Santiago Peña y Luiz Inácio Lula da Silva, en Brasil.

El 2024 en perspectiva: logros y desafíos en energía y transporte

El 2024 se despide, dejando tras de sí un año marcado por importantes novedades en el ámbito energético, que han puesto a prueba la eficiencia del gobierno encabezado por Santiago Peña en llevar adelante las políticas y negociaciones de Paraguay. En los primeros meses, el país enfrentó la dificultad de no llegar a un acuerdo sobre el precio de la potencia de Itaipú, lo que generó una carencia de presupuesto para la binacional. Esto afectó el pago a proveedores y funcionarios, además de retrasar inversiones para el buen funcionamiento de la represa.

Sin embargo, en mayo se alcanzó un acuerdo de tres años, aunque con puntos pendientes relacionados con la negociación del Anexo C, como la venta de excedentes de energía a Brasil y la tarifa a partir de 2027. A pesar de este acuerdo, las tensiones y complicaciones persisten, como lo ha señalado el presidente de la República, reflejando la complejidad de las conversaciones con el gobierno de Brasil.

En agosto de 2023, se celebraron 50 años del Tratado de Itaipú, lo que debería haber marcado el inicio de la negociación del Anexo C. Sin embargo, los cambios de gobierno y la reestructuración de los negociadores y estrategias políticas afectaron el avance de este proceso. Ambos gobiernos decidieron fijar como fecha límite para la firma del nuevo acuerdo el 31 de diciembre de 2024, aunque aún no está claro si se alcanzará un entendimiento o si habrá novedades adicionales en este tema.

Otro hito significativo de 2024 fue la autorización por parte del Ministerio de Minas y Energía de Brasil para la venta de energía paraguaya no proveniente de Itaipú a su mercado libre. Si bien esta medida fue inicialmente positiva, los precios ofrecidos por los comercializadores brasileños resultaron ser inferiores a los esperados, lo que ha generado dudas sobre la viabilidad de esta exportación y ha reavivado el debate sobre la conveniencia de usar nuestra energía para el desarrollo industrial de Paraguay.

En cuanto a la industrialización, el país enfrenta el reto de utilizar su energía para crear empleo y valor agregado. Sin embargo, es fundamental que cualquier política en este sentido cuente con un plan claro para desarrollar sectores que sean rentables y sostenibles a largo plazo, teniendo en cuenta tanto nuestra ubicación geográfica como las condiciones del mercado global.

El transporte público también ha sido un tema central de discusión. La necesidad de modernizarlo y aprovechar la electricidad como fuente motriz sigue siendo un desafío pendiente. Proyectos como el tren de cercanías o el tren ligero para Asunción y su área metropolitana siguen siendo fundamentales para mejorar la calidad de vida de los miles de pasajeros que enfrentan diariamente las deficiencias del sistema de transporte actual. La falta de una respuesta seria y efectiva del Estado ha generado desconfianza en la población, pero la esperanza de que estos proyectos finalmente se concreten persiste.

El 2024 ha sido un año en el que El Prisma ha emergido como una propuesta honesta para abordar estos desafíos. Nuestro medio espera, en el año venidero, tener un mayor alcance y convertirse en una herramienta de debate e información útil para todos aquellos interesados en el desarrollo tecnológico y energético como fuentes para el futuro del Paraguay.

Feliz año nuevo, lleno de nuevos retos, oportunidades y avances para todos.

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