Avanza el cableado subterráneo en el centro asunceno

Cuadrillas enteras de trabajadores apuran las obras civiles para el cableado subterráneo de la calle Presidente Franco, del centro de Asunción. A este paso, es probable que para noviembre ya se tenga una calle más liberada de la peligrosa telaraña de cobre, aluminio y sus coberturas de la industria petroquímica.

A la altura del Biggie de Ygatimi y Montevideo una telaraña de cables pancea casi al ras del suelo. Muchos de esos cables ya no sirven. Desde las antiguas mensajerías, la telefonía fija, los canales por cable, son un mosaico de residuos de todos los avances de las telecomunicaciones y de los diversos filamentos de cobre y aluminio embutidos en polietileno.

Ninguna empresa retira esos cables y por suerte los recicladores nocturnos, en alto consumo de crack, no se han atrevido a tanto. Aunque ya ha habido un caso –o tal vez más- de electrocución cuando un joven intentó sortear una muralla electrificada.

Han avanzado sí sobre los cables de cobre de teléfono de línea baja. Es así que, como lo pintó en un artículo anterior El Prisma, el centro amanece todos los días con un agujero nuevo, rectangular, completamente destapado o a medio destapar. Son las tapas de hierro de la Copaco que protegen o protegían los cables de cobre. 200 mil el metro cuesta en el mercado oficial. No hemos podido confirmar a cuánto se vende en el mundo del reciclaje.

Estos agujeros se sumaron a los agujeritos, ovalados, que dejan al descubierto el medidor de agua. Las tapas hace ya mucho tiempo se retiraron para su venta como chatarra de hierro.

Estos agujeros se suman a las veredas rotas, a las casas y depósitos abandonados y a la telaraña de cables, generando, en muchos momentos, la sensación de recorrer una ciudad sitiada por la devastación y el abandono, de acuerdo a las calles se transiten. Más hacia al antiguo puerto, la sensación es la de caminar o transitar entre ruinas.

De ese panorama, el año pasado se terminó el cableado subterráneo de la calle Palma.

Encargado a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), el proyecto de cableado de la calle Presidente de Franco, y de algunas callejas del casco histórico, los trabajos de obras civiles avanzan hoy con determinación. Numerosos trabajadores terminan las excavaciones y la colocación de ductos para líneas subterráneas de media y baja tensión y la construcción de registros para media, baja tensión y para cables de señales débiles.

“Rohoreima hese.. Opapotaitema ore rembiapo (vamos bien, a punto de terminar nuestro trabajo)”, nos comentó un trabajador que apuraba los trabajos de excavación.

Los trabajos denominados de obras civiles están a cargo de tres empresas constructoras. Cada empresa se dedica a un tramo. Se han dividido los tramos para causar el menor daño posible a las instituciones y empresas, nos comentó el ingeniero Ernesto Rodríguez, el coordinador desde la ANDE.

Con los registros, los agujeros para embutir los cables, con los ductos y el registro vendrá el trabajo propiamente del tendido eléctrico, el de ubicar los cables.

El proyecto también abarca la conexión de luminarias LED. Y en el finalísimo tramo se retirará la maraña de cables y los postes.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más vistos

Opinión