad de electrificar el sistema de transporte público?
Sí. El dinero que entra por Itaipú es un monto muy considerable para el prespuesto, pero con muy poco impacto en términos de desarrollo.
Ahora hay USD 1,200 millones anuales entre royalties, sesión y Gastos Sociales. Es un monto superior al Ministerio de Obras Públicas (MOPC) en inversiones. Podría haber tenido un impacto enorme si se utilizaba en innovaciones, obras estratégicas, infraestructura, transporte.
Itaipú ha ratificado la condición colonial, dependiente, subordinada de Paraguay.