Yguazú, Alto Paraná, un distrito con fuerte incidencia nikei (descendientes de japoneses), ha saltado a la noticia por albergar cuatro proyectos tecnológicos que suman promesas por más de USD 13.000 millones y una demanda eléctrica que podría superar los 1.400 MW: dos turbinas de Itaipú. ¿Qué hay de concreto y qué es todavía solo anuncio?
Iguazú AI City, el proyecto que ya está en marcha
El más avanzado es Iguazú AI City, de la firma paraguaya Araico, liderada por Alejandro Zuccolillo y Nicolás Arréllaga, con respaldo de Founders Fund, BID Invest y la DFC de Estados Unidos. En la foto de portada la maqueta.
La empresa anuncia una inversión de USD 12.000 millones en tres años, la mayor inversión privada en la historia del país. Su primera fase, de USD 300 millones, contempla seis módulos y 6 MW de capacidad operativa para diciembre de 2026. El primer módulo de gran escala llegaría entre febrero y marzo de 2028, tras la verificación de la etapa inicial. Cada fase posterior está valuada en USD 5.500 millones.
En materia energética, la compañía confirmó que la primera etapa operará con un contrato de suministro con la ANDE, y que en fases posteriores incorporará generadores privados a medida que escale la demanda. La potencia final del campus no fue divulgada, pero el proyecto se presenta como un futuro cliente ancla del sistema eléctrico paraguayo.
“En diciembre ya estaremos entregando la súper computadora más avanzada de América Latina”, ha dicho Alejandro Zuccolillo durante un programa de la Megacadena.
HIVE, el único que ya consume energía
Mientras los demás proyectos se anuncian, la canadiense HIVE Digital Technologies ya opera en Yguazú. Su campus frente a la subestación Yguazú de la ANDE tiene 200 MW instalados y su Fase 3, de 100 MW adicionales, está sustancialmente completa. En total, la empresa tiene 300 MW contratados con la ANDE entre Yguazú y Valenzuela.
El esquema contractual es particular: HIVE acepta la modulación, es decir, la ANDE puede interrumpirle el suministro en horas pico para priorizar la demanda residencial e industrial. A cambio, recibe una compensación en la facturación.
Para 2027, la empresa prevé destinar 100 MW en Yguazú a inteligencia artificial, con lo que su capacidad total en el país llegaría a 400 MW. Según declaró su presidente de operaciones en Paraguay, Gabriel Lamas, tienen adendas firmadas con la ANDE y negocian los plazos, a la espera de que se defina una tarifa específica para IA. Su plan maestro apunta a 1.000 MW en 18 meses, si obtiene previsibilidad contractual.
Yguazú Digital, el gigante de 1.000 MW que aún es un memorándum
El proyecto de mayor potencia anunciada es Yguazú Digital, el acuerdo entre los gobiernos de Paraguay y Taiwán para un centro soberano de computación de IA bajo modelo binacional 50/50, similar al de Itaipú.
El plan contempla tres fases: 10 MW piloto, 100 MW regional y 1.000 MW de hiperescala, lo que equivaldría a casi una turbina y media de Itaipú. Sin embargo, el documento firmado en mayo de 2026 es un memorándum de entendimiento no vinculante. No hay contrato con la ANDE, ni cronograma de obra, ni inversión cerrada: todo depende de un estudio de viabilidad previo.
El ex presidente de la ANDE, Pedro Ferreira, advirtió que comprometer 1.000 MW adelantaría el agotamiento de los excedentes energéticos del país hacia 2030.
Pardat Holding, el anuncio municipal
En marzo de 2026, la estadounidense Pardat Holding presentó ante la Municipalidad de Yguazú un proyecto de data center con certificación Tier IV y una inversión superior a USD 1.000 millones. Desde entonces no se conocen avances de obra, contratos eléctricos ni plazos de instalación.
El nudo: los contratos vencen en 2027
Actualmente, la mayor cantidad de energía que usan las empresas electrointensivas se orienta hacia la criptominería. Y para este sector, y en correlato, para todas las electrointensivas, la ANDE fijó el 31 de diciembre de 2027 como vencimiento del régimen tarifario para grandes consumidores intensivos.
La tarifa técnica es todo un tema. En febrero ya el gobierno de Santiago Peña había decretado un precio súper diferencial, subsidiado y congelado a 15 años, para las industrias convergentes. Luego de movilizaciones y protestas de varios sectores, principalmente de ingenieros y trabajadores de la ANDE, aquellos decretos se habían anulado.
Entonces, la tarifa actualmente está en estudio. Este sector está pagando aproximadamente USD 44 MW-mes. Y esos decretos pretendían bajarles a 30.
En Yguazú, por ahora, lo concreto son 200 MW operando y varios miles de megavatios en promesas.
Sobre la base de los últimos datos de la propia Itaipú Binancional, la segunda mayor hidroeléctrica del país, ha señalado que nuestro país, con el actual crecimiento del consumo, el excedente energético (el que se le cede a Brasil) sería alrededor de 2.000 MW.