De la empresa Ñanduti, que hace el recorrido Asunción Capiatá, Asunción Itaguá. Y viceversa. El boleto costará G.3400. La tarifa técnica no dista lejos de los buses diferenciales, con un pequeño monto a favor de los eléctricos. Ahora, Opama irá por la gratuidad de los transbordos.
Por primera vez en el consejo del sistema de transporte público metropolitano los pasajeros tuvieron representación, a través de Opama, liderada por la comunicadora Griselda Júdice.
En la primera decisión, tal vez la más importante, se acordó que la tarifa técnica para echar a rodar más buses eléctricos sea de G.6100. Un poco menos que para los buses diferenciales, que está en 6.260.
La diferencia del boleto lo paga el Estado en eso que se conoce como subsidio.
Si bien se creía que la diferencia ya en funcionamiento iba a ser mucho más ventajosa en favor de los buses eléctricos (por el alto precio del combustible fósil), el costo de inversión en la compra y en la preparación de las estaciones de carga es muy alta. Lo que, en algún momento, con estaciones de carga y paradas plenamente establecidas, debería influir en bajar el precio que el Estado pague en el rubro de subsidio.
Es así que esos 40 buses se incorporarán a los ya existentes: las 30 unidades donadas por Taiwán que hacen un recorrido Asunción, San Lorenzo-Asunción, Luque.
“Son muy lindos, tienen aire, no producen mucho ruido. Y los conductores se sienten mejor al no tener que lidiar constantemente con el ruido del motor y el calentamiento de sus asientos”, nos cuenta Griselda.

Transbordo gratuito
En la actualidad, solo el 8 por ciento de la población metropolitana se desplaza en transporte público. El resto lo hace en moto, auto o plataformas: Bolt, Úber, Muve.
Solo las personas que no pueden tener autos y motos se desplazan en transporte público. Además de las mejoras del servicio, que son urgentes, frecuencias y recorridos, Opama planteará que haya transbordo gratis.
Que los pasajeros puedan llegar a destino con un solo pasaje. Hay trabajadores que pagan cuatro pasajes al día. O tal vez más. O hay pasajeros que toman motobolt hasta la parada del colectivo que lo llevará a destino. Es una carga económica muy grande. Pero -nos cuenta Júdice-, no es solo el dinero. Es el tiempo que se pierde esperando un colectivo específico, que muchas veces, cuando aparece, llega muy recargado. Si se libera el transbordo, pues la gente tendrá la opción de tomar el primero, o el más cómodo, sabiendo que en otras partes podrá tomar otro, en forma gratuita, como extensión común de su propio recorrido.
PD: en la foto de portada, Griselda Júdice, Liz Marlene Vera y el viceministro de Transporte Emiliano Fernández, en una unidad eléctrica de la empresa Ñandutí.
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