En el 2026 termina la “conquista histórica” del gobierno de Santiago Peña en Itaipú

Había presentado así a los USD 650 millones que el gobierno “consiguió” por alzar la tarifa de Itaipú a 19,28 kW-mes. Este es el dinero que utiliza sin pasarlo por el Presupuesto General de Gastos de la Nación. Y esta es la razón también de una pérdida de unos USD 300 millones para la ANDE y, por ende, un motivo por el cual también están analizando nuevos aumentos a los consumidores internos.

 

Sin información previa, en mayo de 2024, el presidente Santiago Peña y sus negociadores habían madrugado a la población con la información de que habían llegado a un acuerdo con Brasil que otorgaba a nuestro país un dinero importante. Mucho más que el conseguido por la cesión de energía al vecino país.

Qué habían hecho.

Acordaron meter como costo operativo de la entidad unos gastos sociales por USD 1.400 millones anuales. Como ya había un presupuesto 50 para cada lado, el aumento anual de este rubro pasó de 100 millones a 1.400 millones.

700 millones por cada margen.

Fue así que elevaron la tarifa eléctrica a 19,28. En dicho acuerdo, Acta de Entendimiento se le denominó, se estableció que este costo “discrecional” (así está escrito) irá hasta el 31 de diciembre de 2026.

Luego de esto, el mismo acuerdo sostiene que la tarifa corresponderá únicamente al costo operativo.

Cuánto era la tarifa antes.

Antes de este acuerdo la tarifa era de  USD 16,71/kW-mes. Esta tarifa duró dos años. Y ya se había establecido de cara al cierre de la deuda contraída para la construcción de la entidad, denominada en el tiempo por expertos de Paraguay como “deuda espúrea”.

De acuerdo al Anexo C del tratado de Itaipú, sin la deuda, el costo de la tarifa debe corresponder al costo operativo.

Pero en vez de dejar flotar esta tarifa al costo operativo, Peña y los negociadores paraguayos se imaginaron conseguir un dinero para utilizarlo sin rendir cuentas a ningún órgano de control del Estado paraguayo.

Es un dinero que se usa para pupitres escolares, para refacción de colegios, para apoyo en viviendas populares, puentes, asfaltos, también en becas y varios otros rubros, al punto de que, ya de haber sido una entidad con enormes recursos, en este tiempo –y lo que queda del 2026- Itaipú ha estado, con sus directivos y representantes el gobierno, apareciendo como un súper ministerio.

 

En lo central, en lo que refiere al precio que Brasil paga por cesión de la energía excedente, que a precio de mercado hoy equivaldría a unos USD 800 millones, se la ha dejado sin cambio alguno. Este año, por esta cesión, Paraguay habrá recibido, al cierre del 2025, no más de USD 180 millones. El dinero de la cesión si forma parte del Presupuesto General de Gastos de la Nación.

En tanto el gobierno ha estado utilizando este dinero sin pasarlo por el presupuesto público, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) ha establecido un balance con déficit de aproximadamente USD 200 millones. De hecho, el 55 por ciento de los fondos que se utilizarán para obras de infraestructura (tendidos y nuevas líneas de trasmisión) estará financiado por créditos.

En esta operación, que el gobierno e Santiago Peña la presentó como conquista histórica, la ANDE ha perdido alrededor de USD 300 millones, sostiene la ingeniera Mercedes Canese, exviceministra de Minas y Energía.

Por qué

Porque debe pagar más caro por la energía que contrata. Y es una de las principales razones por las cuales, la entidad, junto con el Ministerio de Economía y Finanzas, está evaluando aumentar la tarifa eléctrica a los consumidores, aunque el presidente Félix Sosa ha repetido que el aumento no recaerá en la “clase trabajadora”.

De haber descansado en este acuerdo con Brasil, el gobierno de Santiago Peña probablemente apurará el reinicio formal de las negociaciones del Anexo C. Estas negociaciones las había congelado el propio gobierno justificando la decisión por el espionaje descubierto a las autoridades paraguayas durante el primer período de gobierno de Jair Bolsonaro.

Recordemos que el tratado debió renegociarse ya, íntegramente, en el 2023, a 50 años de la firma.

El poder de Itaipú

Actualmente, más del 80 por ciento del consumo eléctrico en Paraguay proviene de su principal hidroeléctrica: Itaipú. El año pasado llegó a consumir el 30.8 por ciento, un récord. A este 30.8 se le sumarán los aproximadamente 10 por ciento de aumento en el consumo interno del 2025.

A este crecimiento, el excedente de Itaipú del lado paraguayo, el excedente que cede a Brasil, estaría terminando ya en el 2033, dictaminó, en entrevista con El Prisma, el titular de la ANDE.

El acuerdo de mayo de 2024 establece que a partir de 1 de enero de 2027 Paraguay le podrá vender directamente al mercado eléctrico brasilero dicha energía.

Brasil ya había dicho con claridad, y así lo dejó escrito en el acuerdo de entendimiento, que su prioridad es que la tarifa corresponda única y exclusivamente al costo operativo, sin otro costo “discrecional”.

Qué quiere Paraguay

El gobierno paraguayo intentará seguir atando la tarifa a nuevos acuerdos. Entre estos, se encuentra el interés de financiar, con fondos de Itaipú, una especie de Itaipú de paneles solares. Quieren llenar de paneles solares flotantes el embalse, de unas 135.000 hectáreas. Energía fotovoltaica.

Esta vuelta, el retorno a las negociaciones les tendrá a ambos países en las antípodas de las relaciones internacionales. Mientras Brasil intenta reconfigurarse en el BRICs (Brasil, Rusia, India, China y otros), Paraguay ha estado muy cerca, casi al tiro, de las decisiones tomadas por el gobierno norteamericano, liderado hoy por Donald Trump. Y es tal vez la razón por la que el presdiente brasilero inauguró solo, en el lado brasilero, el Puente de la Integración (financiado con fondos de Itaipú) y al otro día lo hizo, también solo, con autoridades paraguayas, el presidente Santiago Peña.

 

 

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