Una economía “depredadora está devastando nuestras ciudades”

Así lo entiende el equipo de profesionales que promueve el movimiento El derecho a la ciudad. Edificios en humedales, manantiales, estaciones de servicio, y cadenas de negocios, sin planificación territorial y sin cuidados medio ambientales, “hacen estragos los espacios públicos, comunales, y las economías locales”, aseguran.

Pensar de nuevo la ciudad es la idea que promueven arquitectos, sociólogos, comunicadores y activistas en general que se reunieron el sábado pasado en el Instituto Paraguayo Alemán. En una entrevista con sus principales propulsoras, el cuadro que ellas describen es devastador. “Todo se hace sin planificación y sin mínimos cuidados no solo medioambientales, también sociales”, arriesga Vivian Genes, estudiante de Arquitectura y cartógrafa.

Y sin esa planificación “van despareciendo arroyos, espacios verdes, pequeños bosques, y, la gente que llega masivamente del campo sufre una segunda expulsión hacia las periferias”, enumera.

Casi toda la dinámica está sostenida por la idea de que la ciudad es solo lugar de negocios, de infraestructuras, y no un espacio de concurrencia, de cultura y del buen vivir, asegura, por su parte la arquitecta urbanista Melina Pekholtz.

Pero esto no solo es en desmedro de la calidad del medioambiente, también lo es en desmedro de economías locales. Entiende que las cadenas de almacenes, de farmacias, de supermercados, terminan con muchos antiguos negocios locales que funcionaban como una economía circular, economía que, en fin, quedaba en las ciudades. Y que eran también parte de la vida social de la gente.

Resistencias vecinales

La socióloga Paola Ferraro y la también arquitecta Rebhe Zaracho rescatan resistencias importantes que se están dando entre vecinos que se nuclean para defender lo que ya es “inaceptable”, como los habitantes de los barrios Mburukuja y Trinidad que recientemente pararon la tala de árboles y la instalación de una nueva estación de servicio sobre Santísima Trinidad y Orlando Gill, a metros de otra estación de servicio y casi en frente de un edificio de viviendas de 30 pisos.

También la defensa del Parque Guazú, al lado de Ñu Guazú, entre otros espacios. Y en Areguá y otras ciudades.

Ahora, en Asunción, por ejemplo, habitantes que antes no se “metían en política, ahora, incluso, se están radicalizando. Porque ya no se puede más ante este avance arrollador. Les está tocando la puerta y están sintiendo, ellos mismos, la violencia de esta economía depredadora”, afirma Ferraro.

Ahora que se vienen las elecciones municipales “es demasiado importante ubicar en la agenda pública la necesidad de parar y repensarlo todo, todo: transporte, edificios, viviendas, espacios públicos… Necesitamos ciudades para vivir y trabajar con mínimo bienestar”, esgrime, finalmente Vivian Genes.

Sobre los “Encuentros ciudadanos por el derecho a la ciudad”

Alrededor de 40 personas de Área Metropolitana de Asunción (AMA), la mayoría miembros de organizaciones urbanas, participaron el sábado pasado del primer encuentro en el que dialogaron sobre los graves problemas sociales, sanitarios y de infraestructura que padecen en Asunción y en sus municipios aledaños.

El “Primer Encuentro por el Derecho a la Ciudad” se realizó en la sede del Instituto Cultural Paraguayo Alemán (ICPA) ubicada en Asunción. Fue convocado por las organizaciones Asunción Causa Nacional, Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos, Organización de Pasajeros del Área Metropolitana (OPAMA), A Mano Alzada, Unión de Bosques Urbanos, El Barranco, La Abadía, Conciencia Estudiantil y Salvemos el Parque Guasu.

En los diálogos grupales se destacaron las condiciones urbanas amables que aún tienen las ciudades y las condiciones adversas y los problemas urbanos que los ciudadanos soportan en sus vidas y convivencias diarias. También propusieron cuáles son las tareas y los pasos que el colectivo deberá realizar para organizar el segundo encuentro, así como la fecha en que se realizará.

Los participantes de los tres grupos compartieron sus definiciones y propuestas en la plenaria.

Todos los participantes acordaron que la naturaleza del espacio denominado “Encuentros por el Derecho a la Ciudad” es la de una “articulación de organizaciones sociales y ciudadanas del AMA que enfrentará los problemas de vivencia y convivencia urbana” mediante acciones articuladas y coordinadas.

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