China da un paso gigante en la producción propia de chips

Por primera vez, China logra producir la máquina para fabricar chips de 28 nanómetros. Con estas máquinas se producen más del 80% del volumen global de chips, vitales para la industria automotriz, la defensa, la infraestructura y los celulares. 

La empresa estatal Shanghai Aishengna Electronic Technology Group comenzó la producción limitada de sistemas de litografía DUV por inmersión de desarrollo completamente nacional. Son equipos clave para imprimir los circuitos microscópicos de los semiconductores. Hasta ahora estaban en manos casi exclusivas de la holandesa ASML, empresa tecnológica de los Países Bajos que fabrica las máquinas de fotolitografía más complejas del mundo.

Detrás de Aishengna no hay una sola compañía, sino el ecosistema que Pekín armó para sobrevivir a las sanciones impuestas por Estados Unidos.

A China se le había prohibido comprar dichas máquinas.

La empresa, creada en agosto de 2023 bajo el paraguas de Shanghai Electric, integra tecnología de Shanghai Micro Electronics Equipment, conocida como SMEE, y de Shanghai Yuliangsheng Technology, una firma vinculada a SiCarrier y respaldada por Huawei. Es, en los hechos, el proyecto colectivo del Estado chino para tener su propia ASML.

Las primeras unidades ya están siendo enviadas a las tres grandes fundiciones del país, SMIC, Hua Hong y CXMT, para pruebas en línea de producción. SMIC, el mayor fabricante chino, ya está probando uno de esos escáneres dentro de su proyecto interno bautizado Mount Everest, orientado a asegurar el nodo de 28 nanómetros.

Más micro aún

En ese rubro se distinguen al día de hoy dos tecnologías. La DUV, con luz de 193 nanómetros, fabrica alrededor del 90 por ciento de los chips del mundo, desde los que van en un auto o una heladera hasta los de 7 nanómetros que usa Huawei en sus celulares. Lo hace llenando con agua ultrapura el espacio entre la lente y la oblea para lograr una precisión que con aire sería imposible.

Luego hay otra vez una tecnología más micro. La EUV, con luz de 13,5 nanómetros, es la generación siguiente. Trabaja en vacío, con espejos en lugar de lentes, y cuesta más de 200 millones de dólares por unidad. Solo ASML sabe fabricarla y es la que permite hacer los chips de 5, 3 y 2 nanómetros que dominan la inteligencia artificial.

En el 2019 el gobierno norteamericano había prohibido la venta de esta tecnología.

Con la de inmersión no significa que China haya cerrado toda la cadena productiva de semiconductores ni que haya alcanzado a TSMC o Samsung.

Para una autonomía completa todavía le faltan el EUV, los softwares de diseño más avanzados y los químicos de alta pureza que dominan Japón y Alemania.

Lo que sí significa es que logró el primer gran golpe en el camino a esa autonomía. Con sus propias DUV de inmersión, China se asegura la producción de chips de 28 nanómetros, que representan cerca del 90% por ciento del volumen global y son vitales para la industria automotriz, la defensa y la infraestructura. Es ahí, en ese lugar, donde Estados Unidos intentó contener al gigante asiático. Es la muralla que ha logrado derribar.

La noticia ha generado un rápido impacto en las bolsas tecnológicas, con una baja en los valores de empresas como ASML y coaligadas.

 

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