En el Mundial 2010, Larissa Riquelme saltó a la fama con una foto de Ap con un celular en el pecho. Ahora, en el reino de las redes y los influencers, un desconocido jugador de futbol neozelandés pasó de tener menos de 5.000 seguidores a más de cinco millones. En el cruce de esta historia: Paraguay.
Cuando Jorge Sáenz, uno de los fotoperiodistas de Sudamérica más influyentes posó su cámara en Larissa Riquelme, en la tribuna de una plaza del centro asunceno, ella no se imaginaba que aquella foto iba a recorrer el mundo a través, primeramente, de la agencia de fotoreportaje más importante del mundo: La agencia AP.
Al poco tiempo se volvió La novia del Mundial, aquel al que llegamos a cuartos de final con España.
No hablemos de aquel penal de Tacuara Cardozo contra España, por favor.
De ahí en más llegaron a la vida de Larissa los programas de televisión, las fotos de producción y Jonathan Fabro, el ex delantero de Cerro Porteño, Boca Juniors, Once Caldas y otros equipos, preso luego por abuso sexual.
En los mundiales siempre hay muchas novedades. Generaciones enteras ingresan a un mundo paralelo: existe el fútbol, el resto no sabemos.
De las grandes novedades, también a través de un medio de comunicación, esta vez el Instagram, sacudió al mundo la noticia de que un jugador neozelandés llamado Tim Payne pasó de tener menos de 5.000 seguidores en Instagram a ser top top en las plataformas digitales.
Con Larissa tiene en común el evento, un acto preciso, el de la foto de Sáenz, y en su caso el llamado de un influencer argentino a llenarle de seguidores.
Pero desde que se oficilializó que Olimpia de Paraguay lo contrató por un año, como refuerzo para la Sudamericana, la Libertadores, y el campeonato local, el cruce de las historias se ha vuelto aún más asombroso.
Al retorno de la selección paraguaya a un Mundial luego de ausentarse a cuatro, Paraguay vuelve a ser noticia de una explosión mediática.

El fútbol no se juega solo en la cancha
Se juega en las gradas, en el VAR, en las calles, en los bares, en las deportaciones, en las banderas y sus símbolos. Y a través de tantos medios ya completamente consolidados como el TikTok, el Instagram, el Facebook, YouTube, X y una variedad de plataformas que se han sumado a la televisión y la radio.
Es así que Payne, a menos de un mes pasó de ser “el jugador menos conocido del Mundial” a convertirse en el nuevo refuerzo extranjero de Olímpia, tres veces campeón de la Libertadores.
La fiebre en Paraguay
El impacto de las redes es descomunal. A través del celular se han metido en nuestra cotidianidad y en nuestras comunidades familiares sin permiso en todas las generaciones.
Así, Lila Soberina, una niña de 9 años, ya le comprometió al padre a llevarla al club Olímpia para tomarse una foto con Tim Payne, apenas termine el mundial. Ella no sigue los partidos, pero conoce y baila el tema de Shakira y le ayuda a su hermana a juntar las figuritas no para completar el álbum. Quiere hacer un vestido utilizando las figuritas.
Así es cómo, sin conocer nada de Nueva Zelanda, Marcos Fleitas, de 12, ya atesora la figurita de Payne por encima de su ídolo total: Cristiano Ronaldo. Bueno, después del primer partido de Portugal es más fácil ir soltándole ya, de una buena vez, a Ronaldo.
Quién es Payne
Timothy John Payne nació el 10 de enero de 1994 en Auckland, Nueva Zelanda. Hoy tiene 32 años y juega como lateral derecho, aunque en sus inicios fue mediocampista e incluso delantero. Mide 1,79 m y destaca por su despliegue físico y su polifuncionalidad: puede actuar de central si el equipo lo necesita.
