GuaraníSat-2: El pequeño gigante que se diseña en Paraguay y que busca conquistar el espacio

Con tecnología propia y talento nacional, la Agencia Espacial del Paraguay diseña un nanosatélite que monitoreará campos agrícolas, estudiará fenómenos climáticos y recopilará información estratégica para instituciones del Estado, fortaleciendo la soberanía tecnológica nacional. 

El espacio ya no es un privilegio exclusivo de las potencias tecnológicas mundiales como EE.UU., China o la Unión Europea. Porque, en la era de la miniaturización tecnológica, el tamaño del satélite no importa mucho para orbitar el planeta y enviar informaciones y datos relevantes a un país determinado.

Gracias a esta miniaturización tecnológica, en los laboratorios de la Agencia Espacial del Paraguay (AEP), y en colaboración con la Facultad de Ingeniería de la UNA y la Universidad Católica de Asunción (UCA), el sueño paraguayo de la soberanía tecnológica va teniendo forma real.

Este sueño se refleja en el GuaraníSat-2, un nanosatélite de tipo CubeSat 3U que, a diferencia de su predecesor, el Guaraní-SAT-1, marca un antes y un después: es el primero en ser diseñado, integrado y probado completamente por ingenieros paraguayos.

Este proyecto satelital no solo será una pieza de hardware orbitando entre 400 a 600 kilómetros de altura (que es la distancia máxima que puede alcanzar un nanosatélite),  sino una declaración de que Paraguay, aunque con un pequeño paso, entra en la economía de la información y el conocimiento.

Soberanía digital

El GuaraníSat-1 fue el pionero. Lanzado en 2021, fue construido casi íntegramente en Japón bajo el programa BIRDS-4. Por su parte, el GuaraníSat-2 representa la madurez del programa espacial paraguayo.

Con un peso de apenas 4 kilogramos y el tamaño de una caja de zapatos (mide 10 x 30 centímetros) este dispositivo concentrará tecnología de punta para resolver problemas que aquejan al país.

Liduvino Vielman, expresidente de la AEP, dijo que “este satélite es una herramienta de desarrollo social”. Vielman explicó que “no enviaremos un objeto al espacio por vanidad, lo haremos para recolectar datos que mejoren la vida de nuestra gente”.

Pero la gran clave de este segundo proyecto satelital es la capacidad instalada: Paraguay ya no solo no comprará servicios satelitales, ahora está creando la tecnología para generarlos.

Las partes principales del nanosatélite GuaraníSAT-2

¿Qué hará el GuaraníSat-2 allá arriba?

Las misiones de este nanosatélite están estrictamente ligadas a las necesidades estratégicas del país.

Cuando esté orbitando la tierra, que le llevará entre 90 y 100 minutos un giro en torno al planeta, el GuaraníSAT-2 cumplirá las siguientes tareas:

A) Monitoreo Agrícola: En un país donde el agro es el motor económico, el satélite capturará imágenes y datos para predecir rendimientos y detectar plagas de forma temprana.

B) Gestión Eléctrica: En conjunto con la ANDE, servirá como un repetidor de datos para sensores ubicados en zonas remotas del Chaco, permitiendo leer medidores de electricidad donde no llega la señal de celular.

C) Investigación Magnética: Estudiará la Anomalía del Atlántico Sur, una región donde el campo magnético terrestre es más débil, lo que afecta directamente a la electrónica y al clima.

D) Comunicaciones y Educación: Proveerá servicios para la comunidad de radioaficionados (bandas UHF/VHF) y servirá como plataforma educativa para estudiantes en ciencia, ingeniería, tecnología y matemática.

Para la comunidad científica local, este proyecto satelital es muy relevante.

El ingeniero Jorge Kurita, Representante del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) en el directorio de la AEP, opinó que “el mayor activo de este proyecto es el capital humano”. Kurita agregó que el hecho de que ingenieros formados en la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y otras instituciones estén liderando la integración electrónica y el software de vuelo, “rompe con el paradigma de que Paraguay es solo un comprador de servicios tecnológicos y de tecnología”.

La colaboración de la Facultad de Ingeniería de la UNA con este proyecto es muy importante, tal como nos cuenta Diego Stalder, investigador de esta facultad y coordiandor del programa de la carrera de Mecatrónica.

“Nosotros ofrecimos a la AEP nuestro detector de partículas de rayos cósmicos, con el cual se busca supervisar la anomalía magnética del Atlántico Sur. Conseguimos que sea incluido en la misión del GuaraníSat-2. Es pura electrónica”, contó con orgullo el investigador y docente.

Stalder también informó que el 27 de abril pasado los egresados de su facultad, Derlis Sanabria Ortiz y Juan Matías Candia Sarubbi, llegaron a Japón para realizar varias pruebas al nanosatélite en laboratorios especializados. Ortiz y Candia forman parte del equipo de la AEP que diseña el GuaraníSAT-2.

La composición interna del mini satélite.

Un desafío

Desarrollar tecnología espacial en un país con escasos recursos financieros y humanos como Paraguay plantea muchos obstáculos. Pero el uso de componentes COTS (Productos Comerciales Listos para Usar) permitió que el costo sea una fracción de lo que costaría un satélite convencional.

Mientras un satélite de telecomunicaciones tradicional puede costar entre 200 y 500 millones de dólares, un nanosatélite como el GuaraníSat-2 se sitúa en un rango mucho más accesible, entre 100 mil y 1 millón de dólares, permitiendo que la inversión estatal sea eficiente y con alto retorno social.

El satélite ya superó pruebas de vibración y termovacío en el laboratorio del Instituto Tecnológico de Kyushu, en Japón, realizado el año pasado. Haber pasado esta prueba da al nanosatélite la seguridad de que sobrevivirá al violento viaje en cohete y a las temperaturas extremas del vacío espacial.

El lanzamiento

Ese proyecto se inició en el 2024 y se desarrolló con fuerza en el 2025. Y ya está en la cuenta regresiva: el lanzamiento de este nanosatélite está previsto para octubre de este 2026 desde la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, California, EE. UU.

El GuaraníSat-2 llevará consigo no solo sensores y cámaras, sino el primer proyecto satelital que puede ayudar al país en sus programas y políticas públicas de desarrollo social y científico.

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