Un conversatorio realizado en la UCA, del que participaron expertos en el asunto, arrojó varias respuestas posibles a este grave problema del Estado paraguayo.
“Hay un divorcio entre los planificadores territoriales como nosotros y los que toman las decisiones, los políticos, en la planificación del territorio y su ejecución concreta”, dijo el demógrafo Fabricio Vázquez durante el conversatorio denominado “¿Des-planificar y/o Re-planificar?”, que se realizó el pasado jueves 21 de mayo en el salón auditorio de la Universidad Católica de Asunción (UCA) con una importante concurrencia de arquitectos, ingenieros y urbanistas interesados en el asunto.
El punto de partida de la conversación colectiva fueron las exposiciones de Vázquez, como autor del libro “Territorio y población: Nuevas dinámicas regionales en Paraguay”, y de la urbanista Mabel Causarano, autora del libro “Dinámicas metropolitanas de Asunción, Ciudad del Este y Encarnación”, ambos libros escritos en el 2006 y que son guías para el estudio territorial en el país. Fueron comentaristas invitados Iván Ojeda, director del Instituto Nacional de Estadística (INE), y Hugo Royg, exministro de la Secretaría Técnica de Planificación. Moderó la mesa Vladimir Velázquez.
El diálogo, centrado en los innumerables planes territoriales, urbanos, rurales y ambientales, que terminaron en casi nada, arrojó pistas sobre porqué las ciudades paraguayas crecen como hierbas, sin infraestructura sanitaria, pluvial y de movilidad, abandonados al mercado inmobiliario, cuyos actores son finalmente los que ejecutan los planes “de hecho” de acuerdo a sus intereses, en ausencia del Estado.
“Si no funcionan los planes, como está visto, pues desarrollemos proyectos”, lanzó Causarano, pensando en una estrategia nueva para concretar la planificación del territorio del país, ante el fracaso de la mayoría absoluta de los planes.
Como ejemplos de este fracaso en la planificación se pusieron el Plan de Revitalización del Centro Histórico de Asunción (Plancha), el Plan Maestro de la Franja Costera de Asunción, el Plan Marco Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, los planes de Ordenamiento Urbano y Territorial de los municipios, y varios otros.
El sociólogo José Carlos Rodríguez preguntó desde el auditorio: “Si no son el Estado y sus instituciones públicas los que ejecutan los planes de hecho, ¿quiénes son los actores los que lo hacen?”, a lo que Vázquez respondió que son los grandes actores económicos. Puso como ejemplo la planta industrial de celulosa Parecel, asentada en Paso Horqueta, Concepción, cuyo funcionamiento modificó todo el entorno social, económico y territorial que lo rodea.
Por su parte, Iván Ojeda subrayó que, a diferencia de otras épocas, el Estado paraguayo cuenta hoy con gran cantidad de datos estadísticos actualizados sobre población y territorio, elaborados por el INE, que sirven el diseño de los planes y proyectos públicos.
Lo mismo ocurre con los centenares de empresas y desarrolladores inmobiliarios que, mediante loteamientos masivos y construcciones de edificios, urbanizaciones y casas en los municipios del departamento Central, terminaron planeando y construyendo a su manera las zonas urbanas.
El encuentro de exposición y debate fue organizado por la Facultad de Ciencias y Tecnología de la UCA.