El maestro español está encantado con la posibilidad de escuchar por la propia Filarmónica de Berlín las notas que va ubicando en el pentagrama, en el mismo momento. Desde que descubrió MuseScore se ha ahorrado tiempos de ensayo y error. Gratis y de código abierto, este sofward ha tenido una evolución incesante.
Los conciertos de orquesta, sus prácticas diarias y sus clases ya lo habían metido mucho en su propio mundo, pero desde que aprendió a utilizar la última versión de MuseScore, el afuera de ese mundo no ha pasado de ser casi un corredor paralelo. O un corredor que solo se recorre para llegar a ese justo momento en que, frente a una computadora, en pentagramas, va poniendo las notas y escuchando al mismo tiempo como suenan, a través de los instrumentos que ha escogido, en el propio programa.
Este hombre de 43 años, que ha llegado a Paraguay a través de una convocatoria de la Orquesta Sinfónica de Asunción y la Universidad Nacional, ha quedado encantado con escuchar en distintos instrumentos y en distintas orquestas sus propias composiciones.
“Es increíble el tiempo que ahorra. El tiempo de ensayos”, nos comenta, en un breve intervalo entre sus clases y la orquesta de Uninorte, en la que toca el contrabajo y el bajo.
Le resulta fascinante que sus partituras puedan ya sonar, casi inmediatamente, como en la orquesta de Viena o en una banda de Nueva York.
Él nos describe de esta manera: “Es un programa que te permite escribir música adaptando la partitura a cualquier clase de instrumentos. Tiene la ventaja de que tú puedes escuchar la música que escribes en el instante mismo que la estás escribiendo”.
Entre los últimos adelantos del programa, se puede descargar plugins que aportan una “excelente calidad sonora, a diferencia del sonido midi que tenían los primeros programas de edición de partituras”, sentencia.
En el abanico de sonidos se puede escuchar la composición por los sonidos de la propia Filarmónica de Berlín, los que eventualmente utiliza o le fascina a Federico.
“Lo que tú escribes tienes una devolución instantánea, cosa que antes escribías en lápiz sobre papel y recién en el primer día en que llegabas a la orquesta podías tomar decisiones, reparar errores”, describe.
Entonces, el programa te ahorra ese tiempo de ensayos. Ya que se llega a los ensayos de la orquesta con toda la composición hecha. Y pues, a hacerle nomás ya.
MuseScore no es un programa nuevo. Ya fue creado en el 2002 por Werner Schweer, junto a Thomas Bonte y Nicolas Froment. Su calidad de distribución gratuita, con código abierto, le ha permitido su desarrollo más comunitario, hasta lo que hoy es: un sofward que te permite una composición completa, para bandas, orquestas y solos.
Federico aclara que no es una Inteligencia Artificial. Es creación propia con un resultado sonoro inmediato. “En la IA, tu planteas la idea y ella te “crea”.

Algo más sobre el maestro español
Federico Rodríguez Vázquez nació en la provincia de Cantabria (España). Comenzó sus estudios de música en el conservatorio Ataúlfo Argenta de Santander junto con el maestro Alejandro Zabala.
Continuó sus estudios en Bilbao con el contrabajista Christoph Filler (solista de la Orquesta Sinfónica de Bilbao).
Finalizó los estudios superiores en música en el Conservatorio superior de música de Málaga con el maestro Jorge Muñoz (Orquesta Nacional De España).
En su periodo estudiantil participó con importantes orquestas Juveniles como La Joven Orquesta del País Vasco y La Joven Orquesta Nacional de España.
Una vez finalizados los estudios superiores colaboró con diversas orquestas profesionales españolas, entre ellas: La Real Filarmonía de Galicia, la Orquesta Pablo Sarasate de Pamplona y la Orquesta Sinfónica de Bilbao.
A partir del año 2012 es residente en Paraguay. Aquí se desempeña como músico y docente. Es, en la actualidad, contrabajista principal de la Orquesta de la Uninorte.
Había llegado al país a través de una convocatoria abierta para extranjeros que se había realizado en tal año por la Orquesta Sinfónica de Asunción y la Universidad Nacional de Asunción.