Bad Bunny y la imagen más paraguaya de la precaria modernidad

La explosión de un transformador en una parte de la alegoría latina y caribeña en la presentación de Bad Bunny en el entretiempo del Super Bowl fue el gran elemento unificador de sentires en Paraguay. 

Esta alegoría, que recuerda el colapso del sistema eléctrico en Puerto Rico, que produjo graves daños en los servicios médicos, principalmente, tras el huracán María en el 2017, está expuesto en su canción El Apagón.

“Es exactamente la misma escena que solemos vivir cada tanto en nuestra fracción San Francisco, Atyrá, cuando nuestro único y sobrecargado transformador chispea y explota”, explica en su posteo el periodista Andrés Colmán Gutiérrez.

En varios grupos de wasap fue “tendencia” esta alegoría más que otras, más que los cañaverales, los hombres pasto, o las banderas de los países.

Los cortes y los colapsos de transformadores no solamente causan daños permanentes a hospitales, escuelas, negocios y establecimientos domiciliarios, también causan muertes. Los cables pelados que pancean el suelo han causado más  de cien muertes por electrocución en diez años. 

El 30 de setiembre del año pasado, una mañana de lluvia, Milka Jael iba al colegio para suplir a una colega docente. En Laurelty, Luque. Un poco antes, el viento había quebrado el brazo de un árbol y este, a su vez, impactó en el tendido eléctrico, cortando cable y echándolo al suelo. Entre urgencias por la hora y la lluvia, Milka lo pisó.

Las desgracias por electrocución se suceden y casi todas terminan solo en tribunales, con exigencias de indemnizaciones que van desde G. 500 a 1.500 millones.

Para el departamento de Asesoría Legal de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) la desgracia de Milka se sumó a los 114 juicios que se establecieron diversos tribunales del país. Desgracia tras desgracia, el mundo “eléctrico”, con sus cables revueltos en las ciudades, muchos de ellos ya inútiles, se encuentra preparado para otra fatalidad.

Urge el cableado subterráneo en el país, reclama el arquitecto urbanista Carlos Zárate.

Bad Banny no solo nos representó con la bandera paraguaya. También lo hizo, tal vez sin mucho conocimiento sobre este país de las hidroeléctricas, a través de la explosión de transformadores.

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