¿Cómo quedó finalmente la comercialización de la droga Tirzepatida en Paraguay?

La droga para tratar la diabetes 2 y la obesidad está de nuevo disponible en el mercado paraguayo, luego de que quedara sin efecto la suspensión judicial de su venta. Pero ahora se extreman los controles para que la droga falsificada no llegue a los usuarios. 

La Tirzepatida es una droga dosificada que fue diseñada originalmente en EE.UU. . Sirve para tratar la diabetes tipo 2 y, más recientemente, fue aprobada en varios países para el tratamiento de la obesidad crónica.

Su función principal es regular el azúcar en la sangre y reducir el apetito de las personas al generar una sensación de saciedad prolongada. Cuando se lanzó al mercado norteamericano, se disparó su venta entre los usuarios de aquel país.

En poco tiempo, la Tirzepatida llegó a los mercados farmacéuticos de otros países del mundo. En Paraguay comenzó a venderse en marzo de 2025.

El mercado paraguayo cuenta con versiones de fabricación nacional desarrolladas por laboratorios locales para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad. Y, ante la epidemia de diabetes y obesidad que actualmente padece la población paraguaya, pronto aumentó su venta en las farmacias locales.

Pero el 27 de febrero de este año, el Juzgado de Paz de Santa Rosa del Monday, Alto Paraná, a cargo de la jueza Sandra Frants Rosin, resolvió suspender provisoriamente la distribución y venta de la T.G – Tirzepatida, producida por Laboratorios Indufar.

La antesala de esta suspensión fue la medida cautelar solicitada al juzgado por Cleverson Da Silva y su esposa Aline Mara Ramos de Da Silva. Ambos denunciaron supuestos efectos adversos tras la utilización del producto. Pero al que más afectó fue a Cleverson, quien afirmó en la denuncia haber quedado inconsciente y al borde de la muerte el tercer día posterior a la aplicación del fármaco inyectable. La resolución que concedía la medida cautelar fue casi inmediata.

Los siguientes cuatro días posteriores a la resolución de suspensión del fármaco se generó un debate entorno a los efectos adversos de la Tirzepatida, la necesidad de que el Estado, a través de la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (DINAVISA), controle con rigor la venta de esta droga y los desafíos de su venta en el mercado negro paraguayo, es decir los productos falsificados y no habilitados por DINAVISA.

La misma DINAVISA había emitido, el 24 de diciembre de 2025, una alerta advirtiendo que muchos de los productos inyectables comercializados bajo nombres como “Monlaro”,  “Freedom Reset” “Tirzapatide injection”, “TirzseBound” y “Tirzepatide Synedica Lab”, no contaban con registro sanitario en el país.

La institución instó a la población a no adquirir estos fármacos por redes sociales o canales informales, ya que no se puede garantizar su composición o seguridad sanitaria.

Por su parte, la Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo se pronunció, el 23 de enero pasado, contra el uso indiscriminado de la tirzepatida y la semaglutida, subrayando que “la obesidad es una enfermedad crónica que requiere un enfoque integral y no solo farmacológico”.

Consultada sobre el tema por El Prisma, la médica Elizabeth Valinotti, miembro de la Sociedad Médica Paraguaya de la Obesidad, explicó que, “aunque estos fármacos son análogos de hormonas intestinales que mejoran la secreción de insulina, su uso debe ser estrictamente controlado para evitar riesgos metabólicos” por parte de los organismos sanitarios competentes.

Otra profesional médica consultada, la doctora Elena López, endocrinóloga, advirtió sobre “los daños colaterales como la gastroparesia (disminución de la motilidad estomacal), dolores, cólicos y vómitos cuando la Tirzepatida se aplica sin control médico”.

Una vez que el Juzgado de Santa Rosa del Monday notificó, el 1 de marzo, a la DINAVISA de su resolución de prohibición provisional de la venta del fármaco, la institución sanitaria comenzó con la investigación del caso.

El 2 de marzo concluyó su pesquisa descubriendo que la “T. G – Tirzepatida” que vendieron a Cleverson y a su esposa Aline, en Santa Rosa, era falsificada, y no la original que vende Laboratorios Indufar.

Finalmente, el pasado 3 de marzo, el mismo juzgado de Santa Rosa del Monday que suspendió la venta de la Tirzepatida, levantó la prohibición y Laboratorios Indufar volvió a estar habilitado para venderla en el mercado local.

Inmediatamente después, Laboratorios Indufar había emitido un comunicado señalando que la resolución de levantamiento de la prohibición de venta “ratifica que nuestros productos cumplen con las normas de calidad” de los organismos de control estatal.

Sin embargo, siguen latentes en el país la peligrosidad de su uso sin supervisión médica y la proliferación de productos sin registro sanitario. Es decir, falsificados.  Ya que una mala administración de dosis, o una falsificación de la composición de la droga Tirzepatida, puede producir efectos adversos graves en las personas como pancreatitis aguda o hipoglucemia severa.

Para contactos:info@elprisma.com.py 

 

 

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