Su carrera arrancó muy joven. Debutó profesionalmente en 2009 con Auckland City, con apenas 15 años. De ahí saltó a Waitakere United y en 2012 probó suerte en Inglaterra con Blackburn Rovers. No se consolidó en Europa y volvió a Auckland City. Después pasó por Estados Unidos con Portland Timbers 2, volvió a Nueva Zelanda con Eastern Suburbs y desde 2019 defendió la camiseta de Wellington Phoenix, único club neozelandés que compite en la A-League de Australia. Con el Phoenix se transformó en referente: 149 partidos, 7 temporadas y la cinta de capitán en varios juegos.
Con la selección de Nueva Zelanda debutó el 26 de mayo de 2012, con solo 18 años. Desde entonces acumuló 53 partidos y 3 goles. En el Mundial 2026 fue titular en el debut ante Irán, jugando 78 minutos en el empate 2-2 que sorprendió al Grupo G.
Por qué Olimpia
Payne está casado con Michelle Peters, modelo, fotógrafa y creadora de contenido. Tienen un hijo pequeño, y ese detalle terminó siendo decisivo para aceptar la propuesta de Olimpia.
“No fue solo una decisión deportiva. Para mi familia también es importante que mi hijo crezca en la misma cultura en la que creció su madre”, explicó Payne en el video de bienvenida que subió a sus redes. Su esposa tiene raíces latinoamericanas y la idea de darle a su hijo contacto con ese idioma y esas costumbres pesó tanto como la oferta económica.
La influencia de los influencers
Las nuevas plataformas y los influencers van de la mano. Hay de todo en ese mundo, desde quienes hacen análisis geopolíticos, apología del macho alfa y de fútbol hasta quienes te explican cómo preparar un pan.
Se han convertido en verdaderas referencias. Ahí el like y el seguime inundan, en un mar de propuestas.
Fue así que, ya en este tiempo de los creadores de contenido para plataformas, Payne pasó de ser un desconocido jugador de una selección de un país cuyo fútbol también es poco conocido. Justamente en el 2010 a Paraguay le tocó en fase de grupo en uno de esos partidos de empate para el olvido. Aquel 0 a 0 solo se encuentra en la memoria de los buscadores de Internet.
Payne tenía menos de 5.000 seguidores. En 72 horas superó los 3 millones. Hoy ya tiene 5,8 millones de seguidores en Instagram, más que toda la población de Nueva Zelanda, que es de 5,35 millones. Para dimensionar: tiene más seguidores que Moisés Caicedo con 3,1M y que Piero Hincapié con 2M, ambos figuras de Premier League.
Por qué Olímpia
El jueves 18 de junio de 2026, con un posteo en redes, el club escribió: “Nueva Zelanda y Paraguay. Del otro lado del mundo al club más glorioso del Paraguay ¡Bienvenido al decano, Tim”.
El acuerdo es por un año, según confirmó Reuters con fuentes del club. Payne se sumará al plantel dirigido por Pablo “Vitamina” Sánchez una vez que termine la participación de Nueva Zelanda en el Mundial.
“Tener la oportunidad de jugar para Olimpia, el club más grande de Paraguay, es un desafío grande y no puedo esperar”, dijo Payne.
La segunda razón esgrimida estriba en la cultura latinoamericana de su esposa y el deseo de criar a su hijo en ese entorno fueron determinantes.
Por su parte, la directiva franjeada no esconde que el impacto mediático influyó. Payne llega con 5,8 millones de seguidores. Casi quintuplica a Olimpia, con 1,2 millones.
Qué le puede dar a Olimpia
Para lo que observan a Payne desde el lado futbolístico, juega este hombre por el lateral derecho. Por ese carril Olimpia y muchos clubes de Paraguay tienen problemas. Muchísimos.
En la actualidad, en la que la mayoría de los grandes equipos buscan ganar el fondo para cruzar la pelota al medio, los buenos laterales son un tesoro deportivo
Sin los giros técnicos de Cafú y Chiqui Arce, su despliegue físico y su salida limpia pueden ser un buen aporte para el Decano.
En lo extrafutbolístico, Olimpia gana un embajador mundial. Cada posteo de Payne con la camiseta franjeada puede llegar a una audiencia desconocida.