En su mayor volumen por fallas técnicas. Las pérdidas por conexiones ilegales y medidores manipulados han bajado sobremanera, aunque el monto que la ANDE pierde por esto es aún muy alto: USD 60 millones al año.
La pérdida por fallas técnicas no la pudieron cuantificar desde la ANDE para esta nota. Fuera de la cuestión monetaria, la buena resolución de la primera pérdida, la producida por falla técnica, puede retrasar unos tres años más el “colapso energético”.
En nuestro país, las proyecciones del mencionado colapso causaron mucha alarma por el aumento del 18 por ciento del consumo eléctrico el año pasado, superando por lejos la proyección del 5 al 8 por ciento establecida por la propia ANDE.
Ya sobre este aumento muchos estudiosos ya hablan de un colapso al 2030, pero la proyección más ajustada, tanto a los volúmenes producidos por Yacyreta e Itaipú, apunta que empezará a faltar energía eléctrica en el país en el 2035.
Esta es una proyección establecida también por nuestro medio, tomando como base la producción total y un crecimiento, nuevamente, del ocho por ciento por encima de lo consumido en el 2024. También este es el cálculo aproximado del GISE, Grupo de Investigación de la Facultad de Ingeniería de la UNA, en su informe: Paraguay, camino hacia un hub tecnológico.
Qué son las pérdidas por falla técnica y por qué se producen
El ingeniero Gustavo Benítez, jefe de Gestión de Pérdidas de la ANDE, nos cuenta que las pérdidas eléctricas resultan de la diferencia entre la energía que una empresa eléctrica genera o compra y la que finalmente llega a los usuarios. Es decir, parte de la electricidad “se pierde en el camino” antes de llegar a la casa, al negocio o una fábrica.
Estas pérdidas se dividen en dos grandes tipos:
Técnicas: ocurren de manera natural por el transporte de la energía a través de cables, transformadores y equipos. Cuanto más lejos viaja la electricidad y más saturadas están las redes, más energía se disipa en forma de calor.
No técnicas: se deben a problemas como conexiones ilegales, medidores manipulados, etc.
-¿Cómo se combate esto?
Mejorando la infraestructura: usar cables más eficientes, equipos modernos y redes bien diseñadas para reducir las pérdidas técnicas.
Controlando el fraude y las conexiones ilegales: inspecciones, sistemas inteligentes y medidores digitales que detecten irregularidades.
Educación y conciencia: que los usuarios conozcan la importancia de pagar la energía y usarla de manera responsable.
Tecnología y monitoreo en tiempo real: sistemas automáticos que localizan dónde se está perdiendo la energía para actuar rápido.
Por su parte, el gerente comercial de la ANDE comenta que las pérdidas totales en distribución, en la actualidad, asciende al 21,9 % (incluye pérdidas técnicas en distribución y perdidas no técnicas o comerciales), y que el monto estimado en pérdidas es de 60 millones de USD/ año. Este monto, como ya lo adelantamos, solo aplica a la pérdida por conexiones clandestinas y la manipulación de los medidores.
El objetivo actual de la ANDE es reducir las pérdidas totales en distribución al 15 % para finales del año 2028.
La posibilidad de reducir a un mínimo depende de más dinero en inversión de materiales.
El informe del Instituto de Paraguayo de Profesionales del Sector Eléctrico (IPPSE) señala que al 2025 Paraguay está retrasado en inversiones por un valor de USD 1.200 millones, atendiendo su propio plan maestro.
Una buena
El mayor peso de las pérdidas por conexiones clandestinas estaba en las criptomineras ilegales. Pero, por aumento de la pena a 10 años de prisión y las intervenciones de la ANDE con la policía y la fiscalía han bajado hasta un 90 por ciento, según Rolón.