La FIFA despliega 12 unidades de cuatro patas en Dallas, Monterrey y Nueva Jersey equipados con procesadores de datos, sensores térmicos y cámaras de alta definición, pero sin arma, para resguardar los estadios de fútbol en los que se juegan los partidos del mundial.
Los amantes del fútbol que asistan a los partidos del mundial en Monterrey (México), Nueva Jersey y Dallas (EE.UU.) o sigan las transmisiones en directo de esos partidos, se encontrarán con unos patrulleros muy llamativos: perros robot que recorren los perímetros de los estadios de fútbol donde se juegan los partidos de las selecciones de tres grupos.
Estas unidades de cuatro patas pueden alcanzar velocidades máximas que varían entre los 5 y los 16 kilómetros por hora, dependiendo del modelo, ya que están diseñados principalmente para la disuasión, la inspección perimetral y la transmisión de vídeo en tiempo real, más que para la persecución.
Los canes robóticos operan formalmente bajo la gestión de las autoridades municipales y de uno de los principales socios tecnológicos de la FIFA: la empresa Hyundai, la matriz de la compañía Boston Dynamics, fabricante de los 10 robot.
Los modelos Spot
El principal foco tecnológico se encuentra en Dallas, Estado de Texas. En el Centro de Retransmisiones Internacionales (IBC), la FIFA y Hyundai han desplegado cuatro unidades de los famosos modelos Spot.
Estos dispositivos patrullan constantemente las áreas técnicas críticas y los límites exteriores del recinto para resguardar los equipos de transmisión de alta gama y al personal.
Equipados con cámaras con visión de 360 grados, sensores térmicos, acústicos y de detección química, estas máquinas transmiten información en tiempo real a los búnkeres de control humano. Su meta primordial consiste en realizar inspecciones perimetrales preventivas e identificar espacios reducidos desatendidos o conductas sospechosas de las personas.
Al mismo tiempo, en el imponente Estadio de Nueva York-Nueva Jersey se integraron otras cuatro unidades robóticas gemelas para vigilar las zonas adyacentes donde se congregan densas multitudes.
Gracias a su diseño articulado, logran desplazarse con soltura sobre terrenos irregulares y superficies asfaltadas, accediendo a espacios de alta complejidad logística a los que vehículos tradicionales o patrullas humanas no pueden ingresar velozmente.
Robots para prevención
La misma experiencia tecnológica de seguridad se verá en el municipio de Guadalupe, en la zona metropolitana del Estado de Monterrey. Este municipio dio un paso firme al incorporar cuatro unidades robóticas denominadas K9-X para resguardar el Estadio Monterrey.
Este ayuntamiento local realizó una inversión cercana a los dos millones y medio de pesos por unidad para sumarlos al operativo de la policía de Fuerza Civil. A diferencia de los modelos estadounidenses, los perros en Monterrey operan con altavoces integrados capaces de emitir comandos de voz remotos. Esto permite a los oficiales a cargo disuadir riñas en los accesos, alertar sobre faltas administrativas y regular el flujo peatonal en los cuatro puntos cardinales del estadio sin exponer físicamente a los agentes humanos a agresiones iniciales.
A pesar de las especulaciones iniciales surgidas en plataformas como TikTok e Instagram, los desarrolladores de estas tecnologías aclararon que los robots no poseen herramientas de reconocimiento facial ni portan armas. Su único propósito es la prevención, la detección temprana de riesgos biológicos o materiales peligrosos y la recolección de datos logísticos sobre aglomeraciones.