Cara y cruz. En Paraguay, donde la criptominería es intensa, utilizando alrededor del 25 por ciento de la electricidad producida, el Banco Central del Paraguay (BCP) censuró el intercambio y las inversiones en monedas digitales. Un día antes, el gobierno de Donald Trump pedía que cuatro monedas digitales formen parte de la reserva “estrategica” de Estados Unidos.
El BCP señaló el 6 de marzo que las criptomonedas no cuentan con registro ni autorización de parte de la banca matriz y tampoco tienen curso legal ni respaldo de parte del Estado paraguayo.
En la circular de la Superintendencia de Valores del BCP advertía que las inversiones con monedas digitales son de alto riesgo, con la posibilidad de perderse todo lo invertido.
Un día antes, en Estados Unidos, el presidente Donald Trump firmaba una orden ejecutiva para crear una “reserva estratégica” de criptomonedas que incluya al bitcoin. Esta moneda virtual, en los últimos meses, oscila, cada una de ellas, entre USD 90.000 a 100.000
“Esta reserva se capitalizará con bitcoins propiedad del gobierno federal que fueron incautados como parte de activos criminales o civiles”, aseguró el zar de las criptomonedas de la Casa Blanca, el multimillonario David Sacks.

“No me sorprende, era nomás luego así, eso tampoco va a impedir el libre flujo. No hay manera de que el banco pueda interferir. Sabíamos que no tiene recurso legal”, comentó para El Prisma, el titular de la Cámara Paraguaya de Activos Digitales (Capamad), Jimmy Kim, en relación con la circulan del BCP.
“Con esta resolución, creo que el BCP lo que quiere es blindarse…”, remató.
Ciertamente, los promotores de las monedas digitales se ufanan de esto, de que no tienen respaldo ni control del sistema financiero convencional.
Las monedas digitales se producen a través de la resolución de unos algoritmos dentro de una cadena de bloques informáticos.
Los aparatos utilizados para la búsqueda de estas monedas utilizan intensamente la electricidad. En Paraguay, las granjas criptomineras ilegales, las que no pagan por consumo de dicha energía o la camuflan con otro supuesto uso, son causantes de muchos apagones, por desestabilizar el tendido eléctrico.