Nadie defendió técnica ni legalmente el proyecto del tren de cercanías, pero una mayoría silenciosa en la Cámara de Diputados aprobó la reforma de la ley especial. El fallido metrobús y la posible violación de la ley de concesiones y contrataciones públicas rondaron en el ambiente de los cuestionamientos. El Ejecutivo tiene en sus manos la liberación de su más ambicioso proyecto: el tren de cercanías.
“Ojalá que lo hagan por el bien del Departamento Central”, fue el exhorto del único diputado que adelantó su voto favorable, el diputado Pedro Gómez, del PLRA. Pero lo hizo, aún con todo “el manto de dudas y tirándole toda la responsabilidad al gobierno” de Santiago Peña.
El tren de cercanías es un proyecto con el que se pretende unir Asunción con Ypacaraí, utilizando el antiguo camino del tren Carlos Antonio López. Podría beneficiar a alrededor de un millón de personas. De acuerdo con Fernando Salinas, titular de EPASA (Ferrocarriles Paraguayos SA), ya en el 2025 el gobierno llamará a licitación a las empresas interesadas en el proyecto.
Al frustrarse el acuerdo con Corea, que implicaba una inversión cercana a unos 650 millones de dólares, el Ejecutivo revió la ley y planteó una reforma para adaptarla a la nueva modalidad, cual es el establecimiento de una licitación para la construcción y la concesión a 35 años a la o las empresas interesadas.
De posibles cheques en blanco y violaciones de la ley
Luego de satirizar el proyecto, diciendo que no sabía si quedarse encantado con el “tren ligero de Nenecho (Oscar Rodríguez, intendente de Asunción) o el tren de cercanías de Santiago Peña”, el diputado colorado Raúl Benítez dijo que las herramientas legales para un llamado a licitación y también de concesión ya existen. Por qué y para qué una ley especial se preguntó.
Esta perspectiva del cuestionamiento la amplió el diputado Rodrigo Blanco, PLRA. Este legislador señaló que ya todo está en la Ley 1618, de concesiones y contrataciones.
A criterio suyo, lo único que tienen que hacer los legisladores es aprobar o rechazar el proceso licitatorio y las concesiones. Ya todo está en el artículo 1 y en el artículo 2 de dicha ley, reiteró.
“Tenemos una ley vigente, debemos aguardar que el Ejecutivo haga sobre la base de esta ley”, señaló.
Por su parte, el diputado Mauricio Espínola advirtió que estamos ante una ley especial que otorga un cheque en blanco a los gobernantes, porque –según él- no están definidos modos, tiempos, montos y otras cuestiones. En esta sentencia lo secundó la diputada Rocío Vallejos, señalando que efectivamente era un “cheque en blanco porque acá no se establecen plazos; no se establecen monto y se le confiere un poder total a FEPASA”.
Y aunque celebraba que el presidente Santiago Peña volviera sobre el proyecto de tren de cercanías, a su turno, el diputado Rubén Rubín asumió que acompañó en un principio el proyecto porque tenía la garantía de seriedad del gobierno de Corea. Señaló que este acuerdo fracasó por culpa de los “burócratas”. Y que ahora, bueno, no le merecía confianza alguna.
Además de los señalados cuestionamientos, algunos legisladores también manifestaron su preocupación por las desafectaciones y expropiaciones planteadas en la ley y se preguntaron cuándo el Viceministerio del Transporte presentará su plan de reforma integral del sistema público de transporte.
A la hora del voto, por mayoría se votó en favor de la ley especial, la Ley 7237/23. Ya en el análisis de los artículos no hubo comentario alguno. Se mantuvo la misma mayoría, una mayoría con que hasta ahora cuenta el gobierno de Santiago Peña, entre diputados colorados, liberales y de otros partidos, para sus proyectos.