Varios empresarios consultados por El Prisma señalaron que la empresa estatal y el gobierno deben realizar varios cambios en la administración financiera y la política energética para que un aumento de la tarifa de electricidad valga la pena.
La reiteración de Félix Sosa, presidente de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), difundido ayer, de la extrema necesidad de la empresa estatal de aumentar gradualmente sus tarifas de costos por el uso de la electricidad, comenzando por los sectores que más consumen, tuvo inmediato eco en el sector empresarial energético del país, sector que tiene un importante movimiento económico cada año.
En sus declaraciones a los medios, Sosa volvió a insistir en que la política de tarifas de la ANDE debe pasar de una “tarifa política” a una “técnica”, entendiéndose esto como la necesidad de que todas las clases y sectores sociales del país paguen el “valor real” de la energía eléctrica, y no un “valor subsidiado por el Estado”, a raíz de que el gobierno no quiere asumir el costo político de una medida impopular de suba de la tarifa para toda la población.
“No podemos pedirle a la gente que pague más mientras el sistema sigue subsidiando ineficiencias. Primero hay que ordenar la casa. Paraguay debería usar su energía para crecer, no para cubrir ineficiencias del Estado”, afirmó tajante Maximiliano Corsi, presidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap).
Corsi agregó que, cuando habla de cubrir ineficiencias del Estado, se refiere a tarifas que no reflejan costos reales, como la falta de inversión en infraestructura y las distorsiones por el esquema de subsidios.
“El sistema de hoy subsidia ineficiencias, pérdidas y, en algunos casos, grandes consumos mal tarifados. Si no corregimos estos puntos, cualquier aumento termina siendo injusto”, explicó el empresario.
A raíz de la alta tarifa que paga por la energía que recibe de Itaipú y con tan solo el 7% de la renta energética que le toca, la ANDE recurre constantemente a créditos y cooperación externos para enfrentar su necesidad de inversiones en infraestructuras y transmisión eléctrica. Al 2024, según el Instituto Paraguayo de Profesionales de la Electricidad (IPPE), la ANDE ya tenía un retraso de inversiones valorado en USD 1200 millones.
Otro de los empresarios consultados es el empresario Juan José Benítez Richmman, presidente de la Cámara Paraguaya de Minería de Activos Digitales. Éste solo repitió lo que la cámara, en forma institucional, viene sosteniendo desde hace dos años: un aumento general de la tarifa de venta de la energía eléctrica a los usuarios del país, por parte de la ANDE, tendrá un efecto negativo en toda la economía del país.
Y específicamente para el sector de la minería digital, sostiene la cámara, significaría un riesgo de desaparición, ya que han invertido cientos de miles de dólares en la instalación de sus empresas en el país.
La primera vez que la ANDE, a través de su presidente, anunció que trabajaba en una fórmula técnica para subir gradualmente la tarifa de la electricidad fue cuando, en noviembre de 2025, se reunió con la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados. Antes de esto, el actual ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, señalaba a los medios que la ANDE debía tener una estructura tarifaria previsible. Hoy se sabe que el aumento gradual comenzará por los sectores de consumo electro intensivo e industrial del país, probablemente este año.
A su turno, Eduardo Viedma, presidente de la empresa Energía Alternativa, opinó que es lógico que se dé ese aumento de tarifas, pero con varias condiciones para la ANDE y el Gobierno.
“Una de las condiciones es que se tomen las medidas para que disminuya la pérdidas de energía eléctrica por errores técnicos del 40 % (pérdida actual) a 18%, y un cambio de medidores obsoletos por medidores inteligentes bidireccionales”, explicó.
Además – añadió Viedma-, la ANDE debe ejecutar su plan maestro bajo auditoria de la Contraloría General de la República, que incluya penas para los administradores de turno, si no se cumple el plan.
“También es necesario que la empresa estatal aplique efectivamente la Asociación Publico Privada, para que se inviertan capitales privados en la transmisión y distribución de la energía eléctrica, así como una inmediata aplicación de la recientemente promulgada Ley 7599, de Fomento de Energías Renovables para la generación local de nuevas fuentes de energía”, concluyó.
Félix Sosa dijo en varias ocasiones que asciende a USD 1.500 millones la diferencia entre el costo de generación y el precio de la energía eléctrica, una diferencia que viene arrastrándose desde el año 2000.