Debido a la histórica baja del río Paraguay, la producción de energía cayó 20.59% en Itaipú y 20% en Yacyretá, según informó el presidente de la Administración Nacional De Energía (ANDE), Ing. Félix Sosa.
“El agua es un combustible (sic) para la generación de la energía eléctrica en Paraguay”, mencionó Ing. Sosa para Radio Monumental. “Cuando existe una situación de sequía o crisis hidrológica siempre repercute en la producción de energía eléctrica”, afirmó.
“En Itaipú existe, hasta la fecha, una reducción del 20.59%. Yacyretá está con más de 30% de reducción”, con relación al año pasado, señaló.
Si tenemos en cuenta la Energía Bruta Media Anual de Yacyretá, que es 20.000 GWh, la producción se redujo a 14.000 GWh. Y si tomamos en cuenta la generación de energía de Itaipú en el 2023, que fue 83.879 GWh, quedó reducida a 66.608 GWh.
El Ing. Sosa resaltó que la situación no llega a un punto crítico. “No existe una posibilidad de peligro de generación de energía necesaria para Paraguay”, aclaró.
La Central Hidroeléctrica Itaipu (CHI) aclaró que “a pesar de la sequía y la crisis hidrológica que azota a la región (…) se encuentra operando con normalidad con un caudal turbinado promedio en los últimos días de 7.800 metros cúbicos por segundo (m3/s) y una afluencia promedio de 6.900 m3/s”, a través de un comunicado de prensa.
Respecto a la “generación total de Itaipú para este año”, el comunicado afirmó: “el superintendente de Operación (Silver Romero) indicó que la cifra estimada es alrededor de 67 mil gigawatts-hora (GWh)”, señaló la binacional.
Descenso histórico
Benjamín Martínez, jefe de Bragado de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) “ni el más pesimista podría haber vaticinado un descenso semejante”, señaló, recordando que no se había visto un descenso similar desde mediados del siglo pasado.
Mencionó que desde el 2020 el nivel óptimo del río no se alcanza y que varios expertos de diferentes organismos del Estado estiman mejoría recién a finales de año.
La escasez de grandes lluvias por tiempo prolongado es uno de los factores que influyen en el descenso de los ríos. A esta situación se suman las altas temperaturas y los cada vez más frecuentes incendios forestales.