El Estado paraguayo recibió USD 549 millones de Itaipú en el 2024

14 millones de dólares más que en el 2023. Son dineros que figuran en las obligaciones por el Anexo C. El dinero de los “gastos sociales”, superiores ahora al desembolso anual por cesión energía, royalties y pagos a la ANDE, el gobierno paraguayo lo sigue manejando sin control público. Ya con ese dinero “discrecional”, el gabinete de Santiago Peña se ha relajado en relación con la renegociación del Anexo C.

 

La entidad anunció que, en el marco del cumplimiento de las obligaciones establecidas en el Anexo C del Tratado, cerró el ejercicio 2024 con una transferencia total de USD 549 millones a favor del Estado paraguayo. Los desembolsos corresponden a los rubros ya adelantados: royalties, cesión de energía y pagos a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). Los royalties y el dinero por la cesión son destinados a recursos de las gobernaciones y los municipios.

La Itaipú Binacional, bajo la dirección de la margen paraguaya a cargo de Justo Zacarías Irún, informó que las condiciones hidrológicas y el óptimo desempeño de la usina posibilitaron un incremento de USD 14 millones en el monto total de las remesas. En el 2023 la cifra final había alcanzado los USD 535 millones.

De enero a diciembre de 2024, la Binacional transfirió USD 267 millones por royalties y USD 230 millones por cesión de energía al Ministerio de Economía y Finanzas, el cual se encarga de distribuir los recursos, tal como disponen las legislaciones nacionales. A su vez, la ANDE percibió USD 52 millones por resarcimiento de las cargas de administración y utilidades.

Una parte de los royalties es destinada al financiamiento de los gastos del Presupuesto General de la Nación (PGN), mientras que otra importante porción el Tesoro Nacional la transfiere a los gobiernos departamentales y municipales. En el caso específico de la compensación por cesión de energía, los recursos se incorporan al Fondo Nacional de Alimentación Escolar (Fonae) y un porcentaje también es distribuido a municipios y gobernaciones.

 

Estos son los datos proveídos por la Itaipú Binacional

El Anexo C

Actualmente, está en negociación el Anexo C del Tratado de la Itaipú Binacional. En ese marco, el gobierno paraguayo había logrado una “conquista histórica” (así lo definieron) al alzar la tarifa de entrega de la energía a 19,28 kW-mes. A esta tarifa, a través de un acuerdo de entendimiento firmado el 7 de mayo de 2024, se incorporaron unos gastos discrecionales, los denominados Gastos sociales. Con esta incorporación, a Paraguay le corresponderá hasta fines de diciembre del 2026 unos 650 millones de dólares anuales. Un dinero que el gobierno paraguayo también lo está manejando en “forma discrecional”. No lo ha incorporado en el Presupuesto General de Gastos de la Nación. No tiene un control público.

Santiago Peña ha dicho que esa plata se usará en construcción de hospitales y seguridad.

En aquel acuerdo de entendimiento también se había establecido como fecha límite de la negociación el pasado 31 de diciembre de 2024. A esta altura ya se ha incurrido en su incumplimiento.

Al principio, el presidente Peña dijo que el retraso en las negociaciones se debía básicamente a la poca capacidad técnica del gobierno actual de Brasil, encabezado por Inacio Lula Da Silva. Luego, el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Giménez, explicó que faltaban acuerdos sobre varios temas. Hasta donde pudimos averiguar, el gobierno paraguayo quiere seguir atando la tarifa de la Itaipú a nuevos gastos “discrecionales” y el gobierno brasilero quiere atar completamente la tarifa de entrega de la energía al costo técnico de la producción, como lo establece el propio Anexo C.

Unos días antes de la fecha pactada para cerrar la negociación, Peña y Giménez relativizaron la importancia del cronograma. Dijeron que eran más importantes los objetivos que cerrar la negociación en la fecha dispuesta. Fue así que ambos hablaron de dos o más meses de rondas de negociaciones.

“Cada día que pasa, le regalamos la energía a Brasil”, afirma la ex ministra de Minas y Energías del gobierno de Fernando Lugo, la ingeniera Mercedes Canese.

Efectivamente, el tema más grueso de la negociación es la venta de la energía excedente. Actualmente, Paraguay utiliza solo el 17% del total de la energía que le corresponde. El resto le cede a Brasil a un costo bajísimo. De esa cesión son los dineros que por tal recibe anualmente el Estado Paraguayo.

En el acuerdo de entendimiento firmado el 7 de mayo entre las autoridades paraguayas y brasileras se establece que una vez revisado el Anexo, Paraguay podrá vender al mercado brasilero su excedente.

 

 

